30/5/09

La Alhambra para todos


Foto de González Molero en IDEAL

El arquitecto Enrique Rovira Beleta presentó ayer el estudio elaborado para mejorar la accesibilidad de la Alhambra. Un documento con decenas de medidas que permitirán hacer accesible el 70% del monumento a personas con algún tipo de minusvalía. O sin ella. La Torre de la Vela lo tendrá más complicado.

24/5/09

Una habitación propia



Virginia Woolf sostiene en Una habitación propia (1929) que la mujer siempre ha sido menos “productiva” intelectualmente y menos creativa en las Artes y las Letras porque no ha podido disponer de una habitación propia, un espacio privado en el que desarrollar su trabajo y creatividad. Su vida trascurre en las zonas comunes familiares, compartiéndolas con los hijos, los mayores y el servicio, mientras el hombre dispone de un despacho, estudio o taller, reservado e inexpugnable.

Años después, Concha Lagos, una poetisa de Córdoba (España), escribe en Los obstáculos (1955)

Cuantos libros ansiando ser leídos
que nunca sostendrán mis manos:

¡tienen ya que acudir a tantas cosas!
Para vosotros, libros, faltan ocios;
está el jabón, el agua, el plumero, la aguja

y preparar la cena.
El hombre no comprende –ignora tantas cosas…-
Podría rebelarme, pero el grito sofoca
un filo de esperanza.


Y sigue el implacable cabalgar de los días:
al campo, los domingos; para amar, una hora.

Si la pereza venzo y a tientas me apodero
del papel y la pluma,
vivo una madrugada feliz entre palabras.
¡Ya se escribir a oscuras!
Y lentamente dejo en torcidos renglones

estrofas de un poema, un breve pensamiento,
y acaricio los libros siempre sobre la mesa.


Dos ejemplos que podría parecer que pertenecen al pasado, que ya no son aplicables al momento presente, en el que la mujer desempeña un trabajo en la calle, una profesión que le da la independencia que no tenía antes. Sin embargo, no estoy muy segura de que haya podido conquistar ese espacio que reivindicaba Virginia Woolf, esa habitación propia, íntima y personal, en donde desarrollar su creación sin interferencias familiares.

18/5/09

Festivales



En Enero ya os hablé de RETROBAK, el Festival Internacional de Cine Clásico de Granada, dedicado en esta primera edición a la actriz Audrey Hepburn.

Después de un par de meses disfrutando de lluvia y frío, llegó el Festival Internacional del Tango, con una larga tradición y al que acude público de todo el país.

Con la Primavera, nos vino el Festival Encuentro Intergeneracional de Cantautores ABRIL PARA VIVIR, en recuerdo de Carlos Cano y que viene celebrándose desde el primer aniversario de su muerte.

Empalmó con el HAY FESTIVAL ALHAMBRA y este con el Festival Internacional de Poesía, que incluye la entrega del Premio Lorca de Poesía al ganador de este año, Tomás Segovia, y que coincide con el más local y modesto Festival de Cine Solidario, al que han acudido Manuel Sicilia, director de El lince perdido, y la escritora Lucía Etxebarría.

Gioconda Belli y Luis García Montero en la clausura del Festival de Poesía

Y el 25 de Junio comenzará el padre de todos los festivales, el Festival Internacional de Música y Danza, que ya os anuncié y cuyo enlace tenéis ahí más abajo..

¿Será por festivales?

Publicado a petición de Pablo Saldaña.


14/5/09

"Profe" de jueces con 13 años


El profe le dio al teclado y la pantalla registró el siguiente "ciber diálogo":

- ¡Cuidado con lo que decís, que estoy rodeado por quince jueces!

- ¡Quince jueces, ¿qué has hecho, tío?!

Escribe Carlos Morán en IDEAL de Granada.

6/5/09

José Carlos Gallardo


Aquí y ahora, el controvertido poema de José Carlos Gallardo. Completo, tal como salió de su mano. Para que circule por la Red como es debido.
Ala, a copiar. Ahora sí.


