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24/8/26

Joan Carles March Cerdà

 

IDEAL 19.08.26

      

        Joan Carles March Cerdà es profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP)pertenece al Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada (IBIG) y es miembro del Ciber de Epidemiología y Salud Pública. Escribe con frecuencia en IDEAL y siempre con sensatez y mucha humanidad. El viernes pasado publicó un artículo que no puedo copiar aquí por ser demasiado largo, pero que voy a intentar poner los párrafos más sobresalientes, porque pienso que puede ser útil en emergencias de cualquier tipo. El artículo se titula  Granada tiembla y nosotros también: cómo convivir con el miedo mientras continúan las réplicas. Y empieza diciendo:

La sucesión de movimientos sísmicos nos mantiene a miles de granadinos en alerta. Saber qué hacer, evitar los bulos y entender las reacciones de nuestro cuerpo puede ayudarnos a recuperar una sensación de seguridad que el terremoto ha puesto a prueba.

Granada lleva horas mirando al suelo. Después del terremoto de esta última mañana, los movimientos sísmicos y las réplicas han mantenido a muchas personas pendientes de cualquier vibración, cualquier ruido y, sobre todo, de la pantalla del teléfono. En muchos hogares se repite la misma pregunta: «¿Volverá a temblar?».

Es una pregunta comprensible. También es una pregunta para la que nadie puede ofrecer una respuesta exacta.

Y quizá esa sea una de las partes más difíciles de gestionar después de un terremoto: la incertidumbre.

       Pasa entonces a enumerar la información y los consejos que nos dan los expertos respecto a lo que hacer en un terremoto y en las réplicas que lo sigan. Y, a continuación nos dice:

La otra réplica: la que ocurre dentro de nuestra cabeza

Hay un fenómeno del que se habla menos.

Después de varios movimientos sísmicos, el cerebro puede quedarse esperando el siguiente.

Una puerta que vibra. Un camión pesado que pasa por la calle. Una ventana que se mueve. El ruido de un mueble. Y de repente aparece la sensación: «Está temblando otra vez». El organismo permanece en modo vigilancia.

Podemos notar palpitaciones, temblores, tensión muscular, sudoración, respiración acelerada, mareo, irritabilidad, dificultad para concentrarnos o una necesidad constante de comprobar las noticias. También puede aparecer insomnio.

Algunas personas tendrán miedo de quedarse solas. Otras no querrán dormir en su vivienda. Algunas se despertarán sobresaltadas ante cualquier ruido.

Todo ello puede formar parte de una reacción normal después de una experiencia que nuestro cerebro ha interpretado como una amenaza.

Tener miedo después de un terremoto no significa estar enfermo.

Significa que nuestro sistema de alarma está haciendo su trabajo. Lo importante es observar cómo evoluciona.

No necesitamos vivir pegados al móvil

En una situación de incertidumbre, buscar información puede hacernos sentir más seguros.

El problema aparece cuando la información se convierte en vigilancia permanente. Sin darnos cuenta, podemos estar alimentando precisamente aquello que queremos reducir: la sensación permanente de peligro.

Estos días conviene seleccionar fuentes fiables y limitar el consumo continuo de información.

      Partiendo de esto, nos previene contra los bulos. 

El terremoto también puede convertirse en un problema de salud pública cuando llegan los bulos.

Compartir información falsa no es una acción inocente. Puede provocar que algunas personas abandonen viviendas seguras, se desplacen innecesariamente, saturen servicios de emergencia o pasen noches enteras sin dormir.

En una emergencia, informar también es cuidar. Antes de reenviar un mensaje deberíamos preguntarnos tres cosas: ¿quién lo dice?, ¿de dónde procede la información? y ¿puede comprobarse en una fuente oficial o científica?

Si no podemos responderlas, quizá sea mejor no compartirlo.

Hay que cuidar especialmente a quienes tienen más miedo

No todos vivimos un terremoto de la misma manera.

