18/06/13

He vivido demasiado


Mi padre, por circunstancias en las que ahora no voy a entrar, decía con frecuencia: He vivido demasiado. Y eso que murió con solo 85 años. Y digo solo, porque en este momento hay muchas personas que aguantan mucho más. Y digo aguantan, porque en muchos casos su vida es solo eso: aguantar sin morirse, seguir respirando, que su corazón siga latiendo más o menos acompasado. Pero cabría preguntarse: ¿Eso es vivir? 

Tengo personas en mi entorno cercanas a los 100 años cuya vida se limita a comer, descomer y dormir. Las miro sentadas en su sillón mientras duermen o miran fijamente las imágenes en movimiento de la televisión y me pregunto si en su mente quedan deseos que no estén relacionados con sus necesidades básicas, si hay recuerdos, afectos, miedos, esperanzas. Veo a su alrededor a los familiares más cercanos que cuentan los días con una mezcla de deseo y culpabilidad, que dicen preparando su cumpleaños: si aguanta hasta entonces. Y no sabemos si lo dicen con miedo o esperanza.

La Medicina actual y la sanidad de los países del primer mundo consiguen que vivamos más, pero ¿vale la pena?

12/06/13

Cajeros automáticos





No hace muchos días fui a mi banco a confirmar el borrador de la Declaración de la Renta, este año un poco más tarde porque el borrador se ha retrasado. Así que llego, espero largamente a que se desocupe un empleado y me dirijo a su mesa, pero me encuentro que está hablando por teléfono. Le pregunto entonces que si está libre, me dice que sí con la cabeza sin mirarme y me siento, aunque él sigue enganchado a su teléfono, por lo que saco mis dos ejemplares de ingreso o devolución y se los pongo delante junto con mi DNI, mientras el hombre sigue hablando de cosas particulares, de alguien que está muy nervioso y de cuantos kilos de cerezas puede haber en el huerto de su madre. Sin mirarme siquiera ni decir una palabra, coge mis papeles y empieza a teclear en el ordenador, mientras yo pienso que sepa Dios lo que va a hacer si sigue hablando de cerezas, del huerto y de si van a ir el próximo fin de semana. Termina, me entrega mi ejemplar sellado, yo le alargo entonces la libreta para que me la actualice, lo hace, me la devuelve, le doy las gracias y me voy sin que él me dirija la menor palabra ni me despida al menos con un gesto. No se los minutos que he estado allí, pero en todos ellos ni una sola vez nuestras miradas se han cruzado, ni una sola vez ha mirado en mi dirección, por lo que dudo que sepa si ha estado tratando con un hombre o una mujer. He sido solo un DNI y él ha sido un cajero automático.

 

05/06/13

Nunca volví a Fuente Vaqueros





De IDEAL de Granada

Después del primer “5 a las 5”, después de aquella tarde del 76, nunca volví a la plaza del pueblo donde nació García Lorca, a aquella plaza sitiada por la policía donde oí el grito de Pepe Guevara: ¡¡Federico está vivo!! y toda la plaza rugió: ¡¡Está vivo!! ¡¡Está vivo!!
Con los años, lo que ocurrió aquella tarde se va desdibujando en mi memoria ¡teníamos tanto miedo!... En los tejados, en las azoteas, en las bocacalles, asomaban los cañones de las armas vigilantes, los uniformes verdes y grises. Los minutos de la media hora de libertad concedida corrían rápidos y no sabíamos lo que iba a ocurrir si nos pasábamos de la hora. Pero nos pasamos. No mucho, pero nos pasamos. El policía que controlaba reloj en mano bajo el escenario la media hora de libertad, hacía ya rato que guardó su reloj cuando empezamos a salir de la plaza con la sensación de que habíamos hecho historia, de que a partir de entonces el nombre de Federico ya no se iba a pronunciar en voz baja sino a gritos.
Este acto se repitió al año siguiente, y al otro, y al otro, pero yo no volví a ir. Quería que para mí fuera un acto único, no una fiesta repetida. Y ahora, pasados muchos años, parece que todo el mundo estuvo allí aquella tarde, que la plaza de un pueblo donde los más exagerados dicen que estuvimos 10.000 personas, hubiera sido la Plaza de Oriente con cientos de miles.

