24/3/13

Presiones



Con tanto titular escandaloso y tanta crisis, quizá ha pasado desapercibido en el resto de España algo que ocurrió hace unos días en mi ciudad y que me parece muy preocupante. Veamos:


Pero como en ese enlace hay mucha información, que probablemente no tengáis gana de tragaros, os la resumo un poco, adelantando que la presión del Ayuntamiento consiste en haberle retirado al periódico toda la publicidad institucional, incluso la que ya estaba contratada y a punto de publicarse. Pasemos entonces a los antecedentes.
  



Creo que fue en el año 2003 cuando se empezó a trabajar en lo que iba a ser la línea a Granada del Tren de Alta Velocidad (en adelante AVE para entendernos mejor),  que ya desde un principio sabíamos que nos llevará a Madrid –si es que nos lleva algún día -pasando por la provincia de Málaga y obviando con ello la definición de Euclides de que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta.

Pasan los años colocando traviesas a paso de tortuga, encontrando restos arqueológicos que paran las obras durante meses y cambiando trazados de algunos tramos, mientras aquí en Granada se empieza también a construir una línea de Metro, por lo que el alcalde José Torres Hurtado, más conocido por PPTorres, exige que el Metro se desvíe para enlazar con la estación de Andaluces a la que se supone llegará el AVE, desvío que nos cuesta 35 millones de euros y destrozar los Paseíllos Universitarios del Campus de Fuentenueva.

Este mismo alcalde tiene un destello de lucidez un día y le encarga al arquitecto Rafael Moneo un proyecto de estación nueva en el mismo sitio que la actual. Moneo realiza un proyecto espléndido e ilusionante aprovechando las características del espacio al máximo, pero un proyecto muy caro que, además, queda aparcado porque el AVE está aun lejos.

Sigue pasando el tiempo, las vías del AVE se van acercando y es hora de empezar a construir la estación, pero mientras también ha llegado la crisis y el proyecto de Moneo es inviable, por lo que en el Ayuntamiento se empiezan a barajar ideas cada vez más descabelladas, desde construir la estación en mitad del campo,  a parchear la actual para que puedan entrar los nuevos trenes. Pero no olvidemos a Moneo, que enamorado de su estación,  reforma el proyecto por su cuenta y riesgo, haciéndolo más asequible sin que pierda la belleza que tenía el primero.

Sin embargo, no contaba con el mencionado PPTorres, que se destapa de pronto con una decisión peregrina: llevarse la estación a casi 4 kilómetros, abandonando la antigua estación y con ella el desvío del Metro que costó 35 millones y encontrándose ahora con que la supuesta estación quedará a medio kilómetro del Metro ya construido. Genial, ¿verdad?  Pero como resulta que en Madrid están los de su cuerda, es bastante probable que se salga con la suya.

Como ya os estaréis imaginando a estas alturas del relato, detrás de esta decisión hay lo de siempre: los terrenos céntricos de la antigua estación que quedan libres para construir cuando la burbuja del ladrillo vuelva a inflarse, los miles de metros cuadrados que estarán a disposición de los constructores en una de las mejores zonas de la ciudad.  Llegan, como es lógico, las protestas y empiezan a aparecer en IDEAL artículos y opiniones de todos los sectores de la población, desde las asociaciones de vecinos hasta economistas y profesores de la Universidad. Pero el PPTorres no se achanta, se imbuye del espíritu de un antiguo general bajito y con bigote y, en vista de que no puede cerrar el periódico ni derribarlo como hacía dicho general, lo ataca por el flanco económico, retirándole la publicidad institucional y condenando de camino a la mayoría de los granadinos a no enterarse de los comunicados de su Ayuntamiento, dado que IDEAL es con mucho el periódico más vendido y leído en Granada.

Actualización: Por una entrevista al arquitecto Moneo me entero de que el encargo del proyecto de la estación no lo hizo PPTorres, sino Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias). O sea, que ni eso. Y otra cosa que dice es que la estación que proyecta el alcalde es más cara que dejarla en la actual de Andaluces. Cornudos y apaleados.... 