Un niño puede interpretar una réplica de forma diferente a un adulto.

Una persona mayor que vive sola puede sentirse especialmente vulnerable.

Alguien con discapacidad puede preocuparse por cómo abandonar un edificio si fuera necesario.

Y quien ha sufrido daños importantes en su vivienda puede sentir que ha perdido algo más que paredes: ha perdido su lugar seguro.

Por eso estos días también deberíamos mirar alrededor.

Preguntar a un vecino mayor si necesita algo. Llamar a familiares que viven solos. Comprobar cómo están los niños. Ayudar a quien tenga dificultades para desplazarse. Acompañar a quien tenga miedo de volver a casa.

La respuesta ante una emergencia no depende solamente de los servicios de emergencia. También depende de la comunidad.

      En el siguiente apartado habla de como gestionar este tema con los niños y aconseja darles seguridad pero sin mentirles, sin decirles que no ocurrirá más. 

      Pasa entonces a lo que él titula Convertir el miedo en preparación. Es decir, pequeñas cosas como tener una linterna a mano, los medicamentos que tomamos, revisar la casa por lo que puede caerse, etc.  Y resume:

No parece gran cosa. Pero la preparación tiene un efecto psicológico importante: transforma una amenaza difusa en una serie de acciones concretas. No podemos controlar el terremoto. Sí podemos controlar parte de nuestra respuesta.

       A continuación aborda el post-terremoto, a cuando parece que la tierra se ha tranquilizado. 

Durante los primeros días puede ser normal estar más nervioso, dormir peor, sobresaltarse con facilidad o pensar repetidamente en lo sucedido.

La preocupación aparece cuando estas reacciones no disminuyen progresivamente o interfieren de manera importante en nuestra vida cotidiana.

Si una persona mantiene un miedo intenso, sufre crisis frecuentes de ansiedad, no consigue dormir durante un periodo prolongado, evita salir de casa o entrar en una vivienda que ha sido declarada segura, no puede trabajar o estudiar con normalidad o los síntomas empeoran con el paso del tiempo, puede ser conveniente pedir ayuda profesional.

No hay que esperar a encontrarse completamente desbordado.

La salud mental también forma parte de la respuesta ante una emergencia.

      El último apartado va dirigido tanto a los granadinos como a las autoridades.

Granada no puede evitar que tiemble la tierra

Los terremotos forman parte de la realidad geológica de Granada. No podemos elegir cuándo se producirá el próximo movimiento.

Pero sí podemos decidir cómo afrontarlo.

Con edificios seguros.

Con servicios de emergencia preparados.

Con información científica accesible.

Con ciudadanos que sepan cómo actuar.

Con vecinos que se preocupen por sus vecinos.

Y con una sociedad capaz de distinguir entre información y rumor.

Quizá estos días nos estén dejando una enseñanza que va más allá del terremoto.

La tierra puede temblar durante unos segundos. La sensación de inseguridad puede durar mucho más.

Por eso también tenemos que cuidar esa segunda parte de la emergencia: el miedo, el sueño, la incertidumbre, la sobreinformación y la necesidad de sentirnos acompañados.

Granada no puede predecir cuándo volverá a temblar.

Pero puede conseguir algo que sí está en sus manos: que la próxima vez nos encuentre mejor preparados, mejor informados y menos solos.

28/7/26

Calor




      Hace calor, mucho, y va a hacer más. Dicen que viene otra ola de calor, pero yo creo que es la misma, que no se ha ido desde hace ¿cuanto? He perdido la cuenta.

      Hace calor y los viejos lo soportamos mal, nos deshidratamos, el corazón protesta... Paren el mundo, que me apeo.

      Pero hay algo peor que el calor y que los problemas de los viejos: los incendios. El país se está quemando sin remedio, nos estamos quedando sin los pulmones que nos daban un poco de oxígeno para vivir. Y este bombero forestal nos habla de eso. Vale la pena leerlo y oírlo. 

