3/5/12

Vecinos






Hoy, Día de la Cruz en mi ciudad, me ha venido a la memoria algo que le ocurrió hace años a un amigo por estas fechas.
Vivía en una urbanización de esas que tienen varios edificios y espacios ajardinados entre ellos y, al llegar el Día de la Cruz, los vecinos montaban la suya justo debajo de donde él vivía, con lo cual tenía que soportar dos o tres días de sevillanas a toda potencia y el ruido de la gente bailando y tomando copas debajo de sus balcones. Durante años lo soportó con resignación por aquello de la buena armonía vecinal, pero llegó un año en que estaba con él su madre, una anciana desahuciada por los médicos del hospital, que la habían enviado a su casa porque ya no podían hacer nada por ella. Entonces mi amigo, les pidió a los vecinos que, haciendo una excepción, ese año la cruz estuviera en otro sitio para que su madre –en sus últimos días pero perfectamente consciente- no tuviera que soportar aquel ruido y pudiera descansar. Pero los vecinos dijeron que ni hablar, que aquel era el lugar indicado para montar la cruz y no pensaban cambiarla. Y que si a su madre le molestaba que la llevara a un hospital. Cosa que no podía hacer porque de allí había llegado.
Se montó la cruz, empezaron las sevillanas y, como todas las cruces, se pasaron de los horarios establecidos por el Ayuntamiento y de los decibelios permitidos. Y mi amigo lo denunció. Llegaron los guardias y clausuraron la cruz con toda su parafernalia.
A partir de entonces, los vecinos les declararon la guerra. No les saludaban, incluso algún insulto oyó al pasar, sus hijos no podían bajar a jugar porque los otros niños les hacían el vacío y les pegaban, su buzón aparecía un día si y otro no con la cerradura atascada por palillos de dientes, su coche en el garaje sufrió más de un arañazo… Hasta que cansado de esta situación terminó por mudarse.
Y hay un refrán que dice: ¿Quién es tu hermano? Tu vecino más cercano.   

12 comentarios:

  1. Pues menudo comportamiento el de los vecinos, al fin y al cabo el no se negó a que se colocara la Cruz, si no que les pidió que la pusieran en otra parte de la urbanización, por una causa importante. Está claro que ante una fiesta mucha gente no razona.
    Curiosa esta fiesta del Día de la Cruz, nosotros no la tenemos ni hasta hace poco había oído hablar de ella.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que el problema está en que se antepone la diversión a todo lo demás.

      En cuanto al Día de la Cruz, en mi ciudad ha estado siempre, desde tiempos muy antiguos, aunque ha ido cambiando la forma de celebrarlo según la época, pero siempre se han montado cruces.

      Eliminar
  2. De quienes no se obtuvo respeto por una enferma terminal,no puede esperarse que respeten a su vecino.También yo me habría mudado por no compartir con esa comunidad.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo creo que el pobre se mudó más bien por lo que le estaban haciendo pasar.

      Eliminar
  3. Poco respeto se les puede tener a esos vecinos si la petición de uno de ellos por causas muy justificadas en denegada de manera unánime.
    Conozco el caso en Zaragoza de la madre de un bloguero que iba en silla de ruedas, que no se pusieron de acuerdo y no dieron el visto bueno a la instalación de un elevador eléctrico.
    "Camino de la Zarzuela"

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso que cuentas por desgracia es corriente, pues muchas veces se ha hablado de casas sin ascensor en las que los vecinos que han envejecido no pueden bajar a la calle porque los otros se niegan a instalarlo. Un amigo de mi padre tuvo que vender el piso y mudarse porque el ascensor se estropeó y había que cambiarlo y los vecinos acordaron no hacerlo.

      Eliminar
  4. Yo he tenido diversas experiencias vecinales, desde unos vecinos que tenían la llave de mi casa y se quedaban con mis hijas si hacía falta hasta otros a los que tuve que llamar a la policía por una "pequeña fiesta" que habían organizado.

    El refrán que pones lo repite mi suegra una y otra vez.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Supongo que todos hemos tenido experiencias buenas y malas con los vecinos, pero las malas son a veces malísimas.

      Eliminar
  5. Me parece lamentable, por no decir otra cosa, la historia que cuentas. No conozco muy bien en qué consiste esa fiesta, pero entiendo que va de algún de tipo de homenaje religioso a la cruz. Pues bien, que los mismos que se golpean el pecho manifestando su fe y rectitud reaccionen así ante un caso como el de la madre de tu amigo... No tiene nombre.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El problema es que estas fiestas religiosas ya no lo son, sino solo fiestas populares, puro folclore, por lo que la cruz es un simple elemento decorativo y no tiene la menor connotación religiosa para la mayoría de las personas. Son solo un pretexto para comer, beber, bailar y vestir el traje regional. Que no es malo, pero no tiene nada de su sentido primitivo.

      Eliminar
  6. Es una prueba más de que los tolerantes siempre salimos perdiendo. Y más en este país de pandereta donde no se respetan los derechos más elementales.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya sabes que en este país todo el mundo tiene muchos derechos, pero ninguna obligación, y la de respetar los derechos del prójimo ni pasa por la cabeza de mucha gente.

      Eliminar