2/7/15

Manuel Alcántara




Foto de ELMUNDO.es

     Ya he mencionado otras veces a Manuel Alcántara, ese malagueño que escribe una columna diaria en la última página de IDEAL desde hace años y años. Un malagueño que también es un buen poeta aunque pocas veces lo saque a relucir y que, curiosamente, también fue en sus años mozos comentarista de boxeo. Pero hoy no lo traigo aquí como poeta ni como aficionado al boxeo, sino como columnista que, por una vez y sin que sirva de precedente, dejó el otro día la actualidad para hablarnos de sí mismo en este artículo que copio palabra por palabra porque no lo he encontrado en la Red, ya que nuestro querido periódico reserva la sección Opinión para los que lo pagamos en papel.

     Tiene usted la palabra, don Manuel, compañero diario de mi desayuno.


FORMAS DE DESPEDIRSE

     Aunque se cierren muchas puertas, no está bien irse dando un portazo. En el mundo se está solo un rato, pero incluso los que no creemos que haya otro donde impere un más largo sentido de la hospitalidad, estamos obligados a despedirnos con buenos modales, pero ahí viene la confusión. ¿De que nos despedimos y, sobre todo, de quien? La mayoría de las personas a quienes quisimos, un noventa por ciento o cosa así, ya no están, y mi mundo ya no es de este mundo.  No digo que sea peor, que no lo es, sino que no es el mío. ¿Cómo despedirme de mi calle, que ya no es mi calle, ni una calle cualquiera camino de cualquier parte porque han hecho un bloque de cemento impenetrable y más macizo que nunca? Las ciudades varían, generalmente para bien, pero arrasan nuestra memoria. A casi nadie le podemos decir eso de ¿tú te acuerdas?  Si uno ha cometido la imprudencia de vivir muchos años tiene que despedirse de él mismo, sin nadie que le acompañe en el sentimiento.
     Metafísico estoy porque he perdido gran parte de mi apetito, que era bastante leal. Lo que no me ha abandonado es la sed, ni la de justicia ni la otra. Me figuro el otro mundo, no como una gran biblioteca con Borges de bibliotecario, sino como un gran mostrador donde podría congregar a mis amigos y a esos otros amigos que nunca llegué a conocer. Hubieran sido íntimos de no haberse opuesto el tiempo y el espacio. Cuando sufro vagos estados de melancolía lo atribuyo a que tengo añoranza de las cosas que no me han sucedido jamás.
     Ya tenía ganas de escribir un artículo donde no apareciera ningún político, ninguna cupletista y  ningún imputado, aunque no ignoro que el periodismo es actualidad. ¿Para quién?, me pregunto. Rápidamente me respondo: para usted, que ha tenido la paciencia de llegar hasta aquí sin que le hablen de enredos, ni aspiraciones, ni engaños amparados por la avaricia. Por usted, vaya por usted.

28 comentarios:

  1. Después de publicado, he visto que este artículo sí está en la Red, pero en otro periódico. Fallo y pérdida de tiempo por mi parte...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Calandra2/7/15 17:27

      No es ningún fallo ya que sirvió para que los que no leemos ese periódico pudimos al menos leer su artículo, un buen artículo que creo será mucho mas comprensible para las personas que ya tenemos una edad y que quizás no tardemos mucho en pensar también en despedirnos.

      Eliminar
  2. ¿Despedirnos de quien? Ese es el problema que plantea Alcántara, que a medida que pasa el tiempo quedan menos personas de las que nos podamos despedir.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Calandra3/7/15 03:09

      Siempre queda alguien de quien despedirse y si no se encuentra a nadie, sencillamente de la vida.

      Eliminar
    2. Si uno ha cometido la imprudencia de vivir muchos años tiene que despedirse de él mismo, sin nadie que le acompañe en el sentimiento.

      Eliminar
    3. Calandra3/7/15 12:09

      Nunca falta un roto para un descosido así que siempre habrá de quien despedirse, si alguien te acompaña en el sentimiento o no, eso ya es otra cosa.

      Eliminar
    4. Nada... Que estás empeñada en llevarme la contraria. Pues ya que estamos de dichos, no sabes tú lo que vale un peine...

      Eliminar
    5. Calandra3/7/15 17:57

      Posiblemente, pero no hay duda de que la controversia da vida, así tardaremos mas en despedirnos.

