19/2/20

Una de la columna




Captura de foto de Alberto Almayer en El Español

      Ya sabía yo que las tres de la columna me iban a dar mucho juego. Ayer, la más joven, Alba Carballal, hablaba del ataque clasista que había sufrido Irene Montero por haber “ocultado” en su currículum oficial que había trabajado de cajera en una cadena de tiendas de electrodomésticos. Y dice así Alba:

      La respuesta de la dirigente de Podemos, recogida en un hilo que ella misma ha publicado en la red social del pájaro azul, está plagada de referencias a sus becas, a sus excelentes calificaciones universitarias e, incluso, al número exacto de matrículas de honor que consiguió a lo largo de su carrera académica. Sin embargo, toda esa información debería sobrar en un sistema democrático pretendidamente avanzado y que lleva a gala la igualdad desde el artículo 1 de su Constitución. Su primer tuit es más que suficiente para evidenciar cual es el verdadero problema: "Parece que a algunos señores les molesta que una cajera de supermercado, hija de un mozo de mudanza y de una maestra de escuela, pueda ser ministra”

      Y yo añado: También sobra la alusión a las profesiones de sus padres, porque eso ni le quita ni le da nada a ella y, en cierto modo, es también tan clasista como el ataque que ha sufrido.  

11/2/20

Almanaque de taco. Febrero, 11






      Termina el día y arranco la hoja del calendario, que me dice que hoy ha sido la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes, San Ardano, San Castrense, San Gregorio II, San Pascual I y unos cuantos más. Me dice también que el sol salió en Granada a las 08:08 y se puso a las 18:50. 

      Pero, sobre todo, encuentro en esta hoja el conocido fragmento del poema de Jorge Luis Borges “Milonga del muerto”, que dice así: 

Lo he soñado en esta casa
entre paredes y puertas.
Dios le permite a los hombres
soñar cosas que son ciertas.

      Muchas veces se ha dicho de Borges que concibe los sueños como posibles generadores de los hombres y los acontecimientos. Los buenos y los malos, como en este poema. Para mí, sin embargo, los sueños son deseos. Deseos que algunas veces –pocas- se cumplen. Sueños que algunas veces –como hoy- se hacen realidad.




7/2/20

Una mañana de febrero






      Tengo un amigo que, cuando pasa por un mal momento, rechaza la proximidad de las personas que lo quieren alegando: Necesito mi espacio. 

      Curiosamente, cuando yo estoy mal, no necesito más espacio, sino todo lo contrario: Necesito que mi espacio se reduzca al círculo de unos brazos rodeándome. 

      Tal día como hoy enterrábamos a mi padre y yo estaba sola en el cementerio. Había gente, sí, pero no cerca de mí y yo sentía como un vacío a mi alrededor. Un helado vacío. Y allí estaba yo, sola, firme, sin una lágrima, pero dando la vida por un brazo que cobijara mis hombros.

      Han pasado 26 años de aquello y aun siento el frío de aquella mañana de febrero en mis hombros desnudos de cariño.  

1/2/20

Tres eran tres






      Cuando nací ya estaba el periódico IDEAL en mi casa, pero no recuerdo en que momento Manuel Alcántara empezó a publicar en él su columna. Muchos años, desde luego. Diariamente, en el lateral derecho de la última página, fijo, sin faltar ni un día, con sus juegos de palabras y su memoria prodigiosa para las citas… o su buen archivo. Había personas que confesaban que empezaban el periódico por el final, por esa columna precisamente. Yo no llegaba a tanto, pero también me gustaba leerlo y creo que me perdí pocas, aunque en los últimos años ya flojeaban porque la edad no perdona a nadie. Pero ahí siguió al pie del cañón, queriendo morir con las botas puestas, y casi lo consigue, pues no mucho tiempo después de desaparecer su columna, leímos la noticia de su muerte el pasado mes de abril.

      Mientras tanto, su espacio permaneció vacío, ocupado solo por esas noticias sin importancia de la última página, y siguió así después de su muerte, como guardándole luto. Hasta que hace pocos meses, lo vimos ocupado por tres chicas, supongo que periodistas, que se van turnando aun no se si de forma fija o aleatoria. Se llaman Alba Carballal, Rosa Belmonte y Rosa Palo, y son muy jóvenes , una de ellas confiesa 27 años. Dos redactan bien y la tercera está aprendiendo y progresa adecuadamente, pero el estilo de las tres es parecido. Las leo con interés y me gustan, pero tengo un problema con ellas.