 

8/6/26

Sobre la custodia de la persona




      De nuevo menciono a Joselu que, en su entrada de hoy, comienza diciendo:

      Pregunta: Por cierto, dígame algo que nadie haya dicho aún sobre la encíclica del Papa Leon XIV acerca de la Inteligencia Artificial. 

      Y respondo.

      Sí, queda la mirada 'desde dentro", la mirada de un teólogo que la ha analizado a fondo, no una parte, sino completa, en su totalidad. La mirada de Juan José Tamayo.

      Más aún. Añadiendo su visión también de esta visita del autor de la encíclica, una visita en la que no todo es tan bonito como parece.

 

3/6/26

Con la IA hemos topado

 

Imagen regalada por Gemini

 

      La IA ha venido y, como la Primavera, muchos no sabemos cómo ha sido. Pero está ahí, se ha introducido en nuestras vidas y hay opiniones de todo tipo, desde quien la recibe con alborozo a quien, como el amigo Joselu, "nos mete la peste en un canuto" barruntando el caos, el desastre universal y la aniquilación del ser humano.

      La realidad es que todos los principios aterran y desconciertan. La IA es algo nuevo y estamos empezando a enfrentarnos con ello,  pero siempre ha sido así a lo largo de la Historia.

      Con la llamada Revolución Industrial del s.XVIII, las previsiones eran apocalípticas: Las máquinas sustituirían a las personas y los trabajadores irían a la calle. Pero el hecho es que la economía se disparó, la situación del trabajador a partir de entonces mejoró sustancialmente y no podemos negar que, en general, la Humanidad ha avanzado y prosperado. 

      Pero es que con la llegada de los ordenadores, también los mensajes eran los mismos respecto al trabajo y el resultado que vemos es que ciertos trabajos desaparecen, pero nacen otros y el trabajador necesita otra formación, que sustituye a la que era necesaria antes. Ya no hay secretarias que se dejen los dedos entre las teclas de una máquina de escribir, pero tenemos trabajando a nativos digitales.

       En otros órdenes de la vida, cuando empezó a construirse el Canal de Isabel II en Madrid, obispos y teólogos de la Iglesia Católica pusieron el grito en el cielo porque aquello iba contra la Creación, era alterar la Naturaleza que Dios había creado, era como contrariar los planes de Dios. ¿Alguien se imagina que pueda ocurrir esto ahora? 

      Sigamos con otros ejemplos.

      Empezaron los tranvías y hubo innumerables atropellos y muertes, entre ellos Gaudíporque la gente estaba acostumbrada a que los pocos vehículos que había esquivaran a los peatones, pero el tranvía no podía esquivarlos. Ahora los accidentes son escasos y las muertes casi nulas.

      Cuando el mundo vio las primeras películas, se consideró acabado el teatro y los actores intentaron a la desesperada introducirse en el cine porque se jugaban el pan de sus hijos, pero desde entonces conviven teatro y cine y hay espectadores para ambos. Es más, con la televisión también se pensó lo mismo, se creyó que, si podíamos tener películas, teatro y espectáculos en nuestra casa, sobraban los locales. Y no fue así. Los cines se llenan, los teatros también y no digamos nada de los conciertos con miles de espectadores.

      Recordemos también la hecatombe de cuando aparecieron el libro y el periódico digital, que se sabía cierto que era el fin de la impresión en papel. Y  ¿que ha pasado? Nada. El papel sigue, los libros siguen y cada cual elige  lo que le parece.

      Y es que el HOMBRE ha demostrado desde la Prehistoria que es capaz de adaptarse a lo que el mismo hombre crea, así que confiemos en eso y abramos las puertas a lo que puede ser un avance de la Humanidad en muchos sentidos. Yo no voy a ver ese futuro, pero a los que estéis, os deseo que la IA mejore vuestras vidas y el mundo que habitéis. 

