Diez años ya que nos falta Carlos Cano, diez años desde que una vena traicionera se negó a darle la tercera oportunidad. Desde entonces nos falta su voz dulce y serena, su solidaridad, su abono a insólitos bombardeos y su enorme corpachón por las calles de Granada. Nos queda su música y su recuerdo, por mucho que el mardito parné trate de enturbiarlo. Y nos quedan canciones como esta, que viene a pelo en los días previos a la Navidad.
19/12/10
10/12/10
Suprimiendo, que es gerundio.

Antiguamente, una carta era algo que llegaba de vez en cuando, recibíamos con gran alegría y guardábamos quizá para siempre. Las cartas se iban quedando en nuestros cajones hasta que ya ni siquiera recordábamos a las personas que las habían escrito, pero un día, pasados muchos años, en una mudanza o buscando algo, esas cartas aparecían y era como si el pasado volviera, como si esas personas fueran de nuevo parte de nuestra vida.
Sin embargo, el correo electrónico ha venido a cambiar todo esto. Los contactos son muy frecuentes y llegan los correos a nuestro buzón de forma indiscriminada, lo interesante mezclado con lo anodino, las palabras de las personas que queremos junto a multitud de pps más o menos desechables. Y ahí se van acumulando hasta formar una inmensa montaña que casi nos asusta.
Ni Yahoo ni Gmail nos meten prisa, pero un día decidimos que es demasiado, que hay que borrar, retrocedemos hasta el final y vamos seleccionando casillas de atrás a adelante, de más remotos a más recientes. Luego le damos a suprimir, vaciamos la papelera… y listo. Todo desaparece en la nada. Y con ello muchas horas que pasamos delante de esta pantalla, muchas palabras escritas y muchas recibidas, mucho amor y también desamor, muchos encuentros y muchos desencuentros. Eliminamos correos como llegaron: de forma indiscriminada. Y lo mismo borramos las pps pasadas de mano en mano que aquel correo que recibimos como agua de mayo o que escribimos con toda la ilusión del mundo. Ya nada existe porque ya nada es visible. Sólo queda la memoria, sin botón de Suprimir, por el momento. A no ser que algún día “el alemán” de encargue de ello.
Sin embargo, el correo electrónico ha venido a cambiar todo esto. Los contactos son muy frecuentes y llegan los correos a nuestro buzón de forma indiscriminada, lo interesante mezclado con lo anodino, las palabras de las personas que queremos junto a multitud de pps más o menos desechables. Y ahí se van acumulando hasta formar una inmensa montaña que casi nos asusta.
Ni Yahoo ni Gmail nos meten prisa, pero un día decidimos que es demasiado, que hay que borrar, retrocedemos hasta el final y vamos seleccionando casillas de atrás a adelante, de más remotos a más recientes. Luego le damos a suprimir, vaciamos la papelera… y listo. Todo desaparece en la nada. Y con ello muchas horas que pasamos delante de esta pantalla, muchas palabras escritas y muchas recibidas, mucho amor y también desamor, muchos encuentros y muchos desencuentros. Eliminamos correos como llegaron: de forma indiscriminada. Y lo mismo borramos las pps pasadas de mano en mano que aquel correo que recibimos como agua de mayo o que escribimos con toda la ilusión del mundo. Ya nada existe porque ya nada es visible. Sólo queda la memoria, sin botón de Suprimir, por el momento. A no ser que algún día “el alemán” de encargue de ello.
29/11/10
Elena Martín Vivaldi

