19/10/10

Un día de Octubre


Hoy, que es un día especial por varios motivos, quiero traer aquí un post de Carlos Portillo, el Profe, uno de los muchos -96 en total- que publicó denunciando la violencia de género.


Lunes 30 de Julio de 2007

Fernanda y Nuria


Abro hoy el periódico.

Fernanda. 15 años. Desapareció el jueves pasado cuando volvía a su casa. Hay motivos para pensar que alguien la raptó en el camino...

Nuria. Entre 45 y 50 años. Murió ayer, según parece, a manos de su marido, el cual intentó suicidarse después.

Con Nuria van ya 46 mujeres muertas a manos de sus parejas o exparejas en España este año.

Fernanda es la tercera persona menor de edad que desaparece en Canarias a lo largo de los últimos 365 días... En la península también ha habido desapariciones...

No estamos avanzando lo suficiente en la solución de los problemas de violencia de género...

Es muy urgente y muy importante hacerlo YA.

Por Profesor Portillo 15:49



Y con él la conocida canción María se bebe las calles, que es la historia de una mujer maltratada que consigue conquistar su libertad.

Autor: A. Martínez Ares.
Canta: Pasión Vega






12/10/10

Fiesta



En las pasadas fiestas del Corpus salí una tarde con intención de fotografiar las iluminaciones de las calles céntricas. Fueron muchas las vueltas que di aguardando a que oscureciera y disparando por aquí y por allá con un resultado no muy bueno como se puede apreciar en la foto de arriba y en las que hay en Flickr. Pero no me importó, ya que disfruté de la buena tarde y del ambiente festivo, con las calles llenas de gente que paseaba igual que yo.

Ya regresando por la calle Mesones di una mirada más a mi alrededor cuando, de pronto y sin saber por qué, se me vino a los ojos y a la imaginación la imagen de las personas que conozco internadas en residencias de ancianos y de lo que estarían haciendo en ese momento. Pensé que a esa hora, casi las 11 de la noche, estarían ya durmiendo o, como mucho, viendo la televisión en la soledad de sus cuartos, lejos, muy lejos del bullicio, la fiesta, la gente… la vida. Y sentí pánico. Sé que en cualquier momento puede ser ese todo mi horizonte, que quizá mañana sea yo la que mire la televisión de espaldas al mundo en uno de esos aparcamientos de lujo -o menos lujo- donde los ancianos dejan pasar los días aguardando la muerte.

8/10/10

Convivencia




Me traigo de Testigo este cartel en el Día de la Convivencia. A muchas personas no nos gustan los “días de”, pero si se trata de construir un mundo donde el hombre no sea un lobo para el hombre, donde convivamos (vivamos con) como seres humanos que se sienten hermanos de otros seres humanos, aquí está mi granito de arena como testimonio.


3/10/10

Casas vacías



Vivo en la misma ciudad en que nací y de la que no he salido más que en breves estancias de viajes o vacaciones. Por tanto, mis raíces están profundamente hundidas en ella y su paisaje urbano.

Últimamente me ocurre con frecuencia que paso por calles y por casas donde vivían amigos que han muerto, familias enteras de las que ya no queda ningún miembro. Miro sus casas vacías o habitadas por otras personas y me parece como si el mundo que me rodea ya no me perteneciera, como si la vida me estuviera dejando atrás. Es una ciudad llena de casas en las que vivieron personas que conocí y algunas quise, casas en las que yo estuve alguna vez pero que ahora ya me son extrañas y tienen sus puertas cerradas para mí. Como en aquel poema de Manuel Machado:

Tu calle ya no es tu calle,
que es una calle cualquiera
camino de cualquier parte.

Off topic: La de arriba no tiene nada que ver con ninguna de mis casas vacías.

25/9/10

Blindaje



Con motivo de una desgraciada experiencia, no hace mucho descubrí algo en lo que no había reparado. Y es que cuando reenvías un correo puedes alterar su texto introduciendo lo que te parezca y poniendo en boca del autor/a lo que él/ella no ha dicho. Lo cual es bastante peligroso, pues se presta a muchos equívocos e, incluso, a auténticos delitos.

