22/1/20

Influencers





      Uno de los fenómenos que más me viene sorprendiendo últimamente, es el de las llamadas influencers. Y digo “las” porque creo que la mayoría son mujeres, chicas muy jóvenes, con muchos seguidores en alguna red social, que han conseguido con eso sacarse unos dineritos, ignoro si exentos de impuestos. Hasta ahí nada que objetar, pues son un derivado del llamado marketing de la influencia y a nuevos tiempos, nuevos sistemas. 

      Sin embargo, pienso que estas chicas deberían pasar algún control que evalúe su cociente intelectual, para que podamos distinguir si lo suyo es de nacimiento o se lo han ido currando. Y como ejemplo de esto, le podéis dar un vistazo a este enlace… y no os cortéis si os dan ganas de llorar.

***

Con mi agradecimiento al amigo Landahlauts, que me ha dado a conocer a estas chicas tan ejemplares.

15/1/20

La mariposa





      Desde hace más de un mes, convivo en mi casa con una mariposa. No es una mariposa de esas bonitas, delicadas y de colores, ni tampoco de las pequeñas y blancas que antes anunciaban carta. No. Mi mariposa es fea, de cuerpo gordo y alas parduzcas, que producen un amenazador zumbido cuando revolotea por encima de mi cabeza. Y es grande, mucho, tanto que, en uno de esos revoloteos alocados, temo que choque contra algún objeto frágil y me lo estrelle en el suelo. Por ello, cada vez que la veo, corro a cerrar la puerta de las habitaciones con objetos de ese tipo. 

      La primera vez que la vi, abrí todos los balcones para ver si se iba, desapareció y me olvidé del asunto. Pero unos días después, de nuevo la mariposa, que parecía haberse mudado aquí. Y así seguimos. Desaparece durante bastantes días, pienso que se ha ido, aprovechando que ventilo las habitaciones, o que ha terminado sus días detrás de un mueble, pero un buen día reaparece y volvemos a empezar. La otra noche, ya a las cinco de la mañana, encendí la luz para beber agua… y allí estaba. Tan tranquila, en un rincón, posada en el suelo. Pensé entonces que era el momento preciso, la ocasión puesta en bandeja para echarle un trapo por encima, cogerla delicadamente y echarla al aire por el balcón, como hice un verano con un murciélago. Pero ocurre que estaba pasando una mala noche y lo que menos me apetecía era ponerme a esa hora a trajinar con la mariposa. Además, lo más probable era que, si estaba allí tan quieta, fuera porque había dado el último suspiro o estuviera a punto de darlo.

      Equivocada estaba, porque al día siguiente había desaparecido del rincón y lo que hizo fue metérseme en el cuarto de baño, consiguiendo que me saliera de él para apagar la luz. Abrí los balcones, cerré las habitaciones delicadas y, desde entonces, no he vuelto a verla.  ¿Pensáis que la he perdido de vista definitivamente? Yo no estaría tan segura…
...
      
      Nota al margen: ¿Qué por qué no le he pegado un buen viaje aprovechando sus vuelos? Pues porque soy incapaz de matar una mariposa, por fea y amenazante que sea. Una tiene sus limitaciones...

7/1/20

Almanaque de taco






      No se si todos habéis conocido estos calendarios y, si os digo la verdad, yo creí que ya no existían. Pero sí, resulta que incluso el más tradicional, el del Corazón de Jesús, se sigue vendiendo todos los años.

      En mi casa nunca lo hubo, pero sí en casa de mi abuelo materno y, cuando iba a verlo, le pedía que me dejara arrancar la hoja, aunque fuera la del día siguiente, pues aquello era un cúmulo de información y lectura en letra diminuta sobre papel oscuro. El santoral del día, la hora de salida del sol, frases de personas célebres, algún poema corto, una anécdota, una reflexión profundísima, refranes…

      Pues bien, con el inicio del año, he colgado en la pared del blog un calendario de taco virtual, al que arrancaré diariamente las hojas y, cuando encuentre algo interesante, lo compartiré aquí con vosotros, para que todos nos aprovechemos de la inmensa sabiduría que cabe en tan poco espacio.

      Por ejemplo, en la hoja de hoy, me dice que es el día de san Raimundo de Peñafort, san Luciano y san Canuto, que el sol sale a las 08:29 y se pone a las 18:13.  Me dice muchas cosas más, pero me quedo con esta frase de Jon Sobrino:


      La esperanza grita: Otro mundo es posible, pero antes la compasión grita:  Otro mundo es necesario.

