28/5/12

A la de tres



Después de esto y esto…….

¡VICTORIA!


(Ya existen los solteros para el marketing)


21/5/12

La crisis






 
El otro día comentaba con una amiga, mientras tomábamos unas cervezas, el fenómeno que vengo observando en los bares de un tiempo a esta parte. Siempre hemos tenido en mi ciudad bares de jóvenes y de menos jóvenes, bares de “marcha” y otros a donde iban los matrimonios viernes o sábados para cenar tapeando o tomar unas copas con otras parejas. Pero últimamente estoy viendo como esos bares más “serios”, en donde las parejas menos jóvenes o maduras pedían raciones de pescado y especialidades de la casa, están siendo también visitados por jóvenes, yo diría que “ocupados” por jóvenes, que empiezan a ser mayoría también en esos sitios. Si a esto se añade que también predominan los jóvenes en los desayunos, en la media mañana, en el aperitivo, en el café de después de almorzar, en la merienda, en el trasnoche, etc. llegamos a la conclusión de que la crisis no va con ellos, lo que choca de pleno con los datos que nos llegan del desempleo en las capas de población más jóvenes.

¿Qué está pasando? ¿Los padres han renunciado a sus salidas para que los hijos no dejen de tenerlas? ¿No es tan grave la situación como nos la pintan? ¿De donde sacan estos jóvenes tanto dinero? Son preguntas que me hago, que nos hacemos muchos con solo dar un vistazo a lo que nos rodea.     
 

16/5/12

¡A volar!


 
Los que conocéis mis fotos en Flickr habéis visto ya en más de una ocasión este edificio de ahí arriba. Se trata de la sede de CajaGranada, un edificio del arquitecto Campo Baeza que forma conjunto con el Museo de la Memoria de Andalucía también del mismo autor.

En Granada le llamamos El Cubo y lo normal es que esté ocupado por el personal y directivos de la Caja, pero desde hace unos días habitan en él cuatro inquilinos un poco especiales. Se trata de cuatro pollos de halcón peregrino que han nacido en cautividad y desde la parte más alta de este edificio van a experimentar la gran aventura de crecer en libertad, de ensayar sus primeros vuelos y aprender a cazar.

Nos cuenta Inés Gallastegui en IDEAL que su presencia en unos de esos huecos de la fachada principal responde  a un proyecto para reintroducir el halcón peregrino en la capital, de la que esta especie desapareció en 2001. El año pasado, el veterinario y naturalista Francisco Montoro, con la colaboración de Medio Ambiente de la Junta y del criador de rapaces Rafael Martín, ya soltó dos pollos, Darro y Genil, desde una caja-nido en la azotea de la Delegación. Ahora, con la colaboración logística y económica de la Fundación CajaGranada y su trabajo altruista, aborda la segunda parte del programa de crianza urbana.

Los machos Zaidín, Albaicín y Realejo y la hembra Granada nacieron en cautividad y se criaron con sus padres. Ahora tienen poco más de un mes de vida y se han adecuado perfectamente a su nuevo hogar. Montoro ha instalado en su cubículo de la séptima planta una alfombra de cantos rodados, posaderos a diversas alturas, una tabla que sobresale a modo de “pista de aterrizaje” y un comedero que les permite alimentarse sin ver ni oír a su cuidador. Esto es importante para evitar la “impronta”: perder miedo a los humanos es peligroso para su supervivencia.

De momento, los pollos dormitan, aletean para hacer sus “prácticas de vuelo”, se arrancan el plumón con el pico y aprenden a comer codornices y palomas cada vez menos “preparadas”. Montoro espera que la semana que viene, con apenas 40 días de vida, se lancen a volar y aprendan a cazar. Y esto es algo que el Falco peregrinus brookei lleva en su ADN.


Podemos ver la evolución de estos jóvenes halcones a través de una cámara instalada en su cubículo y será emocionante comprobar si el experimento funciona y si las aves consiguen poblar nuestros cielos como en otras épocas.

10/5/12

La imprenta


Johannes Gutenberg ha pasado a la Historia como inventor de la imprenta, pero se ha sabido que el primer libro impreso con tipos de metal móviles fue el llamado Jikji, escrito por un monje budista e impreso en Corea en el año 1377, aproximadamente 78 años antes de Gutenberg hiciera lo mismo en Alemania.

