6/3/09

Marchas fúnebres



Antes, cuando un amigo fallecía, su nombre quedaba en nuestra agenda o listín telefónico durante largo tiempo, pues no era cosa de estar cambiando de agenda cada vez que se producía una baja. Y como era bastante fastidioso volver a copiarlo todo, las agendas duraban y duraban, y se podía dar el caso de que abrieras por la F y te encontraras a Fulano que se murió hace 5 años. O en la M a Menganita, que ya no está por estos lares desde hace más de 20. Pero, gracias a eso, los recordabas. Decías: Era simpático este hombre. O: Pero que mala… sombra tenía Menganita.

Ahora, con las agendas en los teléfonos y las direcciones en el ordenador, si se muere alguien, le damos a suprimir…. y desaparece. Como si nunca hubiera existido, como si jamás hubiera sido parte de nuestra vida.

28/2/09

Un poeta andaluz en el Día de Andalucía


CANCIÓN DE MIS VEINTISÉIS AÑOS

Rafael Montesinos


Al ganado, ¿y para qué?
(Anónimo, final del siglo XV)


¡Ay!, lo poco que me queda
al final lo perderé.
Y después de todo, ¿qué?
¡Con lo poco que me queda!

Dímelo tú, vida mía,
todo esto ¿para qué?
Mi tristeza, mi alegría,
mi incredulidad, mi fe,
mi pobre melancolía
por la que me salvaré.
Dímelo tú, niña mía,
que después te cambiaré
por otra niña más fría
para cambiarla después.

Me muero por que me quieran,
pero nunca lo diré.
y después de todo, ¿qué?
¿Morir para que me quieran?
¿Que me quieran? ¿Para qué?

Aquel gran amor de un día
volverá y yo no estaré,
si es que vuelve todavía.
Y después de todo, ¿qué?
¡Aquel pobre amor de un día!

23/2/09

Autorreferencia


Me gustaría también contar mi 23F, pero no puedo. O mejor no quiero, porque quizá me hiciera perder mi anonimato. Alguien de mi entorno que pasara por aquí, podría decir: "Pero si esta es"... Y adiós Senior citizen.(Con lo que me está gustando esta especie de virginidad que supone el seudónimo)


Solo diré que aquella tarde-noche la pasé en la calle. Tenía conciencia de que estaba viviendo historia y no quería perdérmela. No quería que lo que estaba pasando...y lo que podía pasar, me cogiera enfrente del televisor o de la radio. Necesitaba ser parte activa, contribuir de alguna forma a que aquel esperpento del pistolero vestido de verde terminara siendo lo que fue: un anacronismo indigno de un país civilizado.

Comentado en Cambalache el 23-2-2007. Recogido por el Profe Portillo en Nómadas y repetido al año siguiente de nuevo en Cambalache.

(No se le puede sacar más provecho a un comentario....)





Un vídeo muy visto pero que no debemos olvidar.


17/2/09

Datos confidenciales



Un día recibo una llamada de un señor que se identifica como director de un banco recién abierto cerca de mi casa. Me sonaba el nombre, pero no recordé de qué. Este señor me decía que, próximamente, recibiría una carta con la que podía ir a su banco a recoger un regalo. Llegó la carta con el nombre de la empleada que me atendería y, unos días después, como me cogía de camino, entré. La señorita me atendió muy amablemente, me ofreció todos los productos de su banco (que para eso estaba allí) y me dio un paquetito bien envuelto. Ya que me iba, le pregunté como habían sabido con tanto detalle mi nombre, dirección, teléfono, etc. y ella, que debía ser novata, contestó con inocencia:

- ¿Es Vd. cliente de la oficina central del Banco X?

- Sí, lo soy desde hace tiempo.

- Pues de eso es. Nuestro director ha sido director de allí hasta hace poco.

Me fui con el regalo en la mano y la indignación que me subía por momentos. Cuando llegué a mi casa, lo primero que hice fue llamar al Banco X, a la apoderada que conocía y con la que trataba siempre, y ella me explicó como se había desarrollado la cosa.

Un domingo saltan las alarmas del banco, llega la policía y se encuentra al director en su despacho. Nada extraño, ya que el director tiene su vivienda en el mismo edificio y llave para entrar por una puerta interior. Falsa alarma, ustedes perdonen.

Al domingo siguiente, vuelve a ocurrir lo mismo y, una vez enterados los empleados comentan: Hay que ver lo trabajador que está este hombre...

Pero pocos días después el director se despide porque lo ha contratado otro banco en mejores condiciones, y todos se explican ya que era lo que hacía trabajando en domingo él solo en el banco: llevarse un listado de clientes con todos sus datos.

Curiosamente, a la apoderada le resultaba divertido como había ocurrido todo, pero le parecía normal y decía que eso probablemente iba incluído en el contrato. Sin embargo, a mí no me hacía ninguna gracia, me sentía como una mercancía que se compra y se vende. Así que, al día siguiente, me presenté en el banco vecino, pedí hablar con el director, me di a conocer y le puse encima de la mesa el regalo (aún sin desenvolver), diciendo: Yo no acepto regalos de quien ha robado mis datos de donde estaban guardados. Y que sepa que no volveré a entrar por esa puerta en mi vida. Así que le ha salido el tiro por la culata. Y me fui sin oír las explicaciones que intentó darme.