14/4/26

Regularización

 


      Cuando el gobierno acordó la "legalización" de casi medio millón de inmigrantes, muchos dijimos que ya era hora. Entre ellos, J.R. Alonso, uno de los tres columnistas de la última página de mi periódico. Él decía que el senegalés que sacaba a pasear a su vecino en silla de ruedas ya no sería un esclavo, sino un trabajador con todos sus derechos. Y sí, todos nos alegramos de eso profundamente, pero ¿que es lo que pasa? Pues que cuando el pensionista de la silla de ruedas dé de alta al senegalés en la Seguridad Social, se encontrará con que tendrá que pagar más a la SS que lo que le paga a él y, sumando lo uno y lo otro, la pensión no le alcanza. Con lo cual, el senegalés se quedará sin esos euros, que le daban para un bocadillo de atún y una coca cola a medio día, y el pensionista de la silla de ruedas pasará a ver la calle desde su ventana y a prescindir del rato de conversación con alguien que había terminado por ser amigo.

Resumen. Que les reconocen unos derechos, pero les impiden ejercerlos.
 

27/1/26

Comunicación vs. Narrativa

 



      Hace unos días, en el blog LA TINAJA DE DIÓGENES, su administrador, Cayetano, planteaba la razón por la que escribimos y hubo opiniones diversas, como diversos somos sus visitantes. Yo escribí textualmente: Para mí, escribir es comunicarme y no me vale si no tengo respuesta. Por eso, no he entendido nunca un blog cerrado a los comentarios ni un bloguero/a que no contesta a quien comenta.

       Más tarde, estuve recordando lo que ocurrió hace años cuando un amigo, escritor de narrativa, inició un blog a modo de experiencia y los amigos nos encontramos con la sorpresa de que eliminaba los comentarios que contradecían las ideas que él había expresado. Le pregunté por qué hacía aquello y me contestó con toda convicción que él no podía permitir que en un sitio bajo su nombre hubiera opiniones con las que no estaba de acuerdo. 

      Y es que él estaba acostumbrado a expresarse a través de los personajes de sus novelas y a no saber si quién las leía estaba de acuerdo o no con aquello. Sabía que sus libros se vendían, pero en realidad no llegaba a saber si al lector le habían gustado ni tampoco si su ideología coincidía con la de sus personajes. Por supuesto que tenía críticas, reseñas en medios de comunicación, pero un crítico se limita a opinar sobre la calidad -a su juicio- de esa obra, pero no entra a discutir la ideología de los personajes ni a expresar la propia.

      Y esa es la diferencia con un blog. El blog es comunicación, la narrativa no. Es más, durante siglos, la prensa tuvo más de narrativa que de comunicación, ya que, quitando las consabidas Cartas al Director, poco intercambio de opiniones había. Solo si en una ciudad había dos periódicos, podían darse debates entre los periodistas de uno y de otro, pero pocas veces intervenían los lectores. En este momento, eso ya ha cambiado con la prensa digital, abierta a las opiniones de quien la lee y se registra, pero la narrativa sigue igual, sigue el autor desconociendo si el lector comparte su ideología o estrelló el libro en el suelo mientras recordaba a su madre. A la madre del autor del libro, por supuesto. 

16/11/25

Dos mujeres y un destino

 

Interior (La violación) Edgar Degas

      20 de agosto de 2023. Luis Rubiales, entonces presidente de la RFEF, en la entrega de trofeos de la Copa Mundial Femenina de fútbol besa en la boca a la jugadora de la selección española Jenni Hermoso, pero todos vemos que la jugadora no le hace una “cobra”, no lo rechaza, sino que se ríe y más tarde comparte las risas con sus compañeras en el vestuario. O sea, que se lo toman a broma.

