2/12/23

Niños

      Ayer empezó diciembre y yo rompí a llorar viendo el telediario. No se si es que, con el mes, entro en “modo sensible” o que las imágenes de niños heridos en Gaza me sobrepasaron, pero el llanto se me vino a los ojos a oleadas, como un río. Y tuve que salir de la habitación huyendo de esas imágenes, que me herían hasta lo más hondo.

      ¿Es que nadie va a parar esto? ¿Es que a nadie le importa? ¿Es que todos vamos preparar nuestra Navidad ignorando lo que allí ocurre? Gaza, Ucrania... Sufrimiento, dolor, muerte... ¿Y nosotros llenando el congelador de marisco?

      Hoy, 2 de diciembre, he tenido todo el día en la memoria un poema que ya publiqué hace tiempo, pero que no me resisto a mostrar de nuevo.


20/11/23

Todo hecho

 



      Cuando una anciana se va voluntariamente a una residencia, el argumento principal es: Te lo dan todo hecho. Y eso no es malo, porque llega un momento en que se van acumulando cosas que no puedes hacer. Quisieras seguir haciéndolas, pero no puedes y tienes que delegar inevitablemente. Como digo, eso no es malo, es soportable hasta para las personas a las que nos ha costado siempre depender de otras, pero sí hay algo que destruye a esa anciana en poco tiempo: el hecho de que, al no hacer las cosas, tampoco tiene que pensarlas. No sólo se lo dan todo hecho, sino también pensado. Ya no solo no hay que hacer la comida ni la compra, sino que no hay que pensar en lo que vas a comer o lo que tienes que comprar para ello. Es más, tampoco tienes que recordar el horario de los medicamentos que tomas ni la dosis, pues una chica llega a tu habitación con la pastilla en un vasito. Ni tienes que preocuparte por las recetas, los talonarios de MUFACE o que alguna receta te la tienen que autorizar. Ni siquiera tienes que saber cuando te toca una revisión médica, porque alguien se encarga de que no se te pase. No tienes tampoco que mirar las cortinas por si hay que lavarlas ni estar pendiente de si cobraron el IBI o hay que hacer la declaración de la Renta. Todo hecho. Que descanso. ¿Verdad? Pero poco tiempo después, un día tienen que avisarte de que es la hora de comer y al día siguiente te tienen que llevar al comedor porque ya no lo encuentras. Se paró la máquina de no usarla. Punto final. Ya no queda más que sentarte a esperar la muerte. Con la ventaja de que no sabes para qué estás sentada. 

 

12/11/23

Otra despedida

 


      De nuevo tengo que escribir aquí una despedida, en esta ocasión a un gran teólogo y un gran hombre: José María Castillo. Nos conocimos hace más de 50 años, cuando él regresó a Granada después de una larga etapa de formación, de haber participado en el Concilio como perito del cardenal Tarancón y haberse destapado como teólogo en la Asamblea Conjunta de Obispos y Sacerdotes de 1971, aquella Asamblea en la que se formuló un esperanzador cambio en la Iglesia, que luego frustraron entre unos y otros.

      Curiosamente, nuestra amistad partió de un desencuentro (más bien un encontronazo) con el que pude apreciar su grandeza cuando reconoció que, en el asunto por el que chocamos, dos mujeres, una amiga y yo, teníamos razón y él estaba equivocado. Con la aureola que venía, con el sobrenombre de “El profeta” que pronto se le adjudicó, un comportamiento así tiene su mérito.

      Seguimos en contacto y pasaron los años, lo menos diez después, la Facultad de Teología se abrió a los seglares, me matriculé y asistí a sus clases. ¡Lo que discutíamos al salir del aula!... Su visión de como debía ser la Iglesia era ideal, pero chocaba de frente con lo que en realidad era y yo intentaba que comprendiera que se necesitaba tiempo para conseguir ese cambio. Desgraciadamente, ni de prisa ni despacio se consiguió. Es más, fuimos para atrás y la jerarquía le retiró la venia docendi, lo apartó de su cátedra, a lo que siguieron una serie de añadidos que rozaban las torturas de la Inquisición. Pero él siguió investigando, hablando y escribiendo un libro tras otro. Y enseñando, pues de nuestra Facultad pasó a enseñar en la UCA, la Universidad de San Salvador, sustituyendo a los profesores que habían asesinado.