      Cuando Alcántara citaba a un escritor, yo lo había leído; cuando nombraba un actor, lo había visto en cine o en teatro; si un periodista, sabía en que periódico trabajaba. Todo era familiar, conocido. Pero con estas no. Citan nombres, siempre en inglés, que no se si son escritores, personajes de comic, juegos de consola o series de Netflix. Y me pierdo. Algunas veces no se de que hablan. Me pierdo y me siento fuera de la vida.

      Son millennials y escriben para millennials. Pero me pregunto cuantos de la “Generación Y” leen la última página de un periódico impreso de provincias…


Actualización.

      Esta entrada la escribí hace ya varios meses y, desde entonces, todo ha cambiado. Me he enterado de que dos de ellas no son tan jóvenes, que una habla de un hijo adolescente, al que llama “mi heredero”, y que otra dice que están al caer los 50. Por tanto, de millennials nada. Pero, sobre todo, ha cambiado la columna. Ya no hay tantos nombres en inglés, ya citan personas, libros y películas conocidas y, por haber, ya hay hasta citas clásicas. O sea, que ya me entero de lo que dicen y las sigo perfectamente.

      Lo inmediato es pensar que esto echa por tierra lo escrito anteriormente, que ya no es publicable este post. Sin embargo, no es así y ahora es cuando debo publicarlo, ya que esta evolución demuestra que son inteligentes y saben lo que hacen, saben para quien escriben, quienes son sus lectores. Y, lo que es más de apreciar, han hecho el cambio sin cambiar de estilo. Siguen escribiendo de forma desenfadada y una de ellas sigue colocando los dos puntos como quien le echa de comer a las gallinas. Pero me gustan y no digo que sean lo primero que leo, pero sí es de lo primero, después del vistazo rápido matutino. 

      Alba, Rosa y Rosa: Bienvenidas a mi periódico de cabecera. Seguiré hablando de vosotras. Seguro.    
 

25/1/20

N.S.




      De nuevo otro adiós en las vísperas de Navidad, cuando lo que tocaba era desearnos Felices Pascuas y Próspero Año Nuevo. Y esta vez te ha tocado irte a ti, amiga desde hace 68 años, amiga lejana en el espacio, amiga cercana en el contacto y el cariño. Amiga.

      Otro teléfono que borrar de la agenda, otra dirección que tachar, otras fotos que mirar con nostalgia…

     Queda toda una vida atrás, queda el recuerdo de la última vez que nos vimos hace un par de años, cuando ni nos reconocíamos en nuestra ancianidad. Y queda ahora aquel malísimo poema, escrito en una libreta escolar de hojas cuadriculadas, que me ha costado encontrar. 


             Hoy, Nieves, amiga mía,
              -callada, siempre callada-
              me has pedido que te haga
              una poesía. 
              Yo no se lo que daría
              por poder hacerla buena,
              me da pena
              que haya tanto que decir
              y que no se diga nada.
              Porque tú siempre callada,
              porque yo charla que charla
              sin decir nada en concreto
              y, en secreto, 
              luchando por no decirlo.
              ¡Tantas cosas! ¿Quién recuerda?
              Ya ni cuenta te darías…
              Tantas cosas… Nuestra vida
              resbalando por los días.
              ¿Quién recuerda? No lo intentes,
              que recordar es morir
              poco a poco cada vez
              y ser
              esclava de ese recuerdo.

              Pero bien, me estoy saliendo
              del fin que me proponía,
              que era, sin más y sin menos,
              escribirte una poesía.


      Callada, siempre callada. Para siempre.

22/1/20

Influencers





      Uno de los fenómenos que más me viene sorprendiendo últimamente, es el de las llamadas influencers. Y digo “las” porque creo que la mayoría son mujeres, chicas muy jóvenes, con muchos seguidores en alguna red social, que han conseguido con eso sacarse unos dineritos, ignoro si exentos de impuestos. Hasta ahí nada que objetar, pues son un derivado del llamado marketing de la influencia y a nuevos tiempos, nuevos sistemas. 

      Sin embargo, pienso que estas chicas deberían pasar algún control que evalúe su cociente intelectual, para que podamos distinguir si lo suyo es de nacimiento o se lo han ido currando. Y como ejemplo de esto, le podéis dar un vistazo a este enlace… y no os cortéis si os dan ganas de llorar.

***

Con mi agradecimiento al amigo Landahlauts, que me ha dado a conocer a estas chicas tan ejemplares.