Sin embargo, si él no fue el primero que utilizó los tipos de plomo, sí imaginó los utensilios necesarios para hacer pasar la tinta de los tipos al papel de forma eficaz. Para ello, se sirvió de sus conocimientos de la xilografía con la que se venían ya realizando trabajos de pocas hojas, ya que la madera se desgastaba y solo permitía un número limitado de copias. Y así sustituyó la madera por metal, construyó la caja donde almacenar los tipos, el componedor y amoldó una prensa de uvas como plancha de impresión, de tal forma que fuera posible imprimir un libro del tamaño de la Biblia en mucho menos tiempo que el copista más rápido. Mientras que un copista tardaba un año, él imprimió 180 ejemplares en tres años.
Estas máquinas y utensilios de Gutenberg se utilizaron con solo ligeras modificaciones durante trescientos años poniendo el libro al alcance de muchas más personas, hasta que en 1803 aparecen las prensas Stanhope capaces de imprimir 300 hojas a la hora. A partir de este momento se suceden los avances y en 1814 las tiradas ya se acercan a las 4.000 hojas a la hora gracias a la prensa mecánica con cilindros y rodillos de entintando automático ideada por el alemán Frederic Koening, siendo en 1846 cuando se alcanzaban las 10.000 hojas impresas a la hora con la rotativa tipográfica del americano Richard Hoe. O sea, en cien años escasos se pasó de imprimir 1.200 pliegos al día a 90.000. En los sistemas de composición los cambios no fueron tan espectaculares, pero también se inició la mecanización a mediados del XIX con la utilización de clichés de zinc y la aparición en 1886 de la linotipia ideada en Estados Unidos por el alemán Mergenthaler, que era capaz de componer más de 8.000 caracteres a la hora.


Comienza ya, por tanto, una utilización masiva de la imprenta tipográfica hasta el momento en que es desbancada por los medios electrónicos actuales.  Sin embargo, permanece como arte tipográfico, como una más de las técnicas artísticas al servicio de la creación.

Hace unos días, durante la Feria del Libro de Granada, en la caseta de la Diputación Provincial ha estado funcionando la llamada Oficina Tipográfica que ha dado a conocer a niños y mayores esta técnica de unos tipos de plomo con los que, uno a uno, se crea ese vehículo de la cultura que es un libro.

Más fotos y un vídeo aquí.     
 

3/5/12

Vecinos






Hoy, Día de la Cruz en mi ciudad, me ha venido a la memoria algo que le ocurrió hace años a un amigo por estas fechas.
Vivía en una urbanización de esas que tienen varios edificios y espacios ajardinados entre ellos y, al llegar el Día de la Cruz, los vecinos montaban la suya justo debajo de donde él vivía, con lo cual tenía que soportar dos o tres días de sevillanas a toda potencia y el ruido de la gente bailando y tomando copas debajo de sus balcones. Durante años lo soportó con resignación por aquello de la buena armonía vecinal, pero llegó un año en que estaba con él su madre, una anciana desahuciada por los médicos del hospital, que la habían enviado a su casa porque ya no podían hacer nada por ella. Entonces mi amigo, les pidió a los vecinos que, haciendo una excepción, ese año la cruz estuviera en otro sitio para que su madre –en sus últimos días pero perfectamente consciente- no tuviera que soportar aquel ruido y pudiera descansar. Pero los vecinos dijeron que ni hablar, que aquel era el lugar indicado para montar la cruz y no pensaban cambiarla. Y que si a su madre le molestaba que la llevara a un hospital. Cosa que no podía hacer porque de allí había llegado.
Se montó la cruz, empezaron las sevillanas y, como todas las cruces, se pasaron de los horarios establecidos por el Ayuntamiento y de los decibelios permitidos. Y mi amigo lo denunció. Llegaron los guardias y clausuraron la cruz con toda su parafernalia.
A partir de entonces, los vecinos les declararon la guerra. No les saludaban, incluso algún insulto oyó al pasar, sus hijos no podían bajar a jugar porque los otros niños les hacían el vacío y les pegaban, su buzón aparecía un día si y otro no con la cerradura atascada por palillos de dientes, su coche en el garaje sufrió más de un arañazo… Hasta que cansado de esta situación terminó por mudarse.
Y hay un refrán que dice: ¿Quién es tu hermano? Tu vecino más cercano.   

30/4/12

La cita






Bajo un farol, con lluvia, sin estrellas,
empezamos a andar lado con lado. 

 

Hoy he metido tu nombre en Google y no ha salido nada a pesar de que, por tu profesión, deberías estar en alguna parte. Pero es posible que ya no estés en ninguna, quizá desde hace mucho tiempo sin que yo me haya enterado. Y “he vuelto la mirada atrás, al tiempo que pasó para recordarte”, a aquellos años en los que todo estaba nuevo, comenzando.