      Pero no quiero alargarme más, pues Religión Digital, la revista-refugio del sector progresista de la Iglesia española, ha publicado un especial dedicado a él, en el que varios redactores y colaboradores completan la semblanza de quien ha sido uno de los mayores teólogos y un hombre singular.

      Yo solo puedo añadir que he pasado el día recordando su mirada, aquellos ojos azules suyos, serenos e inocentes como los de un niño.

      Descansa en paz, amigo Pepe, y que el Padre de todos te acoja amorosamente.

5/11/23

Ardiendo

 


      Estos días atrás, mientras las Redes “ardían” por la pederastia en la Iglesia Católica, yo ardía también sabiendo que en ese momento, justo en ese momento, una mujer de la Iglesia, con sus setenta y muchos años a cuestas, estaba recibiendo y acomodando en su casa de Pico Águila a cuarenta inmigrantes africanos cansados, asustados y agradecidos por tener un techo que los cobije y un plato de comida en la mesa. Tenían que ser sesenta, pero no caben, ni siquiera cuarenta van a estar cómodos en un albergue para niños...pero es lo que hay. Es lo que esa mujer de la Iglesia y la Asociación que tiene detrás han podido ofrecer: el albergue de una Asociación nacida en una parroquia de la Zona Norte.

      En Víznar, también de Granada, las monjas Hermanas de la Caridad están atendiendo a más de 100 en un centro de la Junta de Andalucía. Por supuesto que, en ambos casos, los gastos y el personal van a costa del Ministerio correspondiente, pero lo que me pregunto es qué aportan tantos y tantas que gritan en las Redes en contra de una "Iglesia pederasta", que SÓLO pervierte niños.

 

25/10/23

Que cincuenta años no es nada



Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa. Jan van Eyck. 1434.


      Yo tenía 36 años cuando compramos este piso. Estaban empezando a construir el edificio y, cada cierto tiempo, venía con mi padre a ver como iba la obra, que por algo él entendía de esas cosas. Un par de años después, cuando casi terminaban, mi padre pasó por una mala época y yo venía sola, precisamente en el momento en que había que decidir ciertos detalles e instalaciones, por lo que hablaba con el encargado -esto va así, lo otro de tal forma- y él siempre me decía: Cuando venga su padre... Y aplazaba la conversación. Mientras, los otros pisos avanzaban en esas terminaciones y el nuestro seguía pendiente. Hasta que un día me cansé de la respuesta y le dije muy en mi papel: Le advierto que este piso está a mi nombre, puede usted comprobarlo en la oficina de la constructora. Asintió, pero siguió diciendo: A ver si viene su padre... Y terminé trayendo un plano hecho por mi padre, en el que detallaba donde iban los enchufes, donde los radiadores, para que lado giraban las puertas, etc. Exactamente lo mismo que yo le venía diciendo al encargado y no me hacía caso.

      Hoy, casi 50 años después, le he abierto la puerta al fontanero del seguro de la Comunidad, que venía a comprobar si había recalo en un cuarto de baño. Nada más explicarme la razón de su visita, me dice: ¿No está su marido? Me quedo desconcertada porque no entiendo a que viene esa pregunta, le contesto torpemente: No hay marido... y le señalo el camino hacia el cuarto de baño. Cuando se va y cierro la puerta tras él, aun sigue mi desconcierto.

      Ha pasado medio siglo y estamos en las mismas.