1/1/20

Año Nuevo






      Un año más, en la loseta de siempre y frente a la fachada del Ayuntamiento, os deseo a todos que, si el año que termina ha sido malo, el que empieza sea mejor. Y si ha sido bueno, lo sea aun más. 

      Con todo mi afecto y la ESPERANZA de que a lo largo de 2020 nos sigamos encontrando aquí. 

24/12/19

Un niño nos ha nacido (Is 9,5)





      Esto no va a ser una felicitación propiamente, porque no voy a escribir la palabra feliz ni ninguna parecida. Va a ser solo un recuerdo para aquellos que no son felices en estos días y que no lo van a ser por mucho que se lo deseemos. Un recuerdo para los que sufren, los que están solos y los que se sienten solos. Para los enfermos. Para los que han perdido un ser querido o no lo tuvieron nunca. Para los que han salido de su país huyendo del hambre o de la guerra. Para los que no tienen comida que poner en el plato de sus hijos. Para los sin techo, los sin nadie, los sin nada…

      A ellos quiero decirles que, en ese dulce Niño de los belenes, cuyo nacimiento se supone que celebramos creyentes y no creyentes, está el Hombre colgado de una cruz, que veremos dentro de unos meses en nuestras calles.  Que en ese Niño del pesebre, está todo el Amor del mundo, pero también todo el dolor del mundo.

      Para ellos y para todos vosotros, no he escrito la palabra feliz, pero sí quiero escribir la palabra ESPERANZA.


El pueblo que caminaba a oscuras vio una luz intensa, los que habitaban un país de sombras se inundaron de luz. (Is 9,1)

13/12/19

Julia Uceda


Captura tomada de IDEAL edición digital


      Como quizá habréis visto en los medios, el jurado del Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca lo ha concedido este año a la poeta sevillana Julia Uceda, a la que tendremos en Granada, D.m., el próximo Mayo, en la clausura del Festival Internacional de Poesía

      Reconozco que, aunque he leído algo suyo por aquí y por allá, no tengo ninguno de sus libros, por lo que he tenido que recurrir a la Red, en la que he encontrado un poema que me gusta, pero que, dada su procedencia, no garantizo que esté exento de alguna errata. Le añado también el final de una entrevista, que publica hoy IDEAL, y que junto al poema y a la biografía que se puede ver en la Wikipedia, creo que nos da una pequeña idea de lo que es esta poeta. 

            Raíces

            Si ya soy una vela estremecida 
            colmada por tu viento. Si has llegado 
            al último escalón. Si me has tomado 
            por la raíz más honda y más henchida. 

            Si yo soy ya tu colmo y tu medida 
            y estás dentro de mí, secreto, hallado. 
            Si ya sobre la frente me has soplado 
            para hacerme vivir, ciega y ardida, 

            antes de irte rompe mis raíces. 
            Quiero que las arranques, que las trices 
            al alba con tu mano firme y fuerte. 

            De no hincarse en tu tierra poderosa 
            no quiere mi raíz ninguna cosa 
            si no es andar y andar hacia la muerte.

...

      -¿Qué le une a Lorca?

      -Lo mismo que me une a “La Odisea” o “La Iliada”:  el uso de las mismas palabras para describir las mismas cosas. Cuando leo a estos autores de referencia, para mí no existe el tiempo. Si ellos no hubieran estado antes, nosotros no estaríamos ahora. 

      -Todo es un continuo.

      -Sí. Me siento interpelada por mis antepasados en el ejercicio de la escritura, como me interpelaba aquella niña desnuda que huía del napalm. Esa niña también es parte de nosotros, aunque no lo hayamos vivido. Nadie puede considerar sus vivencias más importantes que las de los demás. 

