Imagen tomada de Wikipedia
Carmen de Icaza está considerada un escritora de novela rosa. Y lo es. También una escritora franquista y quizá lo es… pero menos. Es cierto que trabajó en Auxilio Social, pero hay que tener en cuenta la época y que esa era una forma de ayudar a los demás como puede ser ahora hacerlo en el Banco de Alimentos o en el comedor social de cualquier ONG.
Pero dejando aparte su filiación política, que en sus libros no recuerdo que apareciera, lo cierto es que fue la escritora de mi adolescencia, cuando los cuentos habían quedado muy atrás, y las novelas de aventuras tipo Salgari con que los sustituí creo que me las había leído todas. Además, había entrado ya en mi vida el romanticismo y estas novelas cumplían a la perfección lo que se esperaba de ellas: algo “blanco”, romántico, de amor, pero sin sexo o con un sexo muy poco explícito.
Me he puesto ahora a buscarlas y debe ser que las di o que las leí prestadas, pues no encuentro las que más recuerdo, pero sí se que, ya en la madurez, repasé algunas y me di cuenta de que tenían una prosa muy digna, estaban muy bien escritas, incluso su desarrollo, sus descripciones y su forma de dialogar podrían equipararse a los mejores escritores. ¿Por qué se dedicó entonces a este tipo de narrativa? Pudo haber sido una escritora importante, podía estar ahora en las bibliotecas o en los sitios de descarga de libros y, sin embargo, se ha quedado en eso: una escritora franquista de novela rosa. Y a mí me parece injusto, que queréis que os diga.