20/3/13

La bolsa y la vida




Los que ya tenemos muchos años hemos podido ver la trayectoria de la bolsas de plástico, desde que no existían hasta ahora que las estamos restringiendo por el daño que causan al medio ambiente.
Cuando yo era niña e, incluso, más tarde, se iba a la compra diaria con un bolso, algunas veces lo que se llamaba un cesto, hecho de una fibra natural que no sabría precisar, y allí el tendero metía los artículos sin envasar o envasados en cartuchos de papel. El bolso se paseaba por las distintas tiendas y en él iban entrando legumbres, azúcar, café, fruta, hortalizas, pescado o carne. Y hasta era un espectáculo ver ese bolso o cesto en el que asomaba por una esquina el verde de las acelgas y por la otra una barra de pan o la cola de un pescado, formando un bodegón digno de ser llevado a un cuadro. Por otra parte, cualquier otro artículo que se comprara, esta vez en las tiendas del centro, te lo envolvían delicadamente en papel sujeto con las etiquetas adhesivas de la tienda, y así te podrías encontrar en una tarde de compras con media docena de paquetes de distintos tamaños conteniendo lo mismo un perfume que una chaqueta, un libro o un paraguas.
Para evitar ese desbarajuste de paquetes que se te escapaban de las manos, se inventaron entonces las redes que veis en la foto, en las que se podía recoger todo y llevarlo más cómodamente, y aparecieron multitud de modelos de distintos materiales, que llevábamos dobladitas en el bolso para cuando hiciera falta comprar algo.  
Pero la auténtica revolución, la solución total, fueron las bolsas de plástico, las maravillosas bolsas que no pesaban nada y en las que cabía todo. Con ellas llegaron los autoservicios o supermercados, en los que tú cogías los artículos y en caja te daban cantidad de bolsas para poder meterlos. Y en las tiendas y grandes superficies había enormes bolsas de plástico grueso en las que cabía un abrigo y hasta un televisor. Pero como de todo lo gratis se abusa, llegó un momento en que el plástico, los miles de bolsas que se tiraban, empezaron a cubrir la tierra y el mar, y llegaron las voces de alarma para advertirnos del mucho tiempo que tarda una bosa en degradarse, de que matan a los peces y destruyen el medio ambiente. Y aunque algunos nos fuimos concienciando y las limitamos, las autoridades tuvieron que intervenir obligando a ponerles precio para que así se utilizaran las menos posibles.
Con esto, de nuevo han empezado a aparecer distintas bolsas reciclables, redes y bolsos para la compra, que no acaban de romper con la costumbre de las bolsas de un solo uso. Ignoro si esta campaña para limitar el plástico está dando resultado y nuestras tierras y nuestros mares se están viendo más limpios, pero dudo que sea así por lo que veo cuando compro: que la gente ha asumido el precio de la bolsa y las sigue pidiendo casi sin límite. ¿Cuál será el siguiente paso? ¿Lo veremos los que vivimos el principio de la historia?        

15/3/13

Campanillas




Como estos días hemos estado a vueltas con el Vaticano y con las campanas, he recordado algo que contaba un profesor de la Facultad de Teología. Decía que antiguamente se celebraban en la basílica de San Pedro de Roma misas simultáneas en los distintos altares, pero como no todas empezaban al mismo tiempo ni llevaban el mismo ritmo, cuando a la hora de la Consagración se tocaba la campanilla se producía un campanilleo incesante en toda la iglesia, por lo que el Papa ordenó que se silenciaran las campanillas quitándoles el badajo.

Y añadía el profesor: Eran, por tanto, unas campanillas simbólicas… y sin bolicas

10/3/13

Todo es posible... en Granada




En estos días, cuando los católicos aguardamos el nombramiento de un nuevo papa, quiero recordar una anécdota que en Granada es muy conocida, pero que quizá fuera de aquí no se conoce o se ha olvidado.

El 5 de noviembre de 1982,  Juan Pablo II visitó Granada y, entrando en la ciudad, el papamóvil sufrió una avería y no se les ocurrió otra cosa que subirlo a “una Alsina”, un autobús de línea interurbana, que estaba preparado para sus acompañantes. Y así se paseó por las calles de Granada en el asiento vecino al conductor, cumpliéndose una vez más la vieja frase de que todo es posible en Granada. Todo. Hasta apear al papa de esa versión motorizada de la antigua silla gestatoria.

Pues bien, a muchos católicos nos gustaría un papa así todos los días, viajando en autobús, en Metro o en lo que se presente, un papa fuera del Vaticano, de ese nido de avispas vestidas de rojo que es la Curia, un papa obispo de Roma,  con cierto ascendiente sobre los demás obispos por estar al frente de una diócesis doblemente apostólica, pero nada más. No un monarca, ni un jefe de estado, no la cúspide de una estructura piramidal en la Iglesia, sino un miembro más del  pueblo de Dios como la define el Concilio Vaticano II.
  