Pienso, por tanto, que los usuarios deberíamos hacer lo posible para que los servidores blindaran los correos en el momento de reenviar, cosa que podría ser optativa o por defecto.

Tal vez esto que digo no sea ninguna novedad y esté más que debatido, pero en un vistazo rápido en Google he encontrado poca cosa en ese sentido. Sólo la constatación del problema, pero ninguna solución.

17/9/10

Nardos




Por Septiembre se llenaba de olor a nardos la huerta de enfrente de la casa antigua. Más tarde llegaría el color morado de los crisantemos, pero por entonces era el olor de los nardos el que llegaba en oleadas hasta hacerse mareante en las aun calurosas noches de un verano que acaba.

Sin embargo, mi abuelo torcía el gesto y decía: malo, ya están aquí los nardos. Y es que mi abuelo padecía asma bronquial y sabía que los nardos anunciaban la llegada del invierno y con él su época mala de toses y fatigas. Hasta que en uno de esos inviernos una simple gripe se lo llevó en pocos días.

Por eso ahora, cuando me llega olor a nardos me acuerdo de aquel hombre grueso, sonriente y cariñoso con la única nieta que conoció y a la que fue regalando las cosas que había guardado de su primera esposa, muerta tan joven.

10/9/10

Solidaridad


Foto de IDEAL


El 8 de Marzo de 1960, un avión DC-4 de la Navy en vuelo procedente de Nápoles y con destino a la base de Rota (Cádiz), a causa de una mala planificación de la ruta se encontró de improviso con Sierra Nevada y cayó a tierra a una altura de 2.600 metros. Gracias a la nieve y a la pericia del comandante el avión no sufrió grandes daños, pero sus 24 ocupantes quedaron heridos, aislados, y expuestos en plena noche a la ventisca y las bajas temperaturas.

Los dos pilotos, que estaban ilesos, consiguieron llegar al pueblo más cercano, Jérez del Marquesado, comunicaron por señas lo sucedido y los vecinos ni cortos ni perezosos se lanzaron a la sierra sin importarles la nieve ni el frío y rescataron a todos los marines bajándolos hasta el pueblo en caballos, mulas y hasta a hombros, logrando así que todos sobrevivieran.

En estos días se está conmemorando en Jérez aquel acto de solidaridad con la asistencia del embajador de los EEUU y de los dos únicos marines que sobreviven de aquellos que volvieron a nacer en Granada hace 50 años.

2/9/10

Senior citizen



Un día, no sé cuando, ni por qué, ni donde, quise hacer mi primer comentario en un blog, y me dispuse a elegir un nick. Quería aludir a mi edad y lo primero que se me ocurrió fue Senior, pero resulta que en castellano es masculino. Así que me fui al diccionario por si encontraba un sinónimo, y ¡bingo! allí al ladito, mejor dicho, allí debajito estaba Senior citizen, con la traducción de “persona de la tercera edad”. Lo adopté pensando que era para una vez….y aquí sigue. Como otro yo, como una segunda piel, como otra vida.

No me gusta demasiado, es largo de escribir, se presta a equívocos sobre mi sexo y no sé por qué c*** tuve que buscarlo en inglés. Pero ya es parte de mí y creo que nunca podré desprenderme de él.

Esto viene a cuento de que hoy Senior citizen, este blog y yo llegamos al post número 100.


27/8/10

La palabra



Un día, probablemente al amanecer, a alguien se le ocurrió conectar un ordenador con otro, y con otro, y con otro, hasta formar una inmensa red, una tela de araña que cubrió el mundo.

A partir de ahí la palabra escrita se hizo dueña del espacio. Había imágenes y sonidos, pero principalmente era la palabra la que unió a las personas sobre aquella red gigante. En ella está todo contenido, ella puede llevarlo todo. El amor más grande y el odio más profundo. La tristeza, la alegría, la paz y la guerra. La palabra, que es frágil como la brisa y fuerte como una columna de mármol, acerca a los hombres haciendo el mundo más pequeño.