Te vi por última vez en aquel homenaje que te hicieron por esta época en la Casa de los Tiros. Estabas ya muy anciana y enferma, pero aguantaste el tirón con esa indiferencia amable de la persona a la que ya le va sobrando todo. Voces jóvenes bien timbradas y con perfecta dicción leyeron tus poemas, pero a mí me gustaron más cuando los leíste tú a tropezones, equivocándote, pero dándoles el sentido y la entonación justa, la que tú le habías puesto al escribirlos.
Antes de eso, muchos años antes, cuando tú eras aun joven y yo casi una niña, me dedicaste el primer libro tuyo que leí: El alma desvelada. Y aquellos poemas que hablaban de soledad y desamor tuvieron eco en una vida que empezaba y casi fueron el presagio de muchas soledades y desamores que vinieron luego.
Eran los años 50, yo tenía 16 o 17, me gustaba la poesía e intentaba escribirla desde los 15. Había empezado leyendo a Bécquer, después llegaron Juan Ramón y Lorca, y pronto pasé a lo que se publicaba entonces, pero, sobre todo, me gustaba leeros a vosotros, los “poetas locales”. Acudía a vuestros recitales y me mojaba con vosotros recibiendo a la primavera en la Alhambra. Y entre todos tú me parecías la mejor. Me sabía poemas tuyos de memoria, en Bib-Rambla recitaba “Tilos que sois la plaza y enhebráis a la plaza”… y cuando pasaba por tu casa al anochecer miraba tu ventana encendida y te imaginaba escribiendo aquellos poemas que me llegaban tan hondo.
Todo esto lo estuve recordando mientras en el homenaje se desgranaban tus versos bajo el artesonado renacentista de la Cuadra Dorada. Y aquella noche te escribí porque tenía que decirte todas estas cosas antes de que fuera tarde. Tu respuesta llegó en Navidad, en una carta que quizá fue de las últimas que escribiste, ya que no mucho después me dijeron que habías ingresado en la clínica con tu hermana Asunción. Las dos juntas como estuvisteis toda la vida. Y juntas os fuisteis con pocos días de diferencia.

Ahora que el otoño está tintando de amarillo nuestra ciudad, vengo a recordarte aquí, poeta de los amarillos, poeta de otoño, elenamente triste, Elena.
Otoño fértil
“Para ser joven haberlo sido”.
A.Machado
¿Qué me darías, Abril, si yo te diera

este mi otoño fértil,
y se mezclara el gozo de tus brotes
al quebrarse, sin voz, mis hojas secas?
¿Qué me darías, Abril, si yo te diera
la sangre de mis venas,
y la alegría, roja, de tus rosas
aromarla al olor de mi tristeza?
¿Qué me darías, Abril, si yo te diera
esta mi angustia de saber que existes,
y yo sin primavera?
21/11/10
El pim, pam, pum de la feria


Ana Mato (PP)
Los niños andaluces son practicamente analfabetos.

Joan Puigcercós (ERC)
En Andalucía no paga impuestos ni Dios.

Juan Soler (PP)
Trinidad Jiménez es una candidata floja para Madrid. Su acento le hace más apta para Dos Hermanas o Vélez Málaga.

Esperanza Aguirre (PP)
Son (los andaluces) como los "pitas, pitas".

Jordi Puyol (C i U)
El hombre andaluz no es un hombre coherente. Es un hombre que hace cientos de años que pasa hambre y que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual.
Montserrat Nebrera (PP)
Magdalena Alvárez tiene un problema y es que tiene un acento que parece un chiste.
Alejo Vidal-Quadras (PP)

En una tertulia radiofónica llama a Blas Infante cretino integral, subnormal profundo, estrafalario y grotesco.
¡Pasen, señores, pasen!
¡Por un euro tres pelotas para el pim-pam-pum!. ¿A quien le toca ahora probar su puntería?

