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20/11/23

Todo hecho

 



      Cuando una anciana se va voluntariamente a una residencia, el argumento principal es: Te lo dan todo hecho. Y eso no es malo, porque llega un momento en que se van acumulando cosas que no puedes hacer. Quisieras seguir haciéndolas, pero no puedes y tienes que delegar inevitablemente. Como digo, eso no es malo, es soportable hasta para las personas a las que nos ha costado siempre depender de otras, pero sí hay algo que destruye a esa anciana en poco tiempo: el hecho de que, al no hacer las cosas, tampoco tiene que pensarlas. No sólo se lo dan todo hecho, sino también pensado. Ya no solo no hay que hacer la comida ni la compra, sino que no hay que pensar en lo que vas a comer o lo que tienes que comprar para ello. Es más, tampoco tienes que recordar el horario de los medicamentos que tomas ni la dosis, pues una chica llega a tu habitación con la pastilla en un vasito. Ni tienes que preocuparte por las recetas, los talonarios de MUFACE o que alguna receta te la tienen que autorizar. Ni siquiera tienes que saber cuando te toca una revisión médica, porque alguien se encarga de que no se te pase. No tienes tampoco que mirar las cortinas por si hay que lavarlas ni estar pendiente de si cobraron el IBI o hay que hacer la declaración de la Renta. Todo hecho. Que descanso. ¿Verdad? Pero poco tiempo después, un día tienen que avisarte de que es la hora de comer y al día siguiente te tienen que llevar al comedor porque ya no lo encuentras. Se paró la máquina de no usarla. Punto final. Ya no queda más que sentarte a esperar la muerte. Con la ventaja de que no sabes para qué estás sentada. 

 

24/6/23

¿El principio del fin?


      Pues nada, que ya sabréis que Don Google cierra los llamados Álbunes Google, donde están alojadas las fotos de los blogs Blogger desde que cerró Picasa, lo cual supone que, si no cambia de idea, nuestras fotos, las que adornan la cabecera de la entrada y las que muchas veces son lo esencial, se irán a hacer gárgaras. Y sin ofrecernos otra opción, pues podría haber establecido una cuota de pago, como en Flickr, pero no, nos desahucia limpiamente… y a la calle. Podemos emigrar a WordPress  o podemos dejarlo sin fotos, solo con el texto, pero yo, personalmente, me estoy planteando cerrar, incluso eliminarlo, pues, por una parte, me siento incapaz de empezar desde cero a estas alturas y, por otra, pienso que esto es el principio del fin, es decir, que lo que pretende Google es acabar con Blogger y BlogSpot, que este es el primer paso y luego vendrá el definitivo.

      Y para no darle el trabajo de guardar -y eliminar- otra foto, hoy esto va a palo seco, solo texto. Y usted perdone, Don Google, por la osadía de seguir publicando a su costa.

 

7/8/19

Rien ne va plus ?


      Tengo que reconocer que este blog ha ido perdiendo interés progresivamente. Consecuencia de ello es la, también progresiva, pérdida de visitantes. Y no me refiero a las estadísticas, que eso nunca me ha importado, pues no me importa quien entra en mi casa, mira los cuadros y se va sin saludar, sino los que vienen, leen y nos dicen lo que opinan de lo que han leído.  Quizá ha pasado el tiempo de los blogs y ahora sea el de las redes sociales. O, más seguro, que ha pasado mi tiempo, que los años van que vuelan y nos dejan su huella.
      Por ello, voy a tomarme unas vacaciones de verano, mientras pienso que hago con él. Agradezco vuestra presencia, vuestro apoyo, a los que habéis permanecido fieles con vuestras visitas, pero no quiero “obligaros” a comentar en algo que no tiene el menor interés.
      Buen Agosto para todos. Nos vemos en Septiembre. O no.

3/7/18

La losa



Foto de EFE en El Español

      Por mi edad, es evidente que viví la dictadura franquista desde el principio hasta el fin. De niña, con mi inocencia, de muy joven tampoco muy consciente, pero con la madurez se puede decir que llegó la “conversión”, abrí los ojos a lo que estábamos viviendo y tomé partido. Viví entonces la falta de libertad, el dolor de las detenciones, de los apaleos de los grises, incluso de los muertos cercanos en las manifestaciones. Viví la injusticia, la rabia, el miedo… Pero nunca dejé que anidara en mí el odio, sabiendo que es un sentimiento destructivo que no nos lleva a ninguna parte. Gracias a ello, cuando murió el dictador no brindé ni lancé cohetes, pero el día del entierro me senté ante el televisor para comprobar con mis propios ojos como le daban sepultura. Y lo vi. Vi como arrastraban una enorme losa de tonelada y media, la vi correr poco a poco sobre el agujero por el que había desaparecido el ataúd, hasta que lo cubrió del todo sin dejar un resquicio, sepultando 40 años nefastos. La sensación que experimenté entonces fue indescriptible y ni aún ahora, tantos años después, puedo describirla. Pero lo que sí se es que no me gustaría nada ver levantar esa losa. Me da miedo, lo confieso. Vayamos a historias…

19/11/08

¿Hasta aquí hemos llegado?



Hoy hace un mes que abrí este blog.... y ya estoy pensando en cerrarlo. ¿Motivos? Ninguno que no supiera de antemano. Cuando inicié esta aventura, ya sabía que no podría mantenerlo en determinadas circunstancias, y, como esas circunstancias se están dando, quiere decir que fue bueno mientras duró... pero que no va a durar mucho. Le cambiamos el nombre por El Efímero, y aquí paz y después gloria.

De modo que si alguno/a, por casualidad, un día pincháis aquí y os sale diciendo que este blog no existe, no le echéis la culpa al IE o el Firefox, pues será que, efectivamente, no existe, que yo habré hecho clic en ese sitio azul que dice Suprimir este blog, y que me está mirando cada vez que entro.