      24 de octubre de 2024. La actriz Elisa Mouliaá denuncia, primero en Twitter y más tarde en la comisaría, que tres años antes sufrió acoso y violencia sexual por parte del político Íñigo Errejón. Añade luego en una entrevista que no lo denunció en su momento por ser Errejón una persona conocida y porque a ella "no le afectó". O sea, que le quita importancia a la agresión sexual.

      Recientemente y con motivo del juicio de este último hecho y de la publicación del libro de Rubiales, he estado repensando estos casos y y he llegado a la misma conclusión que llegué entonces: estas dos chicas jóvenes reaccionaron exactamente igual que lo hubiera hecho cualquier mujer hace 60 o 70 años. Me explico.

      Todas las mujeres de mi edad, pasamos en nuestra juventud y a lo largo de nuestra vida por situaciones semejantes, pero las soportábamos como algo inherente a nuestra condición de mujer. Nos llevábamos un mal rato, pero ni siquiera hablábamos de ello, nadie se enteraba y ni nos pasaba por la cabeza que eso fuera denunciable. Era algo así cómo soportar la regla todos los meses o pasar por los dolores del parto. Es más, yo misma recuerdo como por entonces me pareció ridículo el escándalo que se produjo enfrente de mi casa porque una chica gritó y se refugió en una farmacia al ser "atacada" por un hombre. ¿Que le ha hecho? Pregunté. Tocarle el pecho. Me contestaron. Y, como digo, a mí me pareció ridículo montar semejante lío por "tan poca cosa".

      Han pasado muchos años, los tiempos son distintos, las leyes también, pero estas dos chicas siguen llevando dentro de ellas el mismo atavismo. Sufren una agresión sexual y su primera reacción es tomarlo a broma y quitarle importancia. Después, se saben mujeres del siglo XXI, saben que existen leyes que las protegen... y denuncian. Pero antes de eso, habían reaccionado cómo lo hubiera hecho su madre o su abuela. 

      Y yo no sé qué es más lamentable, si el comportamiento de Rubiales y Errejón o la reacción de Hermoso y Mouliaá.

 

15/2/25

El amo

 



Lo que se construye a base de fuerza y no a partir de la verdad sobre la igual dignidad de todo ser humano, mal comienza y mal termina.

Papa Francisco


      Es un viejo con bronquitis y un solo pulmón, que se ahoga cuando habla, pero que levanta su voz por escrito para decirle al puto amo del mundo y su cohorte de millonarios infantiloides, que no pueden tratar a seres humanos como a rebaños de bisontes, que ellos no son quienes para establecer fronteras, que no son nietos de Toro Sentado y no es suya la tierra que pisan. O pisotean.

 

8/1/25

Demagogia "a puntapala"




Estamos metiendo 1.000 millones de euros más de todos los ciudadanos para financiar el seguro privado de un millón y medio de funcionarios.

Óscar López, Ministro de la Transformación Digital y de la Función Pública

 

      A ver, señor López. Por si no lo sabe, le recuerdo que la Sanidad Pública está financiada por los Presupuestos Generales del Estado y estos se nutren con los impuestos de TODOS los residentes en nuestro país. O sea, que esos funcionarios de los que usted habla, llevan toda su vida pagando la Sanidad Pública de TODOS con sus impuestos y, además, sostienen MUFACE (eso que usted llama "seguro privado") con un descuento en la nómina, que  el resto de trabajadores no tiene. 

      Así que, por favor, déjese de demagogias y, ahora que ha guardado el árbol y han pasado ya los Reyes Magos, siéntese en su despacho y lea detenidamente los informes que le dejan sus asesores, para no hacer el ridículo con su ignorancia cuando habla. Porque es que, además, y esto es lo grave, está empujando a todo el país en contra de los funcionarios. Sí, de esos que educan a sus hijos, sin ir más lejos. O reciben su denuncia cuando les roban la cartera, lidian con "los malos" en las prisiones y limpian el barro en Levante. Que también.