Le llamábamos salir y era solo eso. Dar un paseo, ir al cine o sentarnos en un bar. Pero solos. Y era el primer paso serio que podía terminar en un noviazgo y hasta en boda. Antes de eso había un largo periodo de acompañamientos, de encuentros más o menos casuales, quizá de salidas en grupo, hasta que un día te decía: ¿Quieres salir conmigo el sábado? Y tú, generosamente y como quien tiene la sartén por el mango, accedías y fijabas la hora y el sitio de la cita. Por lo general él ya conocía tu casa de haberte acompañado alguna vez, así que lo mejor era que te recogiera en la puerta y de esta forma las vecinas podrían seguir murmurando sobre tu mayor o menor éxito con “los hombres”. Que de hombres tenían todavía poco, pero démoslo por válido.

Esta podía ser la primera cita y la última si las cosas no marchaban bien, si no había sintonía o si alguno de los dos comprobaba que no le gustaba el otro. Él no volvía a llamar o tú ponías un pretexto para no volver a salir. Pero también podía venir una segunda cita y una tercera, ir intimando, hasta que un día él “se declaraba” y ya tenías novio formal. Ya podías ir cogida de su mano o con su brazo a modo de bufanda, ya le podías permitir algún que otro beso o meterte mano en las últimas filas del cine.

Tú no te declaraste realmente, más bien lo provoqué yo cuando aquella noche insinuaste un bostezo y te dije que mejor dejábamos de salir porque te aburrías conmigo. Pero juraste y perjuraste que era todo lo contrario, que estabas enamorado de mí y querías que fuéramos novios. Quisiste besarme, yo dije que era pronto aun y me llevaste a casa. Al sentarme a cenar con mis padres tenía mariposas en el estómago y no me pasaba la cena y, al comentarlo mi madre, yo dije: es que no todos los días se le declaran a una. Mi madre me dio con el pie por debajo de la mesa, mi padre se hizo el loco y yo me fui a mi cuarto a disfrutar a solas de mi nueva situación. 
 
Yo tenía 17 años, tú 20, hace mucho tiempo de eso y ni siquiera se si estás muerto.
 

Nota al margen. Perdóname, L. Ya se que fue un 23 de abril, pero el Día del Libro siempre te ha restado protagonismo. 
 

23/4/12

Día del Libro



Hoy, Dia del Libro, traigo aquí el corto que ha ganado este año el Oscar, The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore, realizado por William Joyce y Brandon Oldenburg en 2001. De él han dicho sus autores: Inspirado en la misma medida, por el huracán Katrina, Buster Keaton, El Mago de Oz, y un amor por los libros. Yo añado: y por Charlot.

Aunque es un poco largo, vale la pena verlo





16/4/12

Dialŏgus interruptus



El DLE define la palabra DIÁLOGO como: Plática entre dos o más personas, que alternativamente manifiestan sus ideas o afectos y es una de las definiciones de una palabra más exactas que yo he encontrado. Fijémonos en el dato alternativamente, que es clave para lo que vamos a tratar.

Ya hemos hablado aquí varias veces de las relaciones que mantenemos por medio de correos, de cómo podríamos compararlas con las relaciones que se dan en el mundo real, cuando nos encontramos de una forma física, cara a cara. No hace mucho, a principio de año, dijimos casi todo lo que se puede decir sobre el tema, pero quizá no quedó muy clara la diferencia entre el contacto esporádico que se produce por un motivo concreto, que empieza y termina en sí mismo a pesar de que esas personas mantengan un cierto grado de amistad, y lo que es un diálogo sostenido a lo largo del cual dos personas se van conociendo, se van mirando la una a la otra y terminan por mirar la vida juntas. Y esa comunicación, ese intercambio personal es el que se rompe cuando una de esas dos personas deja sin contestar un correo.

Imaginaos dos personas sentadas frente a frente en un café con unas tazas delante. Una de ellas cuenta su último viaje, la enfermedad de un familiar o la desastrosa reparación del fontanero. La otra la escucha, pero al terminar su disertación guarda silencio, recorre el local con la vista, cruza unas palabras con alguien de la mesa de al lado, quizá se levanta para ir al aseo y, al volver, abre un periódico y se pone a leer. Cuando termina su lectura, es posible que se marche sin decir nada, pero también puede ser que repare en la persona que tiene enfrente y pase a hablarle de los estudios de sus hijos, de ese dolor que tiene asentado en el estómago o de lo sucias que están las cortinas.