4/12/19

Concienciados





       Hace unos días me llegó este vídeo por WhatsApp, lo vi un par de veces y lo guardé porque no acababa de saber si estaba de acuerdo o no. Esto es algo que me ocurre con frecuencia y no ahora que soy mayor, sino de siempre. Hace muchos, muchos años, un profesor de la Facultad nos planteó una cuestión -que no recuerdo- en un círculo pequeño de alumnos y nos fue preguntando uno a uno si estábamos a favor o en contra. Todos contestaron, unos a favor y otros en contra, pero cuando me llegó el turno a mí, dije:
      -No lo se. 
      -¿Cómo que no lo sabes? Sabrás si te parece bien o mal.  
      Yo seguí diciendo que no lo sabía y, por encontrar una salida, dije que no tenía datos suficientes para posicionarme.
      Pues lo mismo me ocurre con otras muchas cosas, entre ellas este vídeo. Por eso, se lo envié a un amigo, cuyo criterio respeto, y él me dio una respuesta clara y tajante… que tampoco me convenció, pues entre otras cosas, decía:
      “A mi Greta no me gusta. Pero reconozco que es capaz de llegar y concienciar a mucha gente”.
      ¿Concienciar de qué? ¿De que dejen de encender la calefacción en invierno y el aire acondicionado en verano? ¿De que prescindan de los coches y los aviones? ¿De que supriman totalmente los plásticos? ¿De verdad esas masas de jóvenes que han seguido a Greta van a hacer todo eso? ¿Sus vidas van a cambiar hasta ese punto?
      Porque si no es así, están tan concienciados como yo, que reconozco que nos estamos cargando al planeta, pero me limito a llevar mi basura a reciclar, usar los menos plásticos posibles… y poco más.

28/11/19

Real como la vida misma





      Dos señoras jóvenes se encuentran en la puerta del supermercado, una que sale y otra que entra. 


      -¿Ahora vienes?

      -Ya ves que horas, pero he tenido que ir a casa de mi tía.

      -¿Tu tía Paca? ¿Vive aun?

      -Con una cadera recién puesta y noventa años, que no se a que espera para morirse.



      Y luego no quieren que los viejos nos deprimamos…

...

      A cuento de una entrada en Cartujerías

18/11/19

La Memoria






      Subo con cierta frecuencia al cementerio, unas veces sola y, otras, acompañada de un amigo. Precisamente con él fui hace unos días y, una vez visitadas las tumbas familiares y ya fuera del cementerio, nos acercamos al lugar donde hace dos años la Junta de Andalucía levantó un "Memorial" a las casi 4.000 personas que allí fueron asesinadas, desde los primeros días del levantamiento hasta 1956. 

      El sitio no me era desconocido, pues más de una vez he llegado hasta la cadena que corta el paso a la entrada y –cobarde- me he vuelto sin atreverme a pasarla. También he sabido de ese lugar a lo largo de toda mi vida. Supe lo que ocurrió ahí en cuanto tuve edad para entenderlo y luego fui sabiendo que en, ciertas fechas y de forma clandestina, había personas que se arriesgaban a poner flores en donde sus familiares fueron asesinados. He sabido también que, ya más recientemente, los que reclamaban una Ley de la Memoria, ponían una placa en la tapia, placa o cartel que el Ayuntamiento “pepero” se apresuraba a quitar en cuanto la veía.

      Por fin, en 2007, se aprueba la Ley de la Memoria Histórica y en 2017 la Junta de Andalucía instala ese Monumento a la Memoria, que su autora, la arquitecta Carmen Moreno Álvarez, llama “Las rejas de la Memoria” y que es una simple verja de 43 metros, entre negra y rojiza según la luz, con los 4.000 nombres que se han podido confirmar gracias a la investigación llevada a cabo durante años por la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica. Lo que no descarta que puedan ser más, ignorados, pero no olvidados. 

      El lugar donde está este Monumento a la Memoria podría ser idílico. En la colina de la Sabika, la de la Alhambra, con los olivos de la Dehesa del Generalife de fondo, con el sol tiñendo de rojo la verja… Pero no lo es si miras la tapia que aun conserva los agujeros de los proyectiles y sabes que la lluvia y el tiempo han borrado la sangre que en ella quedó, si miras la tierra que tragó aquella sangre, si, parodiando a Lorca, otro asesinado, piensas que

Voces de muerte sonaron 
entre el Darro y el Genil. 


      En silencio mi amigo y yo, me separé de él y me quedé sola. A un lado la siniestra tapia, al otro la verja llena de nombres. Hice, entonces, lo único que podía hacer: rezar. No se si por ellos o a ellos. Y, mientras rezaba, pensé que, en la Biblia, el nombre es la persona y que aquellos nombres, aquellas personas, me estaban gritando: “¡Cuanto has tardado!… Toda la vida, toda tu vida, desde el principio hasta el fin”… 

      Sí. Cuanto. Cuanto hemos tardado todos. 
      