13/11/10
Lucrecia
El 13 de Noviembre de 1992 la dominicana Lucrecia Pérez caía asesinada en la discoteca abandonada Four Roses en donde se refugiaba con otros inmigrantes de su país.
Había llegado a España un mes antes huyendo del hambre y en busca de una vida mejor para su hija Kenia que quedó en Santo Domingo con su marido. Era una mujer débil e ignorante que había sido despedida del trabajo por “no saber usar un grifo o una lavadora” y en su desesperación buscó el amparo de sus compatriotas tan pobres como ella. Y allí, entre las ruinas de una discoteca de moda en otros tiempos, encontró la muerte a manos de un grupo de ultraderechistas encabezados por un guardia civil.
Ahora, pasados tantos años, ya no nos interesa saber el ambiente de rechazo a los inmigrantes en que se fue incubando lo que sería considerado como el primer asesinato racista y xenófobo en nuestro país. Nos basta con que el recuerdo de aquella mujer asesinada por el odio a los 32 años sirva para que algo así no vuelva a repetirse nunca y que los que matan la luna no arranquen las flores con sus botas de muerte.
Había llegado a España un mes antes huyendo del hambre y en busca de una vida mejor para su hija Kenia que quedó en Santo Domingo con su marido. Era una mujer débil e ignorante que había sido despedida del trabajo por “no saber usar un grifo o una lavadora” y en su desesperación buscó el amparo de sus compatriotas tan pobres como ella. Y allí, entre las ruinas de una discoteca de moda en otros tiempos, encontró la muerte a manos de un grupo de ultraderechistas encabezados por un guardia civil.
Ahora, pasados tantos años, ya no nos interesa saber el ambiente de rechazo a los inmigrantes en que se fue incubando lo que sería considerado como el primer asesinato racista y xenófobo en nuestro país. Nos basta con que el recuerdo de aquella mujer asesinada por el odio a los 32 años sirva para que algo así no vuelva a repetirse nunca y que los que matan la luna no arranquen las flores con sus botas de muerte.
Este aniversario ha coincidido con la noticia de hace unos días de que allá lejos, en un desierto ayer recorrido por españoles, las botas de muerte han vuelto a pisotear a los débiles. ¿Hasta cuando?
6/11/10
Vítor
Un vítor (¡Viva! en latín) es un grafiti antiguo, un letrero pintado directamente sobre una pared o una columna en aplauso de una persona por una hazaña o acción relevante y suele ir acompañado por las letras V, I, T, O, y R formando un anagrama. Procede de los legionarios romanos, que lo llevaban en sus escudos como símbolo de victoria, y suele estar hecho con sangre de toro y aceite o con pigmentos vegetales, pero siempre en color rojo.


Si metemos en Google esta palabra nos remite a la Universidad de Salamanca, en cuyo patio hay gran cantidad de estas inscripciones tanto antiguas como más modernas, pero no a los muros de la catedral de Granada, también llenos de ellas.


En la Universidad de Salamanca se le añadió posteriormente al anagrama algo parecido a una C invertida aludiendo al papa Benedicto XIII, el papa Luna, en cuyo escudo de armas aparece esta figura, pero en la catedral de Granada permanecieron estas inscripciones con sus letras originales en honor de personajes religiosos y civiles.
Más fotos aquí.


Si metemos en Google esta palabra nos remite a la Universidad de Salamanca, en cuyo patio hay gran cantidad de estas inscripciones tanto antiguas como más modernas, pero no a los muros de la catedral de Granada, también llenos de ellas.

En la Universidad de Salamanca se le añadió posteriormente al anagrama algo parecido a una C invertida aludiendo al papa Benedicto XIII, el papa Luna, en cuyo escudo de armas aparece esta figura, pero en la catedral de Granada permanecieron estas inscripciones con sus letras originales en honor de personajes religiosos y civiles.
Más fotos aquí.
30/10/10
Miguel Hernández