Me pregunto y os pregunto: ¿Es eso diálogo? Pues es lo que ocurre cuando dejamos un correo sin respuesta. Se corta la comunicación, el intercambio que había se convierte en un frustrante diálogo de sordos que solo conduce a la incomunicación de la que tanto nos quejamos. Se habla de la soledad en la sociedad moderna, pero esa soledad la estamos creando nosotros, la construimos paso a paso con estos pequeños detalles. ¿Qué es un correo entre los millones que se cruzan todos los días? Nada o casi nada. Pero puede ser un lazo que une a dos personas o un abismo que las separa. Todo depende de cómo nosotros manejemos ese medio que ha puesto en nuestras manos la técnica moderna.


8/4/12

La muñeca



Se pierde en la noche de los tiempos la primera muñeca que tuvo una niña. Y hablo de niña porque yo lo he sido, sin entrar en el tema del sexismo en los juguetes.

Nos han llegado muñecas de culturas primitivas hechas en madera y arcilla, lujosas muñecas romanas en marfil como las aparecidas en la necrópolis de las Eras de Ontur (Albacete. España), muñecas japonesas en papel (hitogata) y preciosas muñecas con cara de porcelana del s. XIX que se utilizaban como modelos de costura en ausencia de las actuales top.

Tenemos también en todas las civilizaciones objetos de uso común que los niños adoptan como muñecos y uno de los ejemplos más claros son los mamengos argentinos, con numerosas funciones, entre ellas la de muñeco quitapenas.

Pero siempre ha habido un denominador común: la vinculación de una niña con su muñeca. Aquel objeto de trapo, madera o porcelana era algo personal, íntimo, al que estaban unidos muchos sueños, muchas historias compartidas. La muñeca tenía nombre, era única, era ella, nadie podía sustituirla ni suplantarla y cuando una muñeca se rompía, era como si algo nuestro hubiera muerto. ¿Quién no ha ocultado una muñeca vieja negándose a aceptar la nueva que le han regalado? Que podía ser más bonita o más grande, pero no era “nuestra” muñeca.

Sin embargo, no hace mucho estuve en casa de unos amigos y su hija me llevó a conocer su dormitorio. Abrimos la puerta y aquello era impresionante: toda la habitación estaba llena, repleta de muñecas. Paredes, muebles, estanterías… no había un solo sitio que no tuviera una o varias muñecas. La niña tomó una de ellas, la última que había recibido, y me la enseñó. Le pregunté: ¿Cómo se llama? Y se quedó desconcertada, musitando dudosa: Muñeca. No sabía como se llamaba, aquella muñeca tan bonita no tenía nombre. Poseía tantas que ya era imposible vincularse a ellas. Se rompió el lazo que ha unido a una niña y su muñeca desde el principio de los tiempos.

4/4/12

Procesiones






En bastante frecuente que en Granada llueva en Semana Santa, aunque no haya caído una gota en todo el invierno como ha ocurrido este año. Así como en el Corpus se tienen que mojar los toldos, también en Semana Santa es una tradición firmemente arraigada que las procesiones se mojen o no puedan salir de sus iglesias.

Ahora hay muchas cofradías y los días están completos, por lo que si una procesión no puede salir por la lluvia ya no sale hasta el año siguiente, pero antiguamente era frecuente que, al no poder salir en su día, se pasara a días posteriores. Y así un año ocurrió que la cofradía de la Santa Cena, que sale el Domingo de Ramos y que lleva un gran paso con Jesús alrededor de la mesa con los doce apóstoles, no pudo procesionar por la lluvia y la trasladaron al Viernes Santo, el mismo día de salida de la Virgen de la Soledad que acompaña al Santo Entierro. Y como aquí se le saca punta a todo, se cuenta que alguien cantó una saeta a la Virgen que decía así:

Virgen de la Soledad,
no llores ni tengas pena
que tu Hijo está cenando
cerca de la Plaza Nueva.



28/3/12

Luz, más luz...





Eso de ahí arriba –como podéis ver- es una lámpara incandescente, una bombilla de las de toda la vida, también conocida por estas tierras como perilla o pera por la forma de las más habituales.