 

16/10/23

De recuerdo

 



      Según parece, los señores y señoras importantes que acudieron a la III Cumbre de la Comunidad Política Europea se llevaron un buen recuerdo de nuestra ciudad y en su memoria estará la belleza de la Alhambra, el paisaje... y las exquisiteces que les dimos en cenas y almuerzos, que no solo de belleza vive el hombre. Pero es que, además, también se llevaron recuerdos físicos, como el pañuelo que una guía de la Alhambra lucía en su cuello y regaló a doña Úrsula von der Leyen, que le había echado el ojo nada más asomar por allí.

      Hubo otros regalitos más por parte de La Moncloa, como una botella de AOVE muy especial (que al precio que está el normal, a saber lo que costará ese) un abanico artesanal y un libro que es una joya. El libro La Alhambra, obra de Manuel Mateo Pérez, no es la  publicación habitual sobre el monumento de la Sabika, sino que se trata de un libro-cuaderno que introduce al lector en la historia del conjunto monumental desde un punto de vista académico, así como de personalidades tan relevantes como Ibn al Jatib o su discípulo Ibn Zamrak. Cuenta además con bellas ilustraciones de la artista Aixa Portero. Toda una joya singular sobre la Alhambra, que cuida hasta el más mínimo detalle. 

      Destaca su presentación, pues la obra está encuadernada con telas de algodón orgánico teñidas con tintes naturales y papel arte fabricado en Verona, en una de las papeleras más prestigiosas del mundo. La Alhambra, título perteneciente a la editorial Tinta Blanca, fue galardonado con el Premio a los Libros Mejor Editados en España en 2022 por el Ministerio de Cultura y Deporte.

      Pero como si todo esto fuera poco, después nos hemos enterado por el mitin que dio Sánchez en Granada al día siguiente, que también recibieron otro libro ideado por Luis García Montero. Se trata de la traducción del poema de García Lorca Grito hacia Roma, que ha hecho el Instituto Cervantes a cada una de las 24 lenguas oficiales de los países de la Unión Europea, más las lenguas cooficiales de España. Este poema lo escribió el poeta durante su estancia en Nueva York y, como dice Pedro Sánchez en una de las introducciones al libro, García Lorca vivió la crisis de Wall Street de 1929 y sintió la cercanía de una nueva guerra mundial que se preparaba por culpa de los fanatismos y las invitaciones al odio. Por ello, en este poema, Lorca se dirige a Roma, concretamente al Vaticano, al hombre vestido de blanco, para que proteja a las que serán víctimas de lo que está por llegar.  

      El poema es muy largo para copiarlo aquí, pero vale la pena leerlo y os dejo el enlace por si os interesa.

 

5/10/23

Granada decide el futuro de Europa

 


      Este rotundo titular encabeza hoy la portada de IDEAL, pero es que, en el interior, aparecen varios titulares igual de rotundos. Veamos.

      El aeropuerto, “tomado” por las fuerzas de seguridad, quedó cerrado al tránsito comercial anoche.

      Los primeros mandatarios aterrizan en Chauchina. (El aeropuerto con el nombre más largo del mundo: Federico Garcia Lorca Granada Jaén)

      Silencio inusual en la Alhambra. Clausurada. (En rojo) Tiendas y restaurantes del entorno cierran y los turistas abandonan los hoteles para dejar paso a los jefes de todas las delegaciones.

      Lleno absoluto en los hoteles de Granada sin los turistas de siempre. Algunos establecimientos prevén pérdidas debido a la baja afluencia de extranjeros.

      Los inhibidores de frecuencias pueden provocar fallos en las comunicaciones.

      Las medidas de seguridad y el difícil acceso hacen que perdamos clientes. Alguna gente es reacia a venir a desayunar con un cordón policial y de seguridad como el que hay estos días en Granada.

      De Armilla a la Alhambra: todos los cortes de tráfico por la cumbre.  (Planos)

      Las limitaciones para la movilidad de los vehículos particulares y aparcamiento en las distintas zonas de la ciudad comenzaron ayer. 