8/11/19

Parece que fue ayer



Tajos de Alhama

      Pues eso, que otra vez a votar el domingo, la cuarta en cuatro años. Y no es que me a mí no me guste votar, que ya sabéis que lo hago siempre en desquite del tiempo que no nos dejaron, pero es que esta vez parece que estamos en lo de Cruz y Raya. Que no es por no ir, pero casi que pa ná, pues el domingo por la noche estaremos igual… o peor. Pero como si hay que ir, se va, yo iré, Dios mediante. Y votaré.  Y nada de en blanco o nulo. Dos papeletas, dos sobres y dos urnas.  

      Ahora, eso sí. Como, en el plazo de una semana, los Cinco Magníficos de los atriles no dejen de mirar su ombligo y el camino de la Moncloa, y nos saquen del atolladero en que nos han metido ellos mismos, os prometo que, siguiendo el ejemplo de nuestro arzobispo, que se ha aliado con el imán de la Mezquita Mayor para iniciar una campaña de rogativas pro-lluvia, yo iniciaré otra campaña de rogativas para que los mencionados políticos se agarren de la mano (los cinco) y se tiren (los cinco) por el tajo más profundo que encuentren. 

      Y, como siempre me gusta cooperar, aquí dejo unas cuantas sugerencias de posibles localizaciones, todas ellas en estos sures. A saber: el Cubo de la Alhambra, histórico y tradicional; los Tajos de Alhama, un paisaje impresionante, y, saliendo de nuestra provincia, también es apropiado el Tajo de Ronda. Sin rechazar, por supuesto, que ellos mismos elijan otros sitios que les caigan más a mano. Que no nos vamos a poner rigurosos en ese aspecto. 

      Que ustedes voten bien. (Quien vote, claro)

27/10/19

Evolucionando

     
      Yo viví el principio del rock en España. Bailábamos swing entonces, cuando yo pesaba 38 kilos y mi pareja se podía permitir levantarme en alto o arrastrarme entre sus piernas. Pero un día, este chico me dijo que comprara discos de rock&roll, que el swing había evolucionado y lo que había que bailar era eso. Y lo bailamos. Y la verdad es que no hubo mucha diferencia: Yo seguía volando por los aires o llevándome el polvo del suelo los sábados por la tarde.
      Quiero decir con esto que el rock no me es desconocido, que lo he bailado, lo he oído y me ha gustado. Pero ya no. Será porque soy mayor, pero también puede ser porque el rock y los roqueros también han evolucionado y “ya no son lo que eran”, como la nostalgia de la que hablábamos la semana pasada. Ese grupo Marea, que mencionaba, no tiene nada que ver con Elvis, los Beatles o los Bee Gees, pues ahora no hay música, todo es ruido, gritos, saltos y luces de colores.
      Sin embargo, hay otras evoluciones que sí me encajan, aunque a mí misma me resulte sorprendente. Por casualidad, vi el otro día un vídeo de un grupo argentino llamado Tanghetto, que hacen algo que llaman “electrotango”, una mezcla de tango con música electrónica. Y me gustó. Supongo que a los puristas del tango les resultará tan aberrante como a mí las “fusiones” del flamenco o flamenco mix, pero la verdad es que lo que he oído de estos chicos argentinos me suena bien. Por ejemplo, este tango de un disco dedicado a la emigración.
      Con ustedes, Tanghetto y Alexanderplatz


19/10/19

Nostalgia





      Los viejos andamos siempre con la monserga de que “esto era antes así y ahora es peor”. Los viejos, claro, con nuestra nostalgia de tiempos pasados. Pero es que hoy me encuentro en el periódico una entrevista a Marea, un grupo roquero que, lo confieso, ni siquiera me sonaba hasta que un amigo me habló de él con motivo de su concierto en Granada. Y resulta que, en esa entrevista, un tal Eduardo Beaumont, alias “el Piñas”, que debe ser el que manda en el grupo, dice lo que vemos en la imagen.

      Me pregunto, entonces, si es que todo va siempre a peor o si es que los seres humanos venimos a este mundo con la nostalgia en los genes.

      Lo malo es que, en este último supuesto y como dijo Simone Signoret, La nostalgia ya no es lo que era”…

      Y hablando de nostalgias, hoy este blog ha cumplido 11 años.