Pero la palabra también puede ser
un arma que no imaginó Miguel Hernández, un arma que, en malas manos, hiere, mata, y abre abismos insalvables entre los que se quieren, consiguiendo con su odio que hasta la misma palabra muera.

Tengo el amor cansado. Ya está rota
la cuerda que pulsara tantas veces.
Tengo el alma dormida,
tengo, tengo…
Quizá no tengo nada y esa nada
es la que va cansando mi amargura.

Antes yo dije amor, yo dije besos,
¡dije tantas palabras que son bellas!
Ahora es silencio solo lo que digo.
Y es que también se mueren las palabras.

En Granada, a 1964


22/8/10

Fe de errores


Por motivos de seguridad y privacidad he retirado la entrada anterior. Pido disculpas a los que habéis comentado en ella, pero sabed que vuestros comentarios no se han perdido. Llegaron a su destino y permanecerán en una habitación reservada de esta casa.


Seguiremos en contacto en el próximo post, pero mientras, para distraer la espera, os dejo la voz de Carlos Cano cantando a su tierra mientras sobrevolamos la Alpujarra.


13/8/10

Soledad


Hace unos días Abedugu y esta que escribe hablábamos sobre el concepto de soledad que tenemos cada una, y yo, incapaz de filosofar a 40º a la sombra, le decía:

Para mí, la soledad es una cuestión afectiva, es simplemente no tener a quien querer y no tener quien te quiera. Así de simple y con palabras nada filosóficas. Es decir, que no haya una persona a la que quieras de verdad y que te corresponda lo mismo.

Traigo ahora aquí a un poeta con el que me pueden correr a gorrazos muchos progres de última hora: José María Pemán, poeta franquista donde los haya. Y un poema suyo que siempre me gustó. Ligero y festivo, como casi todo lo que escribía, pero con un final que suscribo.

Soledad

Soledad sabe una copla
que tiene su mismo nombre:
Soledad.

Tres renglones nada más:
tres arroyos de agua amarga,
que van, cantando, a la mar.

Copla tronchada, tu verso
primero, ¿dónde estará?

¿Qué jardinerito loco,
con sus tijeras de plata
le cortó al ciprés la punta,
Soledad?

¿Qué ventolera de polvo
se te llevó la veleta,
Soledad?

¿O es que, por llegar más pronto
te viniste sin sombrero,
Soledad?

Y total:
¿qué mas da?
Tres versos: ¿para qué más?

Si con tres sílabas basta
para decir el vacío
del alma que está sin alma:
¡Soledad!

2/8/10

El Sur del Norte


Dibujo en IDEAL de Carlos J. Valdemoros


Como podéis ver, esto es la costa mediterránea de España y la línea roja la A-7, la autovía que discurre a lo largo de ella comunicando Barcelona con Algeciras, en la provincia de Cádiz. Aunque decir comunicando es mucho decir, ya que ¿qué es lo que vemos ahí abajo? Pues que la A-7 se interrumpe cuando comienza la provincia de Granada y se reanuda cuando termina. Pero seamos rigurosos. Hay dos tramos construidos que se adentran en la provincia tanto por la parte de Almería como por la de Málaga. Dos magníficos tramos que nos muestran lo que podría ser una carretera del siglo XXI… pero no es. Porque lo que vemos –y sufrimos- los granadinos es la misma carretera que tuvieron nuestros padres y nuestros abuelos, una carretera que nos incomunica con el próspero Arco Mediterráneo, que impide el desarrollo del puerto de Motril y donde todos los fines de semana nos quedamos atascados en colas interminables.


¿Por qué?


Actualización: Hoy, 11 de Agosto, se han parado las obras por falta de pago del tramo más conflictivo, entre Puntalón y Carchuna, con lo que se convertirá en el punto negro más antiguo de España.