P.S. En la cabecera de mis recetas de MUFACE dice: Sistema NACIONAL de Salud ¿Sabe lo que significa eso, señor López

 

24/10/24

Niños



      Brujuleando por la Red, me tropiezo con algo que me ha dejado pensativa y bastante indignada. Es una de esas cosas que don Google nos pone delante sin que tenga nada que ver con lo que estamos buscando y está en una página en la que te asaltan los anuncios y casi ni te dejan leerlo. 

      Parece ser que una adolescente ha contado en una red social que un niño muy pequeño la acosa hasta delante de sus padres, con la complacencia de ellos, que le ríen la gracia. Pero lo más grave es que le contestan chicas de todas las edades a las que en algún momento les ha ocurrido igual y hasta una mujer adulta que cuenta como al besar al hijo de unos amigos, el niño le tocó el pecho con gesto malicioso, ante las risas de sus padres. Y en varios de los comentarios se habla de niños de cuatro, cinco y seis años. 

      Visto esto, ¿nos van a extrañar las violaciones en grupo de menores de edad?

 

2/6/24

Soledad

García Montero con Gioconda Belli en la Huerta de San Vicente  

      Pongo en Google la palabra soledad y me sale de todo. Empezando por la Wikipedia y la definición de la RAE, me sale de todo. Desde consejos/anuncios de psicólogos, a una funeraria o un negocio de venta de neumáticos. Canciones, nombres de mujeres más o menos conocidas, libros, muuuchos psicólogos que nos aconsejan como convivir con la soledad y hasta la Cruz Roja y el Teléfono de la Esperanza.

      Pero sigo con el dedo hacia abajo y me salta a la vista algo sorprendente: Luis García Montero mencionando un poema de José María Pemán, titulado precisamente Soledad y que creo recordar traje aquí hace años.

      El artículo de García Montero es de la pasada Navidad y habla de lo que muchos hablamos por esas fechas: de las ausencias, de las pérdidas. La suya bien grande, ya lo sabemos. Curiosamente, no había leído ese artículo y es raro, pues suelo seguir lo que escribe el paisano. Mi primera intención al leerlo, ha sido guardarlo para una entrada de la próxima Navidad, pero como resulta que a mi edad eso está demasiado lejos y no sé si para entonces estaré yo o estará el blog, mejor lo enlazo ahora, pues lo creo válido en cualquier época del año. Y añado lo que le hubiera contestado si no me diera pereza tener que suscribirme. Algo que escribí hace mucho tiempo.


Porque decir "nosotros"
es nombrar un sueño.


12/2/24

El invierno de la sandía


Esto NO es una sandía

 

 


Esto es una bandera  



21/1/24

En la Constitución

 


       Hace unos años, escribí aquí de las tres periodistas que habían sustituido al recientemente fallecido Manuel Alcántara en la columna que cierra la última pagina del periódico IDEAL de Granada. Con el paso del tiempo, dos de esas chicas dejaron de escribir en ella, quedando solo Rosa Palo y entrando en escena dos hombres: Pío García y J.R. Alonso de la Torre. Pues bien, este último, cuando se empezó a hablar de la reforma de la Constitución para sustituir la palabra disminuidos por personas con discapacidad, publicó una columna, que guardé porque me había gustado su forma de decir que le daba igual que lo llamaran disminuido o discapacitado, que lo importante no es eso, sino cómo convivimos con la discapacidad o, mejor dicho, cómo los que nos rodean nos hacen convivir con ella. De eso, de los demás, depende cómo nos sentimos, no de que nos llamen de una forma o de otra.

      ¿Que por qué hablo en primera persona? Pues sencillamente porque a mi edad todos hemos visto disminuir nuestras facultades físicas y mentales, todos somos disminuidos o personas con discapacidad. Y lo somos sin carnet, sin ninguna contraprestación, ninguna ventaja. Sin que ni siquiera se nos incluya en esa denominación que ahora cambia.

Pero vayamos al artículo. 

