21/4/26

Hortalizas




      Estamos en primavera, casi verano por las temperaturas, y no he probado este año los espárragos, esos que, desde que tengo recuerdo, han estado en mi plato un par de veces por semana hasta que termina la temporada.

      Curiosamente, ayer publicó Tot Barcelona una entrada sobre el tema de las hortalizas que compramos y donde las compramos, y nos muestra en fotos una envidiable carretilla con habas y alcachofas puestas a la venta en un camino rural.

      Pero ocurre que yo tengo que  conformarme con lo que me venden en el super más cercano y, últimamente, me agarro unos enfados mayúsculos por lo que nos están vendiendo. Pongo un ejemplo. 

      Tenemos en la provincia la zona de Huétor Tájar, que cultiva unos espárragos verde/morado de categoría IGP. Son espárragos cortos, delgados y con la cabeza morada, lo más parecido a los que crecían entre el trigo y acabaron con ellos los herbicidas. Esos espárragos se han vendido en fruterías y supermercados hasta hace dos o tres años, en que empezaron a escasear y a ser sustituidos por unos totalmente verdes, gruesos y tan largos como no se habían visto nunca. ¿De donde vienen? No se sabe. Te dicen que de Huétor Tájar, pero no es verdad, y te dicen también que traen de esos porque son "los más valorados". (A saber por quién...) Sin embargo, los buenos, los morados, los tienes en Bruselas y en mercados de Alemania a precio de oro, lo que me hace sospechar que los IGP se reservan para la exportación y aquí nos están vendiendo los de Marruecos o, lo que es peor, se está sembrando otra variedad que da más kilos por planta y, como el consumidor local parece ser que se inclina por "burro grande ande o no ande"... todos felices. Pero yo llevo dos años comprando muy pocos y este ni los he probado aún.

  

14/4/26

Regularización

 


      Cuando el gobierno acordó la "legalización" de casi medio millón de inmigrantes, muchos dijimos que ya era hora. Entre ellos, J.R. Alonso, uno de los tres columnistas de la última página de mi periódico. Él decía que el senegalés que sacaba a pasear a su vecino en silla de ruedas ya no sería un esclavo, sino un trabajador con todos sus derechos. Y sí, todos nos alegramos de eso profundamente, pero ¿que es lo que pasa? Pues que cuando el pensionista de la silla de ruedas dé de alta al senegalés en la Seguridad Social, se encontrará con que tendrá que pagar más a la SS que lo que le paga a él y, sumando lo uno y lo otro, la pensión no le alcanza. Con lo cual, el senegalés se quedará sin esos euros, que le daban para un bocadillo de atún y una coca cola a medio día, y el pensionista de la silla de ruedas pasará a ver la calle desde su ventana y a prescindir del rato de conversación con alguien que había terminado por ser amigo.

Resumen. Que les reconocen unos derechos, pero les impiden ejercerlos.
 

10/4/26

El llanto contenido


      No sé si os pasado alguna vez. El miércoles recibí la noticia de que había muerto una persona muy querida, a la que conocí cuando tenía 14 o 15 años y ahora se ha ido con 64. No lloré entonces, no lloré ayer en su entierro, pero hoy, esta mañana, he roto a llorar de improviso oyendo a Silvia Pérez Cruz en este vídeo.

      Perdonadme dos vídeos seguidos, pero a mi edad una es ya puro sentimiento.



Por ti, amiga, hija de una amiga. Por tu sonrisa y por mi llanto.
 

5/4/26

Razón de vivir


      Hoy es Domingo de Resurrección y lo que iría bien es oír aquí el Aleluya de Händel o, incluso, el de Leonard Cohen, pero resulta que no es eso lo que hay en el vídeo de abajo, sino una canción argentina que también habla de amor y esperanza. Y como ya la traje a este blog hace años en la voz de su autor, Víctor Heredia, podemos oírla ahora interpretada por una envejecida y enferma Mercedes Sosa poco antes de morir.  La acompaña Lila Downs, en el álbum Cantora de 2009.