Capítulo I 
No hace mucho me dirigí a Movistar (la Telefónica de toda la vida) para anunciarle mi deseo de emigrar a otra operadora dado lo caro que me está resultado permanecer fiel a mi contrato de hace 6 años. Como resultado de esta llamada, Movistar se muestra generosa y me rebaja unos eurillos la factura, añadiendo un router wifi gratis y el aumento a 6 Mb la velocidad desde los 3 Mb que tenía anteriormente.
Días después, con la velocidad ya aumentada y el router en mi casa, recibo en el teléfono fijo un mensaje de texto que dice: Le comunicamos que tiene disponible el servicio de ADSL hasta 1 Mb. Como no entiendo nada llamo al 1004 y me atiende el dulce acento de una chica americana con la que el diálogo discurre así:
- Soy Menganita, ¿en que puedo atenderla?
- Mire usted, he recibido este mensaje de texto (se lo leo) y no lo entiendo, pues dice que puedo disponer de 1 Mb y yo lo que tengo son 6 Mb.
- Es que recién se le ha hecho un descuento por bajar la velocidad de 10 Mb a 6 Mb.
- Me temo que están confundidos, pues yo lo que tenía desde hace años eran 3 Mb y ahora me los han aumentado a 6 Mb, por lo que el descuento debe ir por otro camino.
- Señora, su tarifa se llama de 1 a 6 Mb, que es distinta de la de 10 Mb que estaba pagando.
- Creo que no me ha entendido. Le he dicho que lo que yo tenía y estaba pagando eran 3 Mb.
- Por eso se le ha hecho el descuento.
- ¿Por subir en vez de bajar?
- Es que no siempre se reciben los Mb que se contratan, pues eso depende de muchas cosas.
- Perdone, pero no entiendo que tiene esto que ver con el mensaje que he recibido de que puedo disponer de 1 Mb cuando estoy disponiendo de 6 Mb.
A partir de aquí se repite todo un par de veces hasta que me canso, le doy las gracias y cuelgo. Y me echo agua en la nuca porque estoy mareada.
Capítulo II
Decido no instalar el router nuevo hasta que no tenga otro ordenador y así montarme una red local con los dos, por lo que sigo con el modem antiguo sin problemas. Pero pocos días después empiezo a tener microcortes de esos que te dejan con los correos colgados en el aire. Llamo de nuevo al 1004 y pido que me pongan con el servicio técnico, en donde me atiende una eficiente voz de acento catalán que, tras múltiples pruebas y averiguaciones, me diagnostica que el modem que tengo es antiguo y no admite el aumento de velocidad. Le digo entonces que si no me podrían volver a la velocidad antigua temporalmente hasta que sea el momento de instalar el router nuevo, cosa que al parecer no es de su competencia, pues me deriva hacia una “comercial” de dulce acento gallego, con la que se reproduce el diálogo de besugos hasta que consigo aclarar que no, que no es posible bajarme la velocidad porque eso significaría renunciar a la promoción por la que me han hecho el descuento. Acepto esa renuncia temporal, pero resulta que tampoco, que si renuncio ahora puede ser que después ya no haya esa promoción y vaya usted a saber si no terminan subiéndome el precio por encima de lo que venía pagando.
Conclusión: Al día siguiente desaparecieron los microcortes y desde entonces, va para mes y medio, mi modem antiguo funciona perfectamente.
¿Alguien entiende esto?