   

30/05/13

El huevo o la gallina


El profesor López Calera al que hemos recordado hace poco, decía en una conferencia sobre la corrupción en la política, que los políticos no son marcianos que vienen de otro planeta, sino que salen de la sociedad y si esta es corrupta, el político lo será en mayor medida puesto que tiene más ocasiones al alcance de su mano. Y, a modo de anécdota, añadía que él no había tenido como profesor más tentación que llevarse unos bolis para sus niñas, pero que un político tenía otras muchas. Con lo cual no justificaba la corrupción, por supuesto.
La sociedad es corrupta casi sin darnos cuenta, pues a todos nos parece normal evadir impuestos, pagar sin IVA, aceptar que no nos den factura los profesionales liberales (o ser profesional liberal y no darla) y tantas otras cosas que todos conocemos. Se miente al pedir una subvención, una beca, el bonobús de pensionista o se falsea el domicilio al escolarizar a los hijos. Son pequeñas corruptelas que justificamos diciendo que más roban los políticos o que a saber donde van nuestros impuestos. Pero, ¿realmente son tan pequeñas?
Hace ya bastantes años, en una ocasión que entré de presidenta de mi comunidad de propietarios, al hurgar en los papeles descubrí que el anterior vicepresidente había cometido un hecho que muy bien se podría calificar como robo, ya que aunque él no se había metido dinero en el bolsillo, sí había utilizado fondos de la comunidad en algo que le beneficiaba. Mi reacción fue sacarlo a la luz y que los vecinos lo conocieran y opinaran sobre las medidas a tomar, pero el que estaba conmigo de vicepresidente se negó diciendo que iba a ser un escándalo, que era un vecino y que descubrir aquello crearía problemas y enemistades en la comunidad. Yo insistí en que no podíamos permitir que se ocultara el hecho, pues se trataba de un robo a todos nosotros, pero él me presionó diciendo que, en el caso de que yo lo descubriera, él dimitiría y me pidió tiempo después de hacerlo para que no se le relacionara con la denuncia. Ante esta situación y en contra de mis convicciones, cedí, me callé… y todavía me estoy arrepintiendo de ello y sintiéndome cómplice. Fue una pequeña corrupción, era poca la cantidad defraudada, pero pienso que somos demasiado blandos con los corruptos y así nos va.
En este momento, todos podemos apreciar como en la calle circula más dinero del que se podría suponer dado el estado del país, pues vemos llenos los bares y no han cerrado ninguno de los restaurantes de lujo ni las tiendas más caras. Es más, continuamente se están abriendo nuevas franquicias, grandes tiendas en las calles más céntricas que siempre están llenas de público. Por otra parte, tampoco parece que se están resintiendo los espectáculos y hay largas colas para adquirir localidades de alto precio ¿De donde sale todo ese dinero?
Pues yo creo que, en parte, es dinero ilícito, dinero procedente no solo del trabajo sumergido, sino de ganancias no lícitas y no declaradas, de todas esas corruptelas que de vez en cuando se descubren por aquí y por allá y de las muchas que no se descubrirán jamás, pero que han metido –y meten- dinero en el bolsillo de mucha gente, que es el que ahora circula. No son fraudes de millones con grandes titulares en la prensa, sino pequeñas corrupciones que son toleradas y hasta envidiadas por quien no puede realizarlas y que definen a una sociedad corrupta que no debería escandalizarse si luego sus políticos lo son también a un mayor nivel.

24/05/13

La gran desconocida





Parece que la Biblia es sólo para creyentes, pero no es así. Desde el punto de vista literario tiene textos bellísimos, semejantes o superiores a cualquier texto de la época. Como ejemplo, este fragmento de un profeta que nació allá por el año 645 a C.

Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir; me forzaste, me violaste.
   Yo era el hazmerreir todo el día, todos se burlaban de mí.
Si hablo es a gritos, clamando “violencia, destrucción”,
   la palabra del Señor se me volvió
escarnio y burla constantes, y me dije:
   No me acordaré de él, no hablaré más en su nombre.
Pero la sentía dentro como fuego ardiente encerrado en los huesos:
   hacía esfuerzos por contenerla y no podía.
Oía el cuchicheo de la gente: “Cerco de pavor”,
   ¡a delatarlo, a delatarlo!
Mis amigos acechaban mi traspié: A ver si se deja seducir,
   lo violaremos y nos vengaremos de él.
Pero el Señor está conmigo como fiero soldado,
   mis perseguidores tropezarán y no me podrán,
sentirán la confusión de su fracaso,
   un sonrojo eterno e inolvidable.
Señor de los ejércitos, examinador justo,
   que ves las entrañas y el corazón,
que yo vea como tomas venganza de ellos,
   pues a ti encomendé mi causa.
Cantad al Señor, alabad al Señor,
   que libró al pobre del poder de los malvados.