      Eliminar
  3. Lo he encontrado en dos periódicos aunque uno de ellos te devuelve el código 403 Forbidden, me imagino que cuando se den cuenta lo corregirán, este medio de comunicación es : Diario presente.com y es de México.
    El otro donde también lo he encontrado es en El Diari de Tarragona.com

    ResponderEliminar
  4. Por cierto, ¿sabes que nació el 10 de enero de 1928? Así que si las cuentas no me fallan tiene 87 años. Y un montón de artículos publicados y muchos premios que le han concedido.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, es mayorcito el hombre, pero publica su columna diaria sin haber faltado más que en contadas ocasiones. Cuando murió su mujer y luego dos periodos por enfermedad, uno de ellos reciente.

      Eliminar
  5. Vamos, que eso de "A casi nadie le podemos decir eso de ¿tú te acuerdas?" me ha fulminado... Que manera de expresar un sentimiento universal que va aflorando en las personas según avanzan en el paso por esta vida... Veo que tanto tu, como unjubilado habéis dejado varias pistas sobre su obra que prometo ponerme a conocer...

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La frase que citas es una verdad como un templo... Yo no tengo su edad y ya me viene pasando que muchas veces me pregunto: ¿A quien le cuento yo esto que sepa de lo que estoy hablando?

      Eliminar
    2. Y sobre todo se va echando en falta esa complicidad que sólo la convivencia en amistad a lo largo de los años va creándose. Me refiero al modo particular que pueden tener dos o más personas de interpretar algo debido a una circunstancia común anterior. A medida que estas personas van desapareciendo y termina por quedar solo una, es cuando ésta se hará la pregunta que referimos...

      Eliminar
    3. Ay, amigo, que tú todavía no sabes lo que es eso, que ya te "conozco" y se que te queda mucho para saberlo...

      Eliminar
  6. Aseguraba un filósofo anónimo que "el primer síntoma de lo mayores que nos hemos hecho es empezar a leer el periódico por la sección de necrológicas". Supongo, entonces, que la primera toma de consciencia del paso del tiempo será descubrir que cada vez hay menos personas con las que compartir las vivencias de un pasado común. Pero esa es la Vida, paso a paso, zancada a zancada. Y pérdidas que hacen difíciles los siguientes pasos, aun cuando se siga caminando.

    ...pero siempre hay alguien aunque, en tantas ocasiones, el ensimismamiento nos impida percatarnos de esas otras presencias.


    (Nada; que no me deja loguearme).

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No estoy muy de acuerdo con el filósofo anónimo, pues a mirar las esquelas empezamos antes. Primero pasamos por la época de los padres de los amigos y, luego, toca la de los amigos. O sea, que siempre hay entierros a los que ir... si seguimos vivos.

      Eliminar
    2. No te quejes. A mí no me dejaba esta tarde contestar a cada comentario por separado y estoy en mi casa. .

      Eliminar
  7. Yo me salto las esquelas, los deportes y los toros...

    Me habéis alegrado el lunes. :)

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que Alcántara y yo estamos en horas bajas.

      Eliminar
  8. Muy bueno el artículo. En cierto modo le entiendo, porque llegados a cierta edad nos empieza a dar todo un poco o mismo. El pasado es eso, pasado, y el futuro pertenecerá a otros.

    Hay, sin embargo, algo con lo que no estoy de acuerdo. A pesar de mi "avanzada" edad, siempre tendré alguien de quien despedirme, porque la edad de mis amigos va cese los veintiochos a los ochenta y tantos. Aunque algunos me abandonen siempre quedarán otros para sacar el pañuelo cuando llegue la ocasión.

    No hay que estancarse, sino fluir con la vida.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mira como Alcántara también dice que le queda un diez por ciento de las personas de las que pueda despedirse, pero seguramente temerá que si vive algunos años más, ya no le quede ninguna. El problema no es solo que los amigos se vayan marchando, sino que las personas con la edad se aislan a causa de sus enfermedades y achaques y se van quedando cada día más solas.

      Eliminar
    2. Calandra9/7/15 16:56

      Eso del aislamiento es una gran verdad.

      Eliminar
    3. Aislamiento no voluntario en la mayoría de los casos.

      Eliminar
    4. Quizás haya tenido mucha suerte hasta ahora, pero en mi familia, las personas mayores no están aisladas. También comprendo que eso no sea lo habitual.

      Eliminar
    5. Los que tienen suerte son ellos, pero apostaría que, aun así, en el fondo alguna vez se sentirán aisladas aunque tengan personas a su alrededor.

      Eliminar