En el centenario de Miguel Hernández he preferido traer aquí la columna de Manuel Alcántara que publican hoy los periódicos de la cadena Vocento. Todo lo que dice ya se lo hemos leído los que lo seguimos diariamente desde hace más de 50 años, pero ¡lo dice tan bien!
Y como nuestro IDEAL tiene la mala costumbre de no incluir la sección Opinión en su edición digital, copio de La Verdad de Murcia.
Flores para J.M.
Hoy se cumplen cien años desde que vino al mundo, para mejorarlo con su palabra, Miguel Hernández. Cárcel y muerte le dieron las Españas, herido y malherido anduvo por trincheras y hospitales. Se fue a los 31 años de edad, que pudo ser otra. Ahora está en las antologías y en la memoria de todos. La posteridad puede que sea una superposición de minorías, pero siempre favorece que haya 'videoclips' o que sus prodigiosos versos sean cantados por Serrat.
Seguir leyendo.
Y como nuestro IDEAL tiene la mala costumbre de no incluir la sección Opinión en su edición digital, copio de La Verdad de Murcia.
Flores para J.M.
Hoy se cumplen cien años desde que vino al mundo, para mejorarlo con su palabra, Miguel Hernández. Cárcel y muerte le dieron las Españas, herido y malherido anduvo por trincheras y hospitales. Se fue a los 31 años de edad, que pudo ser otra. Ahora está en las antologías y en la memoria de todos. La posteridad puede que sea una superposición de minorías, pero siempre favorece que haya 'videoclips' o que sus prodigiosos versos sean cantados por Serrat.
Seguir leyendo.
27/10/10
Semáforo (o la poesía se escribe así)
Un mal día escribí un poema que empezaba diciendo:
Octubre es una fuente
brotando de un semáforo.
Cualquier persona en su sano juicio pensaría que se trata de una metáfora o un claro ejemplo de poesía de la experiencia. ¿Verdad? Pues no, amigos, es real como la vida misma. En pleno centro de Granada, en Puerta Real, de la base de un semáforo salía agua en cantidad, mientras la gente se apartaba pues aquello tenía pinta de echar chispas de un momento a otro. Y, como una es poeta por naturaleza, volví a mi casa con la musa puesta y el poema en camino.
Nota. Como cualquiera puede apreciar, la foto no es de un semáforo, pero sí es de Puerta Real. Concretamente del granado que ocupa su centro, también conocido en el idioma local como el granaíllo de Puertarral.
brotando de un semáforo.
Cualquier persona en su sano juicio pensaría que se trata de una metáfora o un claro ejemplo de poesía de la experiencia. ¿Verdad? Pues no, amigos, es real como la vida misma. En pleno centro de Granada, en Puerta Real, de la base de un semáforo salía agua en cantidad, mientras la gente se apartaba pues aquello tenía pinta de echar chispas de un momento a otro. Y, como una es poeta por naturaleza, volví a mi casa con la musa puesta y el poema en camino.
Nota. Como cualquiera puede apreciar, la foto no es de un semáforo, pero sí es de Puerta Real. Concretamente del granado que ocupa su centro, también conocido en el idioma local como el granaíllo de Puertarral.
19/10/10
Un día de Octubre
Hoy, que es un día especial por varios motivos, quiero traer aquí un post de Carlos Portillo, el Profe, uno de los muchos -96 en total- que publicó denunciando la violencia de género.
Lunes 30 de Julio de 2007
Fernanda y Nuria
Abro hoy el periódico.
Fernanda. 15 años. Desapareció el jueves pasado cuando volvía a su casa. Hay motivos para pensar que alguien la raptó en el camino...
Nuria. Entre 45 y 50 años. Murió ayer, según parece, a manos de su marido, el cual intentó suicidarse después.
Con Nuria van ya 46 mujeres muertas a manos de sus parejas o exparejas en España este año.
Fernanda es la tercera persona menor de edad que desaparece en Canarias a lo largo de los últimos 365 días... En la península también ha habido desapariciones...
No estamos avanzando lo suficiente en la solución de los problemas de violencia de género...
Es muy urgente y muy importante hacerlo YA.
Por Profesor Portillo 15:49
Y con él la conocida canción María se bebe las calles, que es la historia de una mujer maltratada que consigue conquistar su libertad.
Autor: A. Martínez Ares.
Canta: Pasión Vega
Lunes 30 de Julio de 2007
Fernanda y Nuria
Abro hoy el periódico.
Fernanda. 15 años. Desapareció el jueves pasado cuando volvía a su casa. Hay motivos para pensar que alguien la raptó en el camino...
Nuria. Entre 45 y 50 años. Murió ayer, según parece, a manos de su marido, el cual intentó suicidarse después.
Con Nuria van ya 46 mujeres muertas a manos de sus parejas o exparejas en España este año.
Fernanda es la tercera persona menor de edad que desaparece en Canarias a lo largo de los últimos 365 días... En la península también ha habido desapariciones...
No estamos avanzando lo suficiente en la solución de los problemas de violencia de género...
Es muy urgente y muy importante hacerlo YA.
Por Profesor Portillo 15:49
Y con él la conocida canción María se bebe las calles, que es la historia de una mujer maltratada que consigue conquistar su libertad.
Autor: A. Martínez Ares.
Canta: Pasión Vega
12/10/10
Fiesta
En las pasadas fiestas del Corpus salí una tarde con intención de fotografiar las iluminaciones de las calles céntricas. Fueron muchas las vueltas que di aguardando a que oscureciera y disparando por aquí y por allá con un resultado no muy bueno como se puede apreciar en la foto de arriba y en las que hay en Flickr. Pero no me importó, ya que disfruté de la buena tarde y del ambiente festivo, con las calles llenas de gente que paseaba igual que yo.
Ya regresando por la calle Mesones di una mirada más a mi alrededor cuando, de pronto y sin saber por qué, se me vino a los ojos y a la imaginación la imagen de las personas que conozco internadas en residencias de ancianos y de lo que estarían haciendo en ese momento. Pensé que a esa hora, casi las 11 de la noche, estarían ya durmiendo o, como mucho, viendo la televisión en la soledad de sus cuartos, lejos, muy lejos del bullicio, la fiesta, la gente… la vida. Y sentí pánico. Sé que en cualquier momento puede ser ese todo mi horizonte, que quizá mañana sea yo la que mire la televisión de espaldas al mundo en uno de esos aparcamientos de lujo -o menos lujo- donde los ancianos dejan pasar los días aguardando la muerte.
Ya regresando por la calle Mesones di una mirada más a mi alrededor cuando, de pronto y sin saber por qué, se me vino a los ojos y a la imaginación la imagen de las personas que conozco internadas en residencias de ancianos y de lo que estarían haciendo en ese momento. Pensé que a esa hora, casi las 11 de la noche, estarían ya durmiendo o, como mucho, viendo la televisión en la soledad de sus cuartos, lejos, muy lejos del bullicio, la fiesta, la gente… la vida. Y sentí pánico. Sé que en cualquier momento puede ser ese todo mi horizonte, que quizá mañana sea yo la que mire la televisión de espaldas al mundo en uno de esos aparcamientos de lujo -o menos lujo- donde los ancianos dejan pasar los días aguardando la muerte.
8/10/10
Convivencia