OTOÑO DEL 53 (Poema para leerse lejos)


Yo no se quien me ha dicho que era Otoño
y que las playas se han quedado solas.
(Octubre es un pulmón del Tiempo. El otro
pulmón está en Abril)
Y por eso se caen las hojas, ahora,
como se cae la sangre desde algunos hombres.
Sólo porque es Octubre.
Otoño.
Porque la vida busca su última calle
y se retira como un perro apedreado.
Sólo porque es Otoño.
Octubre.

Debemos procurar no andar descalzos,
(Octubre pone el suelo frío);
ni abrir la boca cuando salgamos del amor,
(Octubre tiene el aire frío);
ni soñar con el alma destapada,
(Octubre tiene noches frías);
ni vivir como viven los demás,
(Octubre tiene muertes frías).

Otoño.
Sólo porque es Octubre,
porque la sangre se deshoja y cae.

Pienso en el día trece de septiembre.
Pienso en mi juventud conteniendo las ramas
de los árboles
para que no cayera ni una hoja,
para que no bajase ni una sangre,
sólo porque era Otoño.
Octubre.

Pero miro hacia ti, que tienes la Primavera
-¡antorcha, olor, ventana, corazón!-
encendida en la mano,
y me olvido de todo este silencio
tendido de cama a cama,
de hombre a hombre, de una tristeza a otra tristeza
porque estás en Abril.
¡Primavera!
Y no es el golpe ya de un cuerpo duro
que se quedó amarillo, como un árbol
dentro de Octubre.
Es el ponerse en pie
y alcanzar a tu mano
sólo por la ventana, amor, por la ventana,
para asomarme de una vez al mundo
y verlo desde ti
antes, amor, de que las hojas caigan;
antes, amor, de los labios digan “es Octubre”.

Otoño.

José Carlos Gallardo (1925-2008)

27/4/09

Copy/Paste


Echo mano del Google y veo que este tema ha sido tratado ya en infinidad de ocasiones, por activa y por pasiva, a favor o en contra, pero como yo soy relativamente nueva en la blogosfera (4 añitos de nada) le voy a meter mano porque me gustaría conocer las opiniones de mis visitantes.

Y también porque, en esta ocasión, me siento afectada personalmente. Veréis. Hace unos días, encuentro publicado en un blog de mi misma ciudad un poema de José Carlos Gallardo, que copié en El macasar desde un libro muy escaso, con motivo de la muerte del poeta, que, además, era amigo. Hasta ahí no tiene mayor importancia, ya que el poema no es mío, sino sólo la publicación. Pero lo malo es que el copista ni siquiera se molestó en leer el post en el que decía que se trataba sólo de un fragmento, y lo ha publicado como un poema completo. Y ahora otro lo copiará de él, y otro, y otro, y un buen poema de un buen poeta circulará por la Red mutilado.

Me enfado, entro en el blog y, anónimamente, le hago saber el problema.
Y mirad como responden él y sus contertulios. Que no pasha ná, que eso es normal, que la Red está para eso. ¿Para destrozar la obra ajena?

Pero es que no acaba ahí la cosa. Vengo siguiendo a este bloguero y no sólo hace esto con los textos, sino también con las fotografías que sube a su blog. ¿Que quiere hablar del Sacromonte y no le apetece subir las siete cuestas? Pues se va a Flickr, toma la foto que más le gusta…
y se la lleva. Sin pedir permiso, sin dejar la menor nota, sin enlazarla en su blog. Así, con un par. Y ni siquiera cuando le entra un arrebato de nostalgia es capaz de coger la cámara e ir a su pueblo. Que la tiene, faltaría más, pero para otros menesteres. Y, ya puesto, se pasa un día por la Patagonia y se trae unas florecitas para adornar un poema de Fadwa Tugan (?) O por la Islakokotero en busca de un dibujo de Pessoa….Y, como remate, orgulloso de su proceder, recomienda a otros hacer lo mismo, pues la Red está plagada de fotos . Plagada, sí señor, como el bichito ese que se come los álamos…

Nota: Queda autorizada la reproducción total de este texto. La parcial no, que luego pasa lo que pasa.


