27/1/26

Comunicación vs. Narrativa

 



      Hace unos días, en el blog LA TINAJA DE DIÓGENES, su administrador, Cayetano, planteaba la razón por la que escribimos y hubo opiniones diversas, como diversos somos sus visitantes. Yo escribí textualmente: Para mí, escribir es comunicarme y no me vale si no tengo respuesta. Por eso, no he entendido nunca un blog cerrado a los comentarios ni un bloguero/a que no contesta a quien comenta.

       Más tarde, estuve recordando lo que ocurrió hace años cuando un amigo, escritor de narrativa, inició un blog a modo de experiencia y los amigos nos encontramos con la sorpresa de que eliminaba los comentarios que contradecían las ideas que él había expresado. Le pregunté por qué hacía aquello y me contestó con toda convicción que él no podía permitir que en un sitio bajo su nombre hubiera opiniones con las que no estaba de acuerdo. 

      Y es que él estaba acostumbrado a expresarse a través de los personajes de sus novelas y a no saber si quién las leía estaba de acuerdo o no con aquello. Sabía que sus libros se vendían, pero en realidad no llegaba a saber si al lector le habían gustado ni tampoco si su ideología coincidía con la de sus personajes. Por supuesto que tenía críticas, reseñas en medios de comunicación, pero un crítico se limita a opinar sobre la calidad -a su juicio- de esa obra, pero no entra a discutir la ideología de los personajes ni a expresar la propia.

      Y esa es la diferencia con un blog. El blog es comunicación, la narrativa no. Es más, durante siglos, la prensa tuvo más de narrativa que de comunicación, ya que, quitando las consabidas Cartas al Director, poco intercambio de opiniones había. Solo si en una ciudad había dos periódicos, podían darse debates entre los periodistas de uno y de otro, pero pocas veces intervenían los lectores. En este momento, eso ya ha cambiado con la prensa digital, abierta a las opiniones de quien la lee y se registra, pero la narrativa sigue igual, sigue el autor desconociendo si el lector comparte su ideología o estrelló el libro en el suelo mientras recordaba a su madre. A la madre del autor del libro, por supuesto. 

2 comentarios:

  1. El mundillo blog es muy amplio y en esa extensión y entre la fauna que lo habita, las razones de cada cual para mantener el blog pueden ser variopintas. Desde escritoras/es que promocionan las obras que publican en Amazon hasta reseñistas de libros ajenos, pintores/as que exponen virtualmente, gurús de las doctrinas más singulares y gente anónima, como tú y como yo, que, partiendo de un texto, intercambia pareceres con otras personas. Porque, como tú bien apuntas, la esencia de los blogs es el intercambio, la interacción, independientemente de la opinión favorable o desfavorable de quien comenta. Por supuesto hay quienes no lo ven de esa manera y cierran los comentarios; o borran aquellos que no son de su gusto; aunque peor es que, como me sucedió a mí, con la excusa de la moderación, que impide la publicación inmediata, transformen tu comentario en otro que no tiene nada que ver.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Recuerdo perfectamente eso que mencionas al final, recuerdo como me indignó y que después lo discutí varias veces con Un jubilado. No sé si WordPress sigue manteniendo ese sistema, pero me parece aberrante porque roza, o entra completamente, en la ilegalidad. Escribimos bajo un nick, pero ese seudónimo tiene detrás una dirección de correo y, en la mayoría de los casos, un teléfono, así que es tan "legal" como puede serlo un apellido y me resulta alucinante que se permita al administrador de un blog alterar lo que se ha escrito y se firma con ese nick.

      Indudablemente, cada uno maneja su blog como le parece, pero es triste que se esté perdiendo la esencia de lo que era un blog. Recordemos que los blogs nacieron de los foros y estos eran debate y comunicación. Pero es que, además, por entonces también nació la Netiqueta (o Netiquette), que establecía unas reglas de conducta en la Red, unas reglas de urbanidad a las que nos sujetábamos como podemos sujetarnos a otras en la "vida real". En realidad, son reglas de convivencia, de educación, de trato humano, que si se pierde...se está perdiendo mucho.

      Eliminar