 

Disminuidos

Ideal

28 Dec 2023

J. R. ALONSO DE LA TORRE

      Soy disminuido desde que cumplí 20 días. Bueno, además de disminuido, he sido también minusválido, inválido, impedido, anormal… Incluso me han llegado a calificar, sin acritud y con caridad, como subnormal. Cuando nací, mi brazo derecho estaba un poco amoratado. El ginecólogo recomendó friegas de alcohol hasta que un médico perspicaz diagnosticó gangrena, me llevaron a Madrid con urgencia, me amputaron el brazo derecho casi a la altura del hombro y así pasé a ser constitucionalmente disminuido.

      Mi vida está jalonada de anécdotas tan divertidas como cuando en Normandía, en Pegasus Bridge, un grupo de jóvenes norteamericanos se cuadró ante mí creyendo que era un superviviente del desembarco. Yo respondí al saludo y no les aclaré el entuerto porque me molaba pasar de minusválido a héroe de Normandía en un plis plas. Como toda la vida he tenido un solo brazo y, salvo atarme los zapatos, lo hago todo con él, incluso pelar patatas o el nudo de la corbata, me parece que yo soy normal y que al resto del mundo le sobra un brazo.

      Cuando empezaron a publicarse normas de estilo periodístico sobre el tema, me buscaban las asociaciones de discapacitados y me pedían que las divulgara en los periódicos. Yo lo hacía con mucha solidaridad, pero con poca convicción. En realidad, me da lo mismo cómo me llamen: entre disminuido y discapacitado no sé con qué término quedarme. He asistido a diversas jornadas sobre inclusión y arte dramático y los especialistas me han convencido de que debemos llamarnos diversos o diversos funcionales. Qué quieren que les diga. En verdad, creo que lo que debo hacer es sacudirme la pereza y aprender a atarme los zapatos, que ya va siendo hora.

 

5/10/23

Granada decide el futuro de Europa

 


      Este rotundo titular encabeza hoy la portada de IDEAL, pero es que, en el interior, aparecen varios titulares igual de rotundos. Veamos.

      El aeropuerto, “tomado” por las fuerzas de seguridad, quedó cerrado al tránsito comercial anoche.

      Los primeros mandatarios aterrizan en Chauchina. (El aeropuerto con el nombre más largo del mundo: Federico Garcia Lorca Granada Jaén)

      Silencio inusual en la Alhambra. Clausurada. (En rojo) Tiendas y restaurantes del entorno cierran y los turistas abandonan los hoteles para dejar paso a los jefes de todas las delegaciones.

      Lleno absoluto en los hoteles de Granada sin los turistas de siempre. Algunos establecimientos prevén pérdidas debido a la baja afluencia de extranjeros.

      Los inhibidores de frecuencias pueden provocar fallos en las comunicaciones.

      Las medidas de seguridad y el difícil acceso hacen que perdamos clientes. Alguna gente es reacia a venir a desayunar con un cordón policial y de seguridad como el que hay estos días en Granada.

      De Armilla a la Alhambra: todos los cortes de tráfico por la cumbre.  (Planos)

      Las limitaciones para la movilidad de los vehículos particulares y aparcamiento en las distintas zonas de la ciudad comenzaron ayer. 

      Servicios de lujo con coches VTC de 120.000 euros para la cumbre de Granada. Más de 50 conductores llegan hoy de otras ciudades andaluzas, mientras el sector del taxi se muestra pesimista ante las calles cortadas y las paradas suprimidas. 

      En resumen: Pros y contras de una cumbre europea en una ciudad pequeña. Pero es que esto no es ninguna novedad, pues hace muchos años, nada menos que 497, ya hubo otra cumbre europea en nuestra ciudad convocada y presidida por el emperador Carlos V, como bien nos explica el historiador y catedrático de la UGR, Francisco Sánchez Montes, en este artículo de José Antonio Muñoz, que hoy publica también IDEAL.