El otro día me llamaron burguesa. Siendo sincera, me dijeron que tengoun "ramalazo" de burguesa. Yo creo que no es así, pero en el caso de que lo fuera, sería unaBurguesa De Marcas Blancas.
Con esa misma palabra , burgués, además de otras lindezas, justificaba Santiago Carrillo, desde sus muy cómodos exilios, la orden de asesinato de los comunistas de interior que se jugaban el pellejo en la España de los cuarenta y cincuenta. Eran, acusaba, sospechosos de traición a la causa, por vestir con acicalamiento, vivir en pensiones decorosas y no pasar hambre. Digo yo si igual, en aquellos años, las marcas blancas eran el pan con gorgojos y el café de achicoria.
Ya hubiéramos querido tener las marcas blancas en los años del pan de racionamiento y el chocolate con algarrobas... Por eso, quienes vivimos aquellos años, no las despreciamos, sino que leemos su letra pequeña y sabemos quién las fabrica. Sabemos que esos productos de la imagen son exactamente iguales que los que están en la estantería de al lado con marcas publicitadas y mayor precio. Y no nos importa llenar nuestro carro con ellos.
Como le digo a Francisco Espada, el amigo que me lo dijo se que lo hizo con cariño y con la confianza que ya dan los años de amistad, por lo que, en vez de enfadarme, me hizo reflexionar y mirar el DLE. Pero aun así, no acabo de verme yo como burguesa... Una de las acepciones del vocablo burgués dice: Ciudadano de la clase media acomodada, lo que me lleva a preguntarme: Acomodada ¿donde? Y vuelta a la RAE...
Cuando oí definirme así, me fui al diccionario de la RAE y ninguna de las acepciones me encajaba del todo. Ocurre, además, que quien me lo dijo es persona que me ha demostrado en muchas ocasiones que me tiene cariño, por lo que pienso que debe ser que doy esa imagen. O que mi amigo no ha mirado el DLE...
En este caso también yo soy burgués, cuando me mandan a comprar, también suelo llevarme la marca blanca de Mercadona, excepto en cosas muy puntuales que mi mujer por lo que sea le ha cogido cariño o le gustan más. No obstante, con la que se nos avecina, quizás yo caiga a un nivel inferior, al de rácano o tacaño.
Así que la una burguesa y el otro burgués de las Marcas Blancas... No soy cliente de Mercadona sino de Eroski, que también tiene sus propias marcas y algunas compro. Pero eso de burgués no me gusta, demasiado copete. Prefiero proletario.
A ver. Por mi parte, ante el hecho de ser catalogada como burguesa, elegí ser Burguesa De Marcas Blancas como mal menor. Bien quisiera yo poder llevar dignamente el adjetivo proletario, pero no nos corresponde a ninguno de los dos, pues ya sabes que viene del latín proletarius (pobre) y nosotros no lo somos.
Si observas detenidamente el mosaico de arriba, verás que no doy la exclusiva de mis compras a nadie y hace unos años hubiera podido añadir la marca blanca de Eroski, que lo tenía cerca, pero ya sabes que nos borró de sus preferencias y se volvió al Norte, de donde había venido. En su lugar está Día, ese super tan simpático del que he escrito algunas veces.
Entonces, ¿no tenéis ninguna franquicia de Eroski? Pues vaya. En Huesca se deshicieron del hipermercado de las afueras, que ahora es un Carrefour, pero las franquicias de los diferentes barrios se mantuvieron.
No. Eroski se retiró hace años de Despeñaperros para abajo y le traspasó las tiendas a Día, que en el que yo compraba se llama "La Plaza de Día", pero tampoco es que fuera mucho, solo por algunas cosas que ellos tenían y en otros no.
Es que depende del crédito que le des a quien te lo dice. Hay personas que, cuando te dicen algo así, tienes que autoexaminarte para ver si tienen razón.
Me gusta venir por tu blog, amiga, y leer esas cosas que tu y tus comentaristas decís. ¡Pues anda que preocuparse por lo que te llamen! Uno/a es lo que es y no tiene mucha importancia cómo nos llamen. No somos ricos, no somos pobres. Vivimos como podemos.
Alguien muy sabio dijo que todos somos tres personas: la que los demás creen que somos, la que nosotros creemos que somos... y la que somos en realidad.
El macasar (Chimonanthus fragans o praecox) es un arbusto procedente de China y Japón, que alcanza una altura de dos a tres metros y que tiene la peculiaridad de que, en pleno invierno, de sus ramas desnudas y leñosas brotan las flores. Unas flores pequeñas, pero con un olor intenso, penetrante y, a la vez, delicado. La historia de Granada está muy ligada a esta planta, que se menciona en poemas árabes. Actualmente es difícil verla, pues sólo se encuentra en algunos jardines antiguos y, sobre todo, en los cármenes y jardines privados. Aquellos que llamó Soto de Rojas “Paraíso cerrado para muchos, jardines abiertos para pocos”.