Me traigo de Testigo este cartel en el Día de la Convivencia. A muchas personas no nos gustan los “días de”, pero si se trata de construir un mundo donde el hombre no sea un lobo para el hombre, donde convivamos (vivamos con) como seres humanos que se sienten hermanos de otros seres humanos, aquí está mi granito de arena como testimonio.
3/10/10
Casas vacías

Vivo en la misma ciudad en que nací y de la que no he salido más que en breves estancias de viajes o vacaciones. Por tanto, mis raíces están profundamente hundidas en ella y su paisaje urbano.
Últimamente me ocurre con frecuencia que paso por calles y por casas donde vivían amigos que han muerto, familias enteras de las que ya no queda ningún miembro. Miro sus casas vacías o habitadas por otras personas y me parece como si el mundo que me rodea ya no me perteneciera, como si la vida me estuviera dejando atrás. Es una ciudad llena de casas en las que vivieron personas que conocí y algunas quise, casas en las que yo estuve alguna vez pero que ahora ya me son extrañas y tienen sus puertas cerradas para mí. Como en aquel poema de Manuel Machado:
Últimamente me ocurre con frecuencia que paso por calles y por casas donde vivían amigos que han muerto, familias enteras de las que ya no queda ningún miembro. Miro sus casas vacías o habitadas por otras personas y me parece como si el mundo que me rodea ya no me perteneciera, como si la vida me estuviera dejando atrás. Es una ciudad llena de casas en las que vivieron personas que conocí y algunas quise, casas en las que yo estuve alguna vez pero que ahora ya me son extrañas y tienen sus puertas cerradas para mí. Como en aquel poema de Manuel Machado:
Tu calle ya no es tu calle,
que es una calle cualquiera
camino de cualquier parte.
que es una calle cualquiera
camino de cualquier parte.
Off topic: La de arriba no tiene nada que ver con ninguna de mis casas vacías.
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