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Me cuenta mi amiga, la de la residencia, que la cena de Nochevieja estuvo muy bien, que el menú consistió en entremeses variados, consomé con huevo, ensaladilla rusa de gambas, bacalao con tomate y un postre de chocolate.
Y yo me pregunto si en esa residencia necesitan plazas libres, pues si yo ceno así...no amanezco.

Lo único que les va quedando a los chicos de las residencias es el apetito. Es lo que más les conecta con la vida.
ResponderEliminarSaludos.
Eso parece, pues la comida en la residencia es uno de los principales temas de nuestras conversaciones.
Eliminarhttps://el-macasar.blogspot.com/2023/11/todo-hecho.html?m=1
Qué fortaleza tendrán las señoras y señores residentes...
ResponderEliminarY el caso es que ella nunca ha sido de mucho comer y ha estado siempre delgada. Ahora hace tiempo que no nos vemos por residir en ciudades muy distantes, pero creo que sigue igual.
EliminarPues, mira por dónde, ayer terminó una huelga de hambre de 25 días, un señor de 68 años de una residencia pública de Colmenar Viejo, Madrid; protestaba por la mala calidad de la comida y la arbitrariedad en la cantidad y reparto de las raciones. Tras hacer multiples reclamaciones, su huelga de hambre (a base de agua y café) ha coseguido que la Fiscalía se implique y haya una inspección minuciosa de ese centro.
EliminarEsta residencia de la que hablo es privada, pero no de las más caras. Es de unas monjas, cosa rara ya, pues aunque haya residencias de instituciones religiosas, ya están atendidas por personal contratado, pues las monjas, si alguna queda, están para que las cuiden a ellas. Sin embargo, esta parece que la gestionan ellas mismas y, por lo que dice mi amiga, está muy bien en todos los sentidos.
EliminarQue una residencia de personas mayores sea privada no garantiza que las prestaciones sean mejores. En Huesca, las quejas han sido siempre contra las residencias de gestión privada, que las dos únicas públicas existentes tienen muy buena fama y el único problema es que no hay plazas libres en ellas.
EliminarPor supuesto que no. Yo he conocido residencias privadas carísimas que no me han gustado nada, aunque sí conozco una, también muy cara, que me parece la mejor de las que he visitado. Aquí, totalmente públicas hay pocas, más bien hay plazas concertadas en las privadas y no he oído quejas de ellas, pues supongo que todos los residentes tienen que estar en las mismas condiciones, sean de plazas concertadas o no.
EliminarLo que sí es un problema grave es la escasez de plazas que estén al alcance de las personas de bajos ingresos, por lo que las listas de espera son indignantes. Y aquí se va a agravar ese problema con el cierre previsto de la residencia de las Hermanitas de los Pobres, una de las mejores que conozco, pero que ellas ya no pueden sostener porque, al envejecer o morir las monjas y tener que contratar personal que las sustituya, es imposible mantenerla cobrando solo un porcentaje de la pensión de los alojados, que si es una pensión no contributiva, eso no cubre ni el desayuno. Tienen muchas voluntarias y voluntarios que ayudan lo que pueden, pero eso no basta y ya han ido cerrando en otras ciudades y la de aquí está en venta.