Bueno, pues hace unos años, a los señores de la Unión Europea se les encendió la bombilla de sus cabezas y se dijeron: No es bueno que los europeos iluminen sus hogares de la misma forma que sus abuelos. Hagamos, pues, que todos, como un solo hombre y una sola mujer, pasen a usar las bombillas de bajo consumo. Demos un plazo prudencial y si no se pasan a ellas por las buenas lo harán por las malas. Y en esas estamos, en que el plazo prudencial ha terminado y han dejado de fabricarse las lámparas incandescentes. Y así vemos a los españolitos (que a los demás no los vemos) buscando afanosamente por tiendas de barrio nuestras queridas bombillas incandescentes. ¿Por qué este apego? ¿Conservadurismo a ultranza? No amigos, se trata sencillamente de que muchas lámparas no admiten el formato de las bombillas de bajo consumo. ¿Alguien se imagina una araña de 25 brazos con esas bombillas? Aparte de su precio, claro. Y las pantallas que se sujetan con el sistema de pinza sobre la propia bombilla. Y los apliques con forma de vela. Y muchos plafones en los que no entran. Y….

Pero no acaba ahí la cosa, pues a los lumbreras de la UE no se les ha ocurrido pensar que en las casas hay habitaciones en las que se entra y se sale rápidamente, sin tiempo de que las bombillas de bajo consumo tomen toda su potencia, y así nos vemos lavándonos las manos medio a oscuras, echando un pis a media luz como en el tango y buscando algo en un cajón sin ver tres sobre un burro.

Y lo curioso es que se supone que los comerciantes estarían contentos, pues en vez de vender bombillas baratas están vendiendo las que cuestan mucho más. Pues no señor, no están contentos, ya que ellos pagan en concepto de impuesto por el reciclaje de las usadas 30 céntimos por cada bombilla y 50 por los tubos fluorescentes.

O sea, todos cabreados y nadie satisfecho ¿O sí?


21/3/12

La seda





El gusano de seda (Bombyx mori) es un lepidóptero originario del norte de Asia y más conocido en China, donde su crianza y tratamiento de los capullos se remonta a la más remota antigüedad. La tradición china atribuye la invención de la industria de la seda a la esposa del emperador Hoang-Ti (2.697 años a. de C.) y durante muchos siglos la crianza del gusano de seda constituyó un arte sagrado al que debían dedicarse las emperatrices y las mujeres nobles. La seda era utilizada como moneda en los cambios y para pagar impuestos.




Este arte permaneció mucho tiempo confinado en su país de origen y severas leyes castigaban al que divulgara a los extranjeros los procedimientos de devanado de los capullos o exportara fuera del territorio los huevos de los gusanos o las semillas de la morera que les servía de alimento. Y así permaneció en secreto durante más de 2.000 años, pero no pudieron impedir que se extendiera poco a poco por Japón y Persia. Estos pueblos también trataron de mantener la exclusiva, pero hicieron llegar las telas de seda al extranjero en donde se vendían a precio de oro.





Por fin, a mediados del s.VI de nuestra era fue introducida en Europa la sericicultura, entrando por Grecia y llegando hasta España donde tuvo gran arraigo en Levante y, sobre todo, en Andalucía, en donde los gusanos se criaban como en China meridional en las propias moreras y así se evitaba mucha mano de obra, ya que las larvas colgaban los capullos de las ramas y no había más que recogerlos llegado el momento.

De esta forma, durante toda la dominación árabe la industria de la seda tuvo gran importancia, había miles de telares y las telas de Sevilla, Almería y Granada eran apreciadas en todo el mundo, hasta que con la expulsión de los árabes fue desapareciendo y quedó Granada como último reducto hasta su conquista.




Pasados siglos, en los años 20 del siglo pasado y reinando Alfonso XIII, renació la idea de promocionar la producción, manipulación e industrialización de la seda, creándose diversas escuelas en varias ciudades españolas, entre ellas Granada. Estas escuelas eran dependientes de la Comisaría Regia de la Seda de la Villa y Corte, al frente de la cual estaba el industrial sedero catalán D. Federico Bernades y Alavedra.

El señor Bernades, al que la Escuela de Sericicultura de Granada le había regalado las madejas de seda de elaboración experimental de los alumnos, decidió emplearlas en su propia fábrica de Barcelona para tejer un manto a la Virgen de las Angustias, con proyecto propio y como regalo a la Patrona de Granada, manto que fue entregado en 1929. A este manto se le llama en Granada “de los gusanitos” y lo lució la imagen el año pasado con motivo de la beatificación del papa Juan Pablo II, que había orado ante ella en su visita de 1982.

Más fotos del manto aquí.

Bibliografía.
El gusano de seda y la industria sericícola. Luis Revenga. Ed. Ossó Barcelona 1935
Sericicultura. Pedro Vieil. Salvat editores. Barcelona. 1925


Dibujos del primero de ellos.