15/1/20

La mariposa





      Desde hace más de un mes, convivo en mi casa con una mariposa. No es una mariposa de esas bonitas, delicadas y de colores, ni tampoco de las pequeñas y blancas que antes anunciaban carta. No. Mi mariposa es fea, de cuerpo gordo y alas parduzcas, que producen un amenazador zumbido cuando revolotea por encima de mi cabeza. Y es grande, mucho, tanto que, en uno de esos revoloteos alocados, temo que choque contra algún objeto frágil y me lo estrelle en el suelo. Por ello, cada vez que la veo, corro a cerrar la puerta de las habitaciones con objetos de ese tipo. 

      La primera vez que la vi, abrí todos los balcones para ver si se iba, desapareció y me olvidé del asunto. Pero unos días después, de nuevo la mariposa, que parecía haberse mudado aquí. Y así seguimos. Desaparece durante bastantes días, pienso que se ha ido, aprovechando que ventilo las habitaciones, o que ha terminado sus días detrás de un mueble, pero un buen día reaparece y volvemos a empezar. La otra noche, ya a las cinco de la mañana, encendí la luz para beber agua… y allí estaba. Tan tranquila, en un rincón, posada en el suelo. Pensé entonces que era el momento preciso, la ocasión puesta en bandeja para echarle un trapo por encima, cogerla delicadamente y echarla al aire por el balcón, como hice un verano con un murciélago. Pero ocurre que estaba pasando una mala noche y lo que menos me apetecía era ponerme a esa hora a trajinar con la mariposa. Además, lo más probable era que, si estaba allí tan quieta, fuera porque había dado el último suspiro o estuviera a punto de darlo.

      Equivocada estaba, porque al día siguiente había desaparecido del rincón y lo que hizo fue metérseme en el cuarto de baño, consiguiendo que me saliera de él para apagar la luz. Abrí los balcones, cerré las habitaciones delicadas y, desde entonces, no he vuelto a verla.  ¿Pensáis que la he perdido de vista definitivamente? Yo no estaría tan segura…
...
      
      Nota al margen: ¿Qué por qué no le he pegado un buen viaje aprovechando sus vuelos? Pues porque soy incapaz de matar una mariposa, por fea y amenazante que sea. Una tiene sus limitaciones...

7/1/20

Almanaque de taco






      No se si todos habéis conocido estos calendarios y, si os digo la verdad, yo creí que ya no existían. Pero sí, resulta que incluso el más tradicional, el del Corazón de Jesús, se sigue vendiendo todos los años.

      En mi casa nunca lo hubo, pero sí en casa de mi abuelo materno y, cuando iba a verlo, le pedía que me dejara arrancar la hoja, aunque fuera la del día siguiente, pues aquello era un cúmulo de información y lectura en letra diminuta sobre papel oscuro. El santoral del día, la hora de salida del sol, frases de personas célebres, algún poema corto, una anécdota, una reflexión profundísima, refranes…

      Pues bien, con el inicio del año, he colgado en la pared del blog un calendario de taco virtual, al que arrancaré diariamente las hojas y, cuando encuentre algo interesante, lo compartiré aquí con vosotros, para que todos nos aprovechemos de la inmensa sabiduría que cabe en tan poco espacio.

      Por ejemplo, en la hoja de hoy, me dice que es el día de san Raimundo de Peñafort, san Luciano y san Canuto, que el sol sale a las 08:29 y se pone a las 18:13.  Me dice muchas cosas más, pero me quedo con esta frase de Jon Sobrino:


      La esperanza grita: Otro mundo es posible, pero antes la compasión grita:  Otro mundo es necesario.

1/1/20

Año Nuevo






      Un año más, en la loseta de siempre y frente a la fachada del Ayuntamiento, os deseo a todos que, si el año que termina ha sido malo, el que empieza sea mejor. Y si ha sido bueno, lo sea aun más. 

      Con todo mi afecto y la ESPERANZA de que a lo largo de 2020 nos sigamos encontrando aquí. 

24/12/19

Un niño nos ha nacido (Is 9,5)





      Esto no va a ser una felicitación propiamente, porque no voy a escribir la palabra feliz ni ninguna parecida. Va a ser solo un recuerdo para aquellos que no son felices en estos días y que no lo van a ser por mucho que se lo deseemos. Un recuerdo para los que sufren, los que están solos y los que se sienten solos. Para los enfermos. Para los que han perdido un ser querido o no lo tuvieron nunca. Para los que han salido de su país huyendo del hambre o de la guerra. Para los que no tienen comida que poner en el plato de sus hijos. Para los sin techo, los sin nadie, los sin nada…

      A ellos quiero decirles que, en ese dulce Niño de los belenes, cuyo nacimiento se supone que celebramos creyentes y no creyentes, está el Hombre colgado de una cruz, que veremos dentro de unos meses en nuestras calles.  Que en ese Niño del pesebre, está todo el Amor del mundo, pero también todo el dolor del mundo.