      Servicios de lujo con coches VTC de 120.000 euros para la cumbre de Granada. Más de 50 conductores llegan hoy de otras ciudades andaluzas, mientras el sector del taxi se muestra pesimista ante las calles cortadas y las paradas suprimidas. 

      En resumen: Pros y contras de una cumbre europea en una ciudad pequeña. Pero es que esto no es ninguna novedad, pues hace muchos años, nada menos que 497, ya hubo otra cumbre europea en nuestra ciudad convocada y presidida por el emperador Carlos V, como bien nos explica el historiador y catedrático de la UGR, Francisco Sánchez Montes, en este artículo de José Antonio Muñoz, que hoy publica también IDEAL.

26/9/23

La IA

 

 Captura tomada de la web del Museo Rodin de Paris

       Hace poco, intenté buscar en mi casa algo que hace muchos años que no veo y no lo encontré, pues debí cambiarlo de donde había estado y ahora no recuerdo donde lo puse. Esto es algo que me fastidia mucho, pues me obliga a sacar cosas de los armarios, que luego hay que volver a meter y ya sabéis lo que pasa en estos casos: que, curiosamente, luego no caben en donde estaban. Entonces, me pasó por la cabeza que en las casas debería haber un buscador como Google al que se le pudiera decir, por ejemplo, cubiertos y el buscador nos señalaría el cajón de la cocina, el armario donde están los de las fiestas y...¡Tatachán!... los que yo estoy buscando. Unos días después, comenté esto con un amigo y me dijo escuetamente: Inteligencia Artificial.

      Y así es. La IA está aquí, ha llegado, pero yo, personalmente, siento el vértigo de no saber lo que es ni lo que puede abarcar. Ignoro sus inconvenientes y sus ventajas, lo ignoro todo respecto a ella y, por tanto, me es imposible emitir un juicio sobre si es buena o mala. Nunca pude opinar sobre lo que no conozco y, en este caso, no conozco absolutamente nada. Nada de nada. Como la mayoría de nosotros, supongo.

 

12/9/23

A modo de jarcha tanguera

 

      ¿Que pensabais? ¿Que os librabais este verano de tangos? Pues me temo que no va a ser así, pues el año pasado se me quedó algo pendiente.

      Sí, el verano pasado me tiré mes y medio (nada menos) poniendo vídeos y hablando del tango y de los que lo bailan, pero, sin embargo y lo confieso ahora, me ha quedado una espina clavada, más bien un remordimiento, por no haber mencionado siquiera a una de las parejas más aplaudidas desde hace mucho tiempo: Mariano “Chicho” Frúmboli y Juana Sepúlveda. ¿Por qué hice eso? Os lo voy a explicar en un acto de contrición.

      En primer lugar, el tal Chicho me cae gordo, porque he leído entrevistas en las que pone fatal al resto de milongueros. Viene a decir que todos lo hacen mal y él solito lo hace bien.

      En segundo lugar, hay veces que “maneja” a Juana como si fuera una muñeca.

      Y, en tercer lugar, tiene el atractivo de un semáforo. En eso, es la antítesis de Fernando Jorge. A mi juicio, claro, que siempre será parcial.

      Pero como soy consciente de la injusticia cometida, voy a tratar de olvidarme de lo malaje que es el tío y a centrarme en lo bien que baila y el estilo tan personal que tiene.

      Y como muestra y para que lo conozcáis, aquí está con Juana bailando una de sus piezas estrella, de la que se pueden encontrar multitud de vídeos y no veréis dos iguales, pues esa es una de sus características: se adaptan a la música como ninguna pareja, por lo que dependen siempre de la versión de la música y de su ejecución. Con vosotros, Chicho y Juana, en 2014, en una versión muy canyengue de Milongueo del ayer, de Abel Fleury.

 

      Y una intermedia en el tiempo, que a mí es, quizá, la que más me gusta.