Y lo curioso también es que, cuando lo supo la empleada del Banco X, me dijo que era tonta, que podía haberle dicho eso... pero quedarme con el regalo. Está visto que no entendió nada.

Resumiendo. Que hay listas nuestras por todas partes, que nuestros datos son conocidos hasta el más mínimo detalle. ¿De donde si no esa propaganda de audífonos que llega a los buzones de mi casa, pero solamente a las personas mayores? ¿Y la de alimentos infantiles a los que tienen niños? Por mucha Agencia de Protección de Datos que haya, el final es que, legal o ilegalmente, pasan las listas de mano en mano. Y nuestras circunstancias, nuestras costumbres, lo que tenemos o lo que nos falta, están al alcance de cualquiera.

Dedicado a Pablo Saldaña, que seguramente sabe de que hablo.

10/2/09

Dios no existe, luego disfruta de la vida


Con retraso, ya pasada la noticia, me ha llegado este artículo, que os traslado porque creo que es interesante y que también viene a pelo de la discusión que hemos mantenido días atrás en un blog cercano. Su autor es Juan Antonio Estrada, profesor de Filosofía de la Universidad de Granada, jesuita y amigo mío, para más señas. (Lo cual no le añade nada, pero me lo añade a mí)

Entre otras cosas, dice esto:

En una sociedad poscristiana, la de la muerte de Dios, es bueno que resurja el debate. Lo peor no es el ateísmo humanista, que protesta contra una religión opresora, sino la indiferencia a los valores humanos que pregona el Evangelio.

Aquí completo.

7/2/09

Cumpleaños


Tengo una ahijada que, cuando era pequeña, asociaba la palabra cumpleaños con la canción que se canta en el mismo. Y así, decía: Ya viene mi cumpleaños feliz. O: ¿Qué me vas a regalar en mi cumpleaños feliz?

Pues eso, que hoy es mi cumpleaños ¿feliz?

31/1/09

Carlos Cano

Te oí por primera vez en un Colegio Mayor, en un recital de aquellos que nunca se sabía como iban a acabar …y si iban a acabar. Tenías la misma cara de estreñío que conservaste toda tu vida y el pelo tan largo, espeso y rizado, que me hizo pensar: ¿Cómo se meterá el peine este tío? Y la verdad es que no parecía que te lo metieras demasiado. Pero empezaste a cantar y me olvidé del pelo, del peine y de todo. Tu voz cálida, suave y potente a la vez, llenó el local sin micrófonos, mientras te oíamos en un silencio en el que se podía escuchar el roce de tus dedos en las cuerdas de la guitarra. No recuerdo lo que cantaste. Tal vez, al final, La Verdiblanca, para ver si llegaban los grises de una vez y se acababa aquello, que en los sitios pequeños la gente se pone muy pesada con los bises y no comprende que hay que irse al Campo del Príncipe a tomar una limoná. Luego te fuiste a los Madriles a hacerte famoso. De allí llegaban tus discos y, alguna vez, llegabas tú (¿recuerdas aquella tarde en La Mimbre?), pero ya no era lo mismo. Cantabas en sitios grandes, con adolescentes chillonas que coreaban tus canciones y no dejaban oírte. Tampoco tú eras el mismo, decían los cercanos que había que echarte de comer aparte. Pasaron los años, un mal día se te rompió el corazón y te fuiste a nacer a Nueva York. A la vuelta, te vi en la tele con aquellas manchas oscuras debajo de los ojos y presentí que no estarías mucho tiempo entre nosotros. Alguien me dijo que habías cambiado, que habías vuelto a ser aquel muchacho del Realejo que cantaba para los amigos bajo la cruz de Los Favores. Hasta que un día tu corazón no aguantó más y te fuiste una fría madrugada de Diciembre, aquí, en la Granada que querías y odiabas al mismo tiempo. Mi médico, que casi era el tuyo, me dijo que tus venas eran como trapos viejos, que se cosían y la aguja las rasgaba de nuevo. También me dijo que sin la paliza de las galas tal vez hubieras vivido más. Pero a ti no te valió la pena vivir así y preferiste pasar el tiempo que te quedara como habías vivido: cantando. Días antes, ya en el Clínico con la arteria rota, alguien recogió en tu nombre el galardón de los Cien granadinos del siglo XX. Yo estaba allí y casi se me saltaron las lágrimas. Como ahora, mientras escucho tu mejor y poco divulgada obra, El diván del Tamarit.

Siempre, siempre: jardín de mi agonía,
tu cuerpo fugitivo para siempre,
la sangre de tus venas en mi boca,
tu boca ya sin luz para mi muerte.
F.G.L.

23/1/09

Una actriz y un festival



No era una belleza deslumbrante, pero tenía ángel.

Gustaba a los hombres y a las mujeres.

En Vacaciones en Roma se cortó el pelo y en Sa
brina aun más.