      Para ellos y para todos vosotros, no he escrito la palabra feliz, pero sí quiero escribir la palabra ESPERANZA.


El pueblo que caminaba a oscuras vio una luz intensa, los que habitaban un país de sombras se inundaron de luz. (Is 9,1)

13/12/19

Julia Uceda


Captura tomada de IDEAL edición digital


      Como quizá habréis visto en los medios, el jurado del Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca lo ha concedido este año a la poeta sevillana Julia Uceda, a la que tendremos en Granada, D.m., el próximo Mayo, en la clausura del Festival Internacional de Poesía. 

      Reconozco que, aunque he leído algo suyo por aquí y por allá, no tengo ninguno de sus libros, por lo que he tenido que recurrir a la Red, en la que he encontrado un poema que me gusta, pero que, dada su procedencia, no garantizo que esté exento de alguna errata. Le añado también el final de una entrevista, que publica hoy IDEAL, y que junto al poema y a la biografía que se puede ver en la Wikipedia, creo que nos da una pequeña idea de lo que es esta poeta. 

            Raíces

            Si ya soy una vela estremecida 
            colmada por tu viento. Si has llegado 
            al último escalón. Si me has tomado 
            por la raíz más honda y más henchida. 

            Si yo soy ya tu colmo y tu medida 
            y estás dentro de mí, secreto, hallado. 
            Si ya sobre la frente me has soplado 
            para hacerme vivir, ciega y ardida, 

            antes de irte rompe mis raíces. 
            Quiero que las arranques, que las trices 
            al alba con tu mano firme y fuerte. 

            De no hincarse en tu tierra poderosa 
            no quiere mi raíz ninguna cosa 
            si no es andar y andar hacia la muerte.

...

      -¿Qué le une a Lorca?

      -Lo mismo que me une a “La Odisea” o “La Iliada”:  el uso de las mismas palabras para describir las mismas cosas. Cuando leo a estos autores de referencia, para mí no existe el tiempo. Si ellos no hubieran estado antes, nosotros no estaríamos ahora. 

      -Todo es un continuo.

      -Sí. Me siento interpelada por mis antepasados en el ejercicio de la escritura, como me interpelaba aquella niña desnuda que huía del napalm. Esa niña también es parte de nosotros, aunque no lo hayamos vivido. Nadie puede considerar sus vivencias más importantes que las de los demás. 

4/12/19

Concienciados





       Hace unos días me llegó este vídeo por WhatsApp, lo vi un par de veces y lo guardé porque no acababa de saber si estaba de acuerdo o no. Esto es algo que me ocurre con frecuencia y no ahora que soy mayor, sino de siempre. Hace muchos, muchos años, un profesor de la Facultad nos planteó una cuestión -que no recuerdo- en un círculo pequeño de alumnos y nos fue preguntando uno a uno si estábamos a favor o en contra. Todos contestaron, unos a favor y otros en contra, pero cuando me llegó el turno a mí, dije:
      -No lo se. 
      -¿Cómo que no lo sabes? Sabrás si te parece bien o mal.  
      Yo seguí diciendo que no lo sabía y, por encontrar una salida, dije que no tenía datos suficientes para posicionarme.
      Pues lo mismo me ocurre con otras muchas cosas, entre ellas este vídeo. Por eso, se lo envié a un amigo, cuyo criterio respeto, y él me dio una respuesta clara y tajante… que tampoco me convenció, pues entre otras cosas, decía:
      “A mi Greta no me gusta. Pero reconozco que es capaz de llegar y concienciar a mucha gente”.
      ¿Concienciar de qué? ¿De que dejen de encender la calefacción en invierno y el aire acondicionado en verano? ¿De que prescindan de los coches y los aviones? ¿De que supriman totalmente los plásticos? ¿De verdad esas masas de jóvenes que han seguido a Greta van a hacer todo eso? ¿Sus vidas van a cambiar hasta ese punto?
      Porque si no es así, están tan concienciados como yo, que reconozco que nos estamos cargando al planeta, pero me limito a llevar mi basura a reciclar, usar los menos plásticos posibles… y poco más.