19/4/09

¡¡¡Tatachán!!!


SEÑORAS Y SEÑORES, BLOGUERAS Y BLOGUEROS, COMENTARISTAS Y COMENTARISTOS....

…les presento el mejor, el más grande, el inconmensurable, el….




Con los Cursos Manuel de Falla para profesionales, con el FEX (Extensión del Festival) para quien no quiera -o no pueda- gastarse un euro, con las actuaciones de las más grandes estrellas del mundo mundial...

¡Vengan, señores, no se lo pierdan, vengan a la ciudad más bella y con la mejor música!

Las entradas ya están a la venta. Y no llevo comisión, que conste.

12/4/09

Gerald Brenan



La primavera, al igual que en la mayoría de los países, era la mejor estación. En la costa comenzaba en Febrero o Marzo, y se extendía como una mancha verdosa sobre las laderas de las montañas, llegando a nuestra aldea en Abril.

Así describe Gerald Brenan en AL SUR DE GRANADA, la llegada de la primavera al pueblo de Yegen, en la Alpujarra granadina.

En 1919 había llegado andando desde Granada, en busca de un lugar tranquilo donde encontrarse a sí mismo y cuyo nivel de vida le permitiera sostenerse con los ahorros de su paga de oficial durante la primera Guerra Mundial y una pequeña renta concedida por su tía abuela Tiz. En Yegen lo encontró y allí vivió los años quizá más intensos de su vida.

Estudió Latín y Griego bajo la sombra de los árboles, escribió, amó, tuvo una hija, y recibió las visitas de los escritores y artistas del grupo Bloomsbury. Las estrechas calles de aquel pueblecito anclado en el siglo XVIII vieron pasear por ellas a Leonard y Virginia Woolf, Lytton Stracey, Ralph Partridge y Dora Carrington, el amor imposible de Brenan.

Tras cinco años de ausencia, regresó en 1929, ya acompañado por su esposa la escritora norteamericana Gamel Woolsey, pero la quebrantada salud de esta les empujó a buscar residencia en un lugar más asequible y comunicado, eligiendo para ello Churriana, cerca de la costa, entre Málaga y Torremolinos, a donde se trasladaron en 1934.

Brenan no volvió nunca a vivir en Yegen, pero “Don Geraldo” sigue allí. Aun quedan personas que lo conocieron siendo niños y otras recuerdan que sus padres les hablaban de aquel inglés, alto y fuerte, que vivió en el pueblo siendo uno más del pueblo. En la fachada de su antigua casa hay una placa y ahora el Ayuntamiento quiere comprar la fonda que fue su primer alojamiento para instalar un Museo y Centro de Estudios.

Pero, sobre todo, Gerald Brenan permanece en los caminos que anduvo mil veces, en los paisajes que admiró y los árboles que cobijaron sus lecturas.

3/4/09

Abril


Hace unos días y gracias a Nfer, leí un post muy antiguo de Comentaristas Dispersas. En él, Anónima empieza hablando de burros, se pone nostálgica y termina anunciando que dos días antes ha cumplido cuarenta años como cuarenta soles.

A partir de ahí, 42 comentarios (¿quién los pilla ahora?) se van dispersando por distintos temas, de acuerdo con el copyright de este blog. Hasta que un comentarista, Almada, hace un recorrido por las canciones que mencionan el mes de Abril, sin un motivo demasiado claro ya que se estaba hablando de Marzo. Y entonces es cuando la que se pone nostálgica soy yo, echando de menos en esa lista a esta canción.

Con letra de Antonio Burgos, música de Carlos Cano y su inolvidable voz.





28/3/09

Políticos


De un artículo de José G. Ladrón de Guevara en IDEAL, copio este párrafo que me parece divertido.