Con esa misma palabra , burgués, además de otras lindezas, justificaba Santiago Carrillo, desde sus muy cómodos exilios, la orden de asesinato de los comunistas de interior que se jugaban el pellejo en la España de los cuarenta y cincuenta. Eran, acusaba, sospechosos de traición a la causa, por vestir con acicalamiento, vivir en pensiones decorosas y no pasar hambre. Digo yo si igual, en aquellos años, las marcas blancas eran el pan con gorgojos y el café de achicoria.
ResponderEliminarVenía a cuento el comentario (que se quedó en el aire) porque las apreciaciones ajenas sobre uno/una han de valorarse según quien las hace.
EliminarYa hubiéramos querido tener las marcas blancas en los años del pan de racionamiento y el chocolate con algarrobas... Por eso, quienes vivimos aquellos años, no las despreciamos, sino que leemos su letra pequeña y sabemos quién las fabrica. Sabemos que esos productos de la imagen son exactamente iguales que los que están en la estantería de al lado con marcas publicitadas y mayor precio. Y no nos importa llenar nuestro carro con ellos.
EliminarComo le digo a Francisco Espada, el amigo que me lo dijo se que lo hizo con cariño y con la confianza que ya dan los años de amistad, por lo que, en vez de enfadarme, me hizo reflexionar y mirar el DLE. Pero aun así, no acabo de verme yo como burguesa... Una de las acepciones del vocablo burgués dice: Ciudadano de la clase media acomodada, lo que me lleva a preguntarme: Acomodada ¿donde? Y vuelta a la RAE...
EliminarA ciertas necedades es mejor no prestar oído.
ResponderEliminarCuando oí definirme así, me fui al diccionario de la RAE y ninguna de las acepciones me encajaba del todo. Ocurre, además, que quien me lo dijo es persona que me ha demostrado en muchas ocasiones que me tiene cariño, por lo que pienso que debe ser que doy esa imagen. O que mi amigo no ha mirado el DLE...
EliminarEn este caso también yo soy burgués, cuando me mandan a comprar, también suelo llevarme la marca blanca de Mercadona, excepto en cosas muy puntuales que mi mujer por lo que sea le ha cogido cariño o le gustan más. No obstante, con la que se nos avecina, quizás yo caiga a un nivel inferior, al de rácano o tacaño.
ResponderEliminarEn todo caso, serás también Burgués De Marcas Blancas, que hasta en eso hay clases.
ResponderEliminarAsí que la una burguesa y el otro burgués de las Marcas Blancas... No soy cliente de Mercadona sino de Eroski, que también tiene sus propias marcas y algunas compro. Pero eso de burgués no me gusta, demasiado copete. Prefiero proletario.
ResponderEliminarA ver. Por mi parte, ante el hecho de ser catalogada como burguesa, elegí ser Burguesa De Marcas Blancas como mal menor. Bien quisiera yo poder llevar dignamente el adjetivo proletario, pero no nos corresponde a ninguno de los dos, pues ya sabes que viene del latín proletarius (pobre) y nosotros no lo somos.
EliminarSi observas detenidamente el mosaico de arriba, verás que no doy la exclusiva de mis compras a nadie y hace unos años hubiera podido añadir la marca blanca de Eroski, que lo tenía cerca, pero ya sabes que nos borró de sus preferencias y se volvió al Norte, de donde había venido. En su lugar está Día, ese super tan simpático del que he escrito algunas veces.
EliminarEntonces, ¿no tenéis ninguna franquicia de Eroski? Pues vaya. En Huesca se deshicieron del hipermercado de las afueras, que ahora es un Carrefour, pero las franquicias de los diferentes barrios se mantuvieron.
ResponderEliminarNo. Eroski se retiró hace años de Despeñaperros para abajo y le traspasó las tiendas a Día, que en el que yo compraba se llama "La Plaza de Día", pero tampoco es que fuera mucho, solo por algunas cosas que ellos tenían y en otros no.
EliminarSi me dieran un euro por cada vez que me llaman facha...
ResponderEliminarEs que depende del crédito que le des a quien te lo dice. Hay personas que, cuando te dicen algo así, tienes que autoexaminarte para ver si tienen razón.
EliminarMe gusta venir por tu blog, amiga, y leer esas cosas que tu y tus comentaristas decís. ¡Pues anda que preocuparse por lo que te llamen! Uno/a es lo que es y no tiene mucha importancia cómo nos llamen. No somos ricos, no somos pobres. Vivimos como podemos.
ResponderEliminarAlguien muy sabio dijo que todos somos tres personas: la que los demás creen que somos, la que nosotros creemos que somos... y la que somos en realidad.
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