Confesiones de Jeremías (Jr. 20,7-13)

18/05/13

El rincón de un amigo



Últimamente actualizaba poco el blog y yo tampoco iba mucho por allí debido a mi alergia por los temas políticos, pero lo conservaba en marcadores y de vez en cuando me asomaba aunque no comentara. Hasta que no hace mucho entro y me encuentro con el temido Error 404. En principio no me alarmé, pues el amigo Pablo tiene por costumbre trastear en su blog con mucha frecuencia, pero vuelvo días después y la página sigue sin aparecer, por lo que me pongo en comunicación con él y me contesta atentamente diciendo que ha cerrado por el momento, pero que su actividad sigue en Facebook. O sea, otro más que emigra al país del Me gusta/ No me gusta.
Me estoy refiriendo a Pablo Saldaña, también conocido por Tomás Martín, cuyo blog fue uno de los primeros en donde desarrollé mi carrera de comentarista antes de estrenarme como bloguera. Y aquí correspondería un enlace en verde a El rincón de Pablo Saldaña, que no puedo hacer porque os saldría lo que aparece en la imagen de arriba.
Hace mucho, mucho tiempo, llegué a él por casualidad, me gustó y me quedé. Era un blog serio, sin estridencias y austero como buen castellano, que mezclaba temas relacionados con su militancia política y su raíz palentina con nostalgias de juventud y temas musicales. Por entonces y como buen aficionado a la música clásica, tenía un reproductor y creo que fue en ese principio y por su causa cuando surgió uno de los debates más interesantes en los que he participado y que se desarrolló a dos bandas, simultáneamente en otro blog.
Ocurrió que un día, al entrar, sonaban en el reproductor los compases de un nocturno de Chopin que yo no sabía localizar y que, además, siempre me había recordado a El Moldava de Smetana, de donde está tomado el actual himno de Israel. Comenté sobre esto, entablándose un debate que duró varios días en el que llegaron a acusarme de tildar de plagiario a Chopin y, como no nos aclarábamos, recurrí a NaaN, por entonces en su carrera de música, que localizó e  identificó el nocturno y salimos de dudas sobre el parecido, publicando después este post en su blog compartido.
Poco después, en agosto del 2007, se despidió Sospechosos habituales, pero NaaN y Carlos Luna siguieron en solitario con sus propios blogs y yo he seguido comentando  en ellos a pesar de lo poco que publican. El tiempo ha pasado y ya no son estudiantes, sino personas adultas con vidas adultas, pero al parecer siguen apegados a sus blogs y los conservan para momentos especiales. Sin embargo, Pablo Saldaña ha hecho desaparecer el suyo y, aunque dice que lo retomará más adelante con otro nombre, me temo que seguirá el camino de otros que dijeron lo mismo y no volvieron.
Y aquí estamos los que vamos quedando. Cada día más solos, teniendo que ir a Facebook para comprobar si los antiguos amigos siguen vivos, mientras nuestros blogs y nuestras fotos empiezan a amarillear como postales antiguas.

13/05/13

Llamada




     ¡Riiiiiiinnnnn!....
-¿Diga?

-¿Estabas durmiendo?
-¿Quién es?
-¿No eres Ángeles?  
La voz se parece mucho a la de una amiga y pienso que se ha equivocado y ha marcado mi teléfono en lugar de otro.

    -No, no soy Ángeles, pero ¿quién eres tú?
-Si usted no es Ángeles no tengo por qué decírselo.

-Perdone, pero la voz me resultaba conocida y pensé en una confusión. Así que usted dispense si me intereso por saber quien llama a mi casa.
  
O sea, te interrumpen lo que estás haciendo, te sacan de la cama o del baño, dejas la comida en el fuego ¿y no puedes preguntar quien llama?


06/05/13

Cuando el río corre....


No se cuantas veces a lo largo de este invierno habremos dicho los granadinos: Llueve más que cuando enterraron a Zafra. ¿Os suena el nombre? Seguro que sí, pues ya hablamos de esa familia y de la Casa de Castril llena de leyendas. Pues bien, el protagonista ahora no es aquel señor que se cargó al paje y tapió el balcón de su enamorada hija Doña Elvira, sino otro descendiente de Don Hernando de Zafra, que tuvo un final poco digno de  su noble estirpe.
Según cuenta la leyenda, allá por el año 1600 ocupaba la casa Don César de Zafra, un señor que parecía tener tan malas pulgas como su pariente y que debido a un conflicto de lindes con los vecinos de sus tierras, desvió la acequia que pasaba por allí, dejando a todos sin agua. Agobiada por la sed, una gitana se introdujo por la noche en su finca para llenar un cántaro de agua, pero con tan mala suerte que los guardas la descubrieron y la llevaron ante el malvado Don César, el cual estrelló el cántaro contra el suelo y la condenó a recibir tantos garrotazos en su cuerpo como trozos en los que se había roto el cántaro, ante lo cual, la gitana lo maldijo diciendo:
-Siete palos me dieron, conde de Zafra, y maldigo y emplazo tu vida en siete días. El próximo martes morirás, las aguas van a sobrarte y tus despojos navegarán sobre ellas".
Añadiendo al irse toda dolorida:
-¡Quiera Dios que te entierren las aguas del río!
Aquella misma noche el noble enfermó y tras una semana de tiriteras y dolores murió el día 4 de marzo, martes para más señas. Según era costumbre, colocaron su cadáver para el velatorio en una sala baja de la casa, que como ya sabéis está en la Carrera del Darro que discurre a todo lo largo del río, pero ocurrió que se produjo una gran tormenta, el río se desbordó y las aguas entraron en la casa arrastrando el ataúd y su ocupante río abajo hasta perderse y desaparecer.
Por eso los granadinos, cuando vemos que nos cae el agua a cántaros, nos acordamos de aquel señor de Castril  que no pudo ser enterrado en el panteón familiar a pesar de lo cerca que estaba su casa del Paseo de los Tristes, donde se despedían los duelos antes de iniciar el cortejo la subida por la Cuesta de los Chinos hasta el cementerio.