Ya digo que estamos en las últimas. Con razón decía recientemente el parlamentario granadino Manuel Pezzi, a propósito de la autovía de Motril -¿a que les suena?- que “las cosas terminan cuando están acabadas”(sic) O sea, que mientras no se acaban no se terminan. O lo que es igual, que finalizan cuando se han terminado. Y hasta que no se acaban no puede decirse que se hayan acabado. En definitiva, que los políticos no pueden aventurar la finalización de una obra hasta que esta, y no otra, se haya terminado definitivamente. Pues claro que sí. Lógico. Pura filosofía cartesiana. No tenemos arreglo. ¡Socorro!

19/3/09

El búcaro




Prólogo

Mi padre perdió a su madre cuando contaba sólo con 14 años, aunque mucho antes de eso ya lo habían llevado a vivir con su abuela, por lo que poco pudo disfrutar de ella. Poco después de su muerte, su padre se casó por segunda vez y fundó otra familia.

Capítulo primero

A mediados de los 50 murió mi abuelo y llegó a mi casa su biblioteca y parte de sus muebles y enseres, entre ellos un pequeño búcaro de porcelana, sin gran valor, que fue a parar a lo alto de una repisa, en el rincón más oscuro de la planta superior.

Capítulo segundo

En 1974, nos mudamos a un piso cerca de la casa antigua, en donde quedó todo lo que no cabía en él. Entre los muebles que dejamos, la repisa con lo que contenía.

Capítulo tercero

En los dos años que siguieron hasta que vendimos la casa, yo la echaba de menos y, de vez en cuando y sin decir nada a nadie, cogía la llave para deambular por las habitaciones en las que transcurrió mi infancia y juventud. En una de esas ocasiones, reparé en aquel pequeño búcaro, solitario y empolvado en la repisa. Lo bajé, me lo llevé conmigo, lo lavé delicadamente y lo coloqué en mi dormitorio. Por las noches lo miraba desde mi cama y notaba que le faltaba algo, que estaba incompleto. Hasta que un día me vino a los ojos la imagen de unas flores de tela moradas y con estambres amarillos. Por entonces, era el boom de las flores de plástico y resultaba difícil encontrar flores de tela. Recorrí la ciudad durante largo tiempo, pero nada de lo que veía se aproximaba a lo que había imaginado. Por fin, un día di con un pequeño establecimiento en donde fabricaban flores de tela para tocados de novia y trajes de gitana. Entré y les dije:

- Quiero esas flores pero en morado.

- Señora, eso no “pega”. Esas flores nunca se hacen en ese color.

- Pues yo las quiero así. ¿Me las pueden hacer?

- Si se empeña…

Me las confeccionaron, las coloqué en el búcaro y llamé a mi padre.

- Mira lo que he puesto aquí.

Vi como se ponía pálido y se sentaba en el borde de mi cama. Y me dijo:

- Ese búcaro con esas mismas flores lo veía en el dormitorio de mi madre cuando me llevaban a visitarla. Acabo de recordarlo ahora.

Muchos años y muchas vidas después, la nieta, que no la conoció pero que lleva su nombre, había reproducido las mismas flores que puso en su dormitorio aquella pobre mujer, muerta tan joven.

Epílogo

Han pasado 33 años, las flores están viejas y estropeadas, pero no me atrevo a cambiarlas. Si lo hago, tendrá que ser por otras exactamente iguales.

A mi abuela, en el día de su santo.

14/3/09

La Alhambra, de cine

Steven Spielberg visita la Alhambra durante su estancia en la provincia para buscar los escenarios de la tercera parte de las aventuras de Indiana Jones. 24/03/1988 Foto: González Molero.


La Alhambra y el cine tienen muchos puntos en común. Entre ellos la fragilidad, el uso de la luz y la escenografía. Todos estos aspectos y cientos de detalles sorprendentes pueden comprobarse en el primer ciclo de cine que tiene a la Alhambra como protagonista, y que comienza este viernes en la Filmoteca de Andalucía con la proyección de 'El Dorado', un clásico del cine mudo francés, dirigido por Marcel L'Herbier en 1921, y fotografiado por el gran Luois Delluc, padre del impresionismo fílmico. Acompañará las imágenes la música en directo del cuarteto EntreCuerdas.

Brígida Gallego-Coín en IDEAL