      A continuación los vemos en Tal como soy (Milonga para una armónica) de Hugo Díaz, de la que hay también muchas versiones, tanto con armónica como con bandoneón. Esta primera, la original con armónica del 2017


       Y esta muy reciente, de hace unos meses, con el quinteto Beltango y el bandoneón de Alex Nikolic.

      Otra de sus milongas favoritas es Quiero verte una vez más de Juan D'Arienzo, que vamos a ver en una versión muy canyengue que les va como anillo al dedo. 

      Y, por último, podemos apreciar como se adaptan a la música de forma vertiginosa con El Tigre Millán de Canaro en la orquesta de Juan D'Arienzo



        Hasta aquí, milongas. Pero ocurre que el vals se les da también de maravilla. El vals criollo, que no es el vienés, como ya vimos el verano pasado. Atardecer, Luis Alberto Fleitas 

 

 

      Terminamos y estaréis pensando que no los hemos visto bailando tango... pero es que no me gustan. ¿Por qué si son tan buenos en otras cosas? Pues porque son fríos, no hay feeling entre ellos y el tango lo necesita. Otra apreciación personal, por supuesto.

25/8/23

Paola Hermosín


      Llevamos lo que va de agosto con el blog que parece “un entierro de tercera”, con tanta tragedia y tanto difunto, así que vamos a tener que cambiar de nota y, para ello, nada mejor que un vídeo de Paola Hermosín.

      Por si no la conocéis, Paola Hermosín es una chica sevillana, con todos los estudios de música habidos y por haber, que compone, hace arreglos, canta y da clases de guitarra. Como guinda, es joven, guapa, simpática y toca la guitarra como la profesional que es. En su canal de YouTube encontraréis un montón de vídeos que dan para estar distraídos unas cuantas horas, además de oír buena música, por supuesto. Yo he elegido este que me resultó muy divertido, aunque hay otros muchos que igualmente se podrían poner y que espero que vayáis descubriendo y pasando tan buenos ratos como los he pasado yo.

12/8/23

El amor desolado

 

      En la entrada anterior, vimos como la canción El amor desolado nació a partir de una tragedia. Pero es que la tragedia siguió unida a esta canción, pues unos años después de grabarla Alberto Cortez, la grabó también un cantante de tangos argentino, que empezaba a tener gran éxito y que le incorporó el dos por cuatro con el que ha seguido interpretándose en Argentina. Este cantante, de nombre artístico Jorge Falcón, murió de un tumor cerebral a los 38 años de edad, solo dos después de grabarla.

 

1/8/23

Waldo de los Ríos

 

      El 28 de marzo de 1977, Waldo de los Ríos se disparó un tiro en la frente en su casa de Madrid y en su cama, sembrada de fotografías. Era argentino, pero vivía en España desde hacía muchos años y, desde aquí, desarrolló en toda  Europa su carrera de compositor, director de orquesta y pianista. Fue muy criticado por sus "arreglos" de música sinfónica, pero se enriqueció con ellos y era lo que más se le solicitaba.

      Yo lo recuerdo en sus actuaciones en Televisión Española, pero no le presté mucha atención porque lo mío entonces eran los cantautores. Cuando murió ya no estaba Franco, pero su sombra todavía revoloteaba por las instituciones y, en la mayoría de la prensa, no se habló de suicidio, sino de que había muerto en su casa repentinamente. Algún tiempo después, dos amigos suyos, Alberto Cortez y José Fernando Dicenta, se unieron para hacerle un homenaje en forma de canción y oímos El amor desolado en la voz de Alberto Cortez, que puso música a una letra de Dicenta. Seguramente no supimos entonces que, tras esa canción tan romántica, había una historia menos romántica, pero igualmente triste, pues que se quite la vida una persona de 43 años siempre es triste. Eso hay que dejarlo para los mayores de 70 que, según las estadísticas, nos llevamos la palma a la hora de “doblar la servilleta” voluntariamente.