30/04/13

Los referentes




Se me están yendo todos a un tiempo. Me refiero a mis referentes ideológicos y culturales,  a las personas cuyo pensamiento y conocimientos han sido la base sobre la que se sustentaba gran parte de mi ideología y cultura.
Primero, y a nivel local, el pasado 6 de diciembre se nos fue el profesor Nicolás María López Calera, a quien había visto por última vez en una conferencia meses antes sin saber que entonces ya estaba muy enfermo.
Poco después, el 23 de febrero  me sobresaltó la inesperada muerte de Cristina Viñes, la historiadora enamorada de la historia de Granada, que profundizó en ella y no perdía ocasión de divulgar sus conocimientos y ponerlos al alcance de todos.
Y por último, en este mismo mes, el día 8, nos ha dejado José Luis Sampedro, un contracorriente genial al que todos vamos a echar de menos.
Se han ido los tres como antes se fueron otros y hoy siento algo así como un vértigo, como si me quedara sin apoyo al borde del precipicio.


25/04/13

Tonterías


Me enviaron hace ya tiempo un magnífico artículo de Ángeles Caso en PDF acompañado con esta frase en gran tamaño:

    -No todas las mujeres dicen tonterías.
Contesté a quien me lo había enviado diciendo:

    -Muchas mujeres y muchos hombres dicen tonterías. Muchas mujeres y  muchos hombres no las dicen.

19/04/13

¡¡Goooool!!




En Granada tendremos en mayo dos acontecimientos festivos. Por un lado, las anuales fiestas del Corpus, que este año “caen” pronto, y por otro la Magna Mariana, una supermacroprocesión de más de 30 pasos de vírgenes, con motivo del centenario de la coronación de la Patrona y del Año Santo Mariano,  que estaba prevista para el día 25.

Pero ocurre que los caseteros de la feria han pedido al Ayuntamiento más días de fiesta para que las casetas sean rentables y la gente tenga más oportunidades de pasarlo en grande, el Ayuntamiento se lo concede y el comienzo de las fiestas se adelanta al fin de semana anterior al Corpus, que todos sabemos que es el jueves por aquello de que tres jueves hay en el año que relucen más que el sol. Y surge el conflicto, porque ese sábado es cuando sale la supermacroprocesión. Que si el personal se va a ir a la feria y no a la procesión, que si la procesión le quitará gente a la feria… Hasta que la solución ha llegado de la mano del arzobispo que ha adelantado la concentración de imágenes una semana, a pesar de que muchas cofradías ya tenían encargadas las flores o contratadas bandas de música y otras van a tener que correr en sus preparativos.

Con la feria hemos topado, hermanos.


Nota: Quiero dejar claro que yo no apuesto por ninguno de los dos festejos, pues no pienso ir a la feria ni a la procesión y tanto me da lo uno como lo otro.

14/04/13

Pequeña flor




Hoy, en un supermercado, sonaba en los altavoces Pequeña flor, aquella canción que cantaban Los cinco latinos y tantos otros de la misma época, una canción que también llevaban en su repertorio las pequeñas orquestas que amenizaban los bailes de verbenas y casetas de feria. Y, mientras metía en el carro los artículos, me he visto bailando estrechamente apretada contra otro cuerpo a los sones de esta música, me puesto romántica y he dicho en mi interior: ¡Oh! Nuestra canción….
Pero todo el romanticismo se me ha venido abajo cuando también he dicho en mi interior: ¿Nuestra canción? Mía… ¿y de quien?
El maldito tiempo, que se lleva hasta los recuerdos más dulces….