Las chicas de entonces copiábamos sus trajes y su peinado, y anduvimos bien cómodas con las sabrinas.


Se llamaba Audrey Hepburn y alrededor de
ella y sus películas girará el Festival Internacional de Cine Clásico de Granada, RETROBACK, cuya primera edición se inicia con una exposición de vestidos, complementos, objetos personales, fotografías, carteles y otros documentos de interés de la actriz belga que marcó una época del cine.

A partir de hoy, en el Centro Cultural Gran Capitán, se podrán admirar trajes del diseñador Givenchy que Audrey Hepburn lució en películas, como el negro de seda y el abrigo color naranja de Desayuno con diamantes y el blanco bordado con el que bailó en Sabrina.

Para inaugurar esta exposición ha llegado su hijo Sean Hepburn, nacido del matrimonio con Mel Ferrer, que ha contado cómo al morir su madre encontraron sus armarios vacíos, pues había donado su ropa. Y también que su estilo tan personal nació cuando arrancaba los adornos y accesorios de un modelo y lo dejaba liso, como un saco.

Este Festival rinde homenaje también al compositor Henry Mancini, que escribió la música de algunas de sus películas y con el que mantuvo gran amistad. En la Gala de Inauguración actuará la cantante Mónica Mancini, hija del compositor, y la Gala de Clausura estará a cargo de la Orquesta Ciudad de Granada, que interpretará su música escrita para películas.


Retroback en Granada. Del 24 de Enero al 1 de Febrero. Están ustedes invitados.

17/1/09

Sabiduría africana para todo el año


ENERO.- Más vale dar poco que prometer mucho (Proverbio malinke)

FEBRERO.- La enfermedad llega a caballo y se aleja como una tortuga (Proverbio bambara)

MARZO.- La lluvia sigue cayendo aunque el mar esté lleno de agua. (Proverbio basuto)

ABRIL.- No es bueno que los dientes riñan con la lengua. (Proverbio baulé)

MAYO.- Se admira a los carneros donde faltan los toros. (Proverbio fulani)

JUNIO.- El río sigue su curso sin esperar al sediento. (Proverbio kikuyu)

JULIO.- No conviene aplaudir demasiado al bailarín, porque puede dar un paso en falso. (Proverbio bamileke)

AGOSTO.- El carcelero es un prisionero más. (Proverbio bamileke)

SEPTIEMBRE.- No preguntes al cazador sobre su caza si vuelve con setas. (Proverbio ashanti)

OCTUBRE.- Aunque salgas a cazar elefantes, no desprecies al caracol. (Proverbio mbede)

NOVIEMBRE.- El ojo no soporta cargas, pero sabe la carga que puede soportar la cabeza. (Proverbio wolof)

DICIEMBRE.- La sal no dice de sí misma que es salada. (Proverbio abé)

Del calendario de los Misioneros de África (PP. Blancos) y Misioneras de Ntra. Sra. de África (HH. Blancas)

12/1/09

El bloguero Calatayud


Muchos probablemente habréis oído hablar del juez Calatayud, de sus originales sentencias, y habréis visto sus vídeos en YouTube. Es un castellano-extremeño trasplantado a Granada como titular del Juzgado de Menores nº 1, y que, independientemente de la anécdota de sus sentencias o sus comparecencias en los medios, es un hombre íntegro, honrado, coherente y dotado de un sentido común poco común en la Justicia española.


Y ahora el juez Emilio Calatayud se pasa a nuestro bando, abre un blog con la ayuda del periodista de IDEAL Carlos Morán, y a él lleva su cercanía y su claridad en los temas que plantea o en las respuestas que da a los comentarios.




La segunda parte aquí

6/1/09

Noche de Reyes

Este tango lo cantaba mi madre cuando yo era pequeña, y también se oía en la pianola de mis abuelos, que no se cuando ni por qué desapareció de aquella casa. ¡Con lo que a mí me gustaban aquellos rollos llenos de agujeritos que producían música!

Y es un tango clásico, con mujer traidora y hombre víctima, que mata porque es macho y tiene que vengar su amor propio ofendido. Y de cárcel o prisión preventiva, ni palabra. Aquí, el honrado muchacho -con dos muertos a su espalda- cuenta tranquilamente el suceso a sus compañeros de farra.

Con letra de Jorge Curi, música de Pedro M. Maffia y la voz, como no, de Carlitos Gardel.




Dedicado a Zifra, Tanguero Mayor del Reino. (Perdón, de la República)

2/1/09

Leyenda urbana del s.XV


Se cuenta que en los baños privados de la Alhambra, bellamente adornados de policromías, las concubinas se despojaban de sus velos para retozar alegremente en el agua, acompañadas por las dulces melodías que interpretaban en el corredor unos músicos a los que habían cegado para que no pudieran verlas. Desde ese mismo lugar las contemplaba el sultán (que no era ciego) arrojando una manzana, que recogía la que iba a tener el inmenso honor de pasar la noche en sus aposentos.

(Por mi parte, una forma como otra cualquiera de conmemorar el Día de la Toma.)