11/2/19

Fichada





      El otro día, en un Centro Médico, una chica muy mona y bien uniformada, nada más llegar me hizo poner varias veces el dedo índice en un chisme, diciendo al final muy ufana: “Ahora tiene usted la huella digital vinculada a su tarjeta”.   Y yo pensé: Ya estoy fichada. Recordando aquellos tiempos, de los que os he contado tantas batallitas, en que nuestro principal objetivo era, precisamente, no estar fichado.
      Y si a esto le añado las fotos de frente y de perfil que me hicieron, la evocación es completa.