No será así, lo sabemos, terminará el cónclave, habrá fumatta blanca y tendremos nuevo papa asomado a su ventana del Vaticano, mientras las avispas vestidas de rojo revolotean tomando posiciones.
                                                                                                   
Paseando junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a Andrés, que estaban echando una red en el lago, pues eran pescadores. (Mt 4, 18-19)


2/3/13

Manuel de Góngora y Ayustante




Nace en Granada siendo hijo y nieto de catedráticos de su Universidad. Estudia Arqueología en Madrid y obtiene el cargo de Archivero en la Diputación de Granada. Algo más tarde gana una plaza en el Cuerpo Facultativo de Archiveros Bibliotecarios y Arqueólogos, lo que le permite trabajar en el Archivo de la Corona de Aragón, la Chancillería de Granada, la Presidencia del Consejo de Ministros y el  Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes. Trabajando en la Chancillería de Granada, publica un estudio sobre los fondos del Archivo de la Alhambra, con información esencial sobre la expulsión de los moriscos. Imparte clases en la Facultad de Filosofía y Letras de Granada, y en 1931 se traslada a Madrid como redactor jefe de la revista Blanco y Negro.

Simultáneamente, desarrolla su carrera literaria, publicando libros de poemas como Polvo de siglos (1912) y La razón del silencio (1933). Uno de sus libros más conocidos es Dolor y resplandor de España (1940), una colección de versos de exaltación al alzamiento militar de 1936 contra la República. 
En el género teatral, escribió libretos para zarzuela como Curro el de Lora (1925), con música del maestro Alonso, también granadino, La paz del molino (1927) con el compositor Luna, La fama del tartanero (1931), zarzuela con música de Jacinto Guerrero, La mujer de aquella noche (1932), de Moreno Torroba y  La casa de las tres muchachas, en colaboración con José Tellaeche y música de Pablo Sorozábal, estrenada en el Teatro de la Zarzuela de Madrid en 1934.
Dentro de sus obras teatrales estrena también Cuento oriental, poema escénico en tres actos, Un caballero español (1928), drama en tres actos, La petenera (1928), poema dramático en tres actos, escrito a medias con Francisco Serrano Anguita, Lo de siempre (1930), farsa de humor en tres actos, escrita a partes iguales con su hermano José, La novia de Reverte (1933) romance andaluz en tres actos en colaboración con Serrano Anguita, y también numerosas comedias y sainetes, como Y el ángel se hizo mujer (1941) y El gigante y la rosa (1931), una fábula  para niños escrita en quintillas y con ilustraciones musicales del maestro Luna.
En la última etapa de su vida, se traslada a Argentina como corresponsal del diario ABC entre 1944 y 1949. Muere en 1953 en la ciudad de Buenos Aires siendo Agregado Cultural en la Embajada de España.


POR LA SEÑAL DE LA SANTA CRUZ
En el nombre de Dios
que es Nuestro señor;
y en el de Santa María
luz más clara que el sol en el mediodía;
y en el del arcángel Gabriel
más rubio que la miel
el que a la Virgen María hizo la Anunciación
de que en sus entrañas concebiría varón.
Por la señal de la Santa Cruz
y por la clara luz
mansa y bella
de aquella
milagrosa estrella
que tan bien
guió a los Magos al portal de Belén.
Por las barbas de Abraham
y por el rubio pan
y por el vino de las bodas de Chanaán.
Por el arpa del Rey David
y por los truenos del Monte Sinaí.
Por la hermosura de la mujer hebrea;
por las campiñas de Judea
y por las aguas del mar de Galilea.
Por el Arca de la Alianza
y por la robusta lanza
de Josyé;
y por la vara de Moisés.
Por el gran dolor
y la mansedumbre del paciente Job.
Por el ronco clamor
de las trompetas de Jericó.
Por las profecías
de Isaías.
Por el carro de fuego de Elías.
Por las agonías
de los frenos y lamentaciones de Jeremías.
Por el amor
del Buen Pastor
que es Cristo Nuestro Señor
y Nuestro salvador…
Estas sean las invocaciones
que armonicen los rudos sones
que canto en mis ensoñaciones.
DON LUIS DE GÓNGORA
Aun corre por mis venas, ardorosa,
su sangre juvenil y retozona
esta sangre andaluza impetuosa
siempre gallarda y siempre fanfarrona.
Y el ceño que trazó sobre su frente
el pintor que dio vida a las Meninas
aun se arruga, tenaz y persistente,
entre los arcos de mis cejas finas.
El sol de la campiña cordobesa
brilla, como en un cielo de turquesa,
en sus versos pomposos y galanos.
Y es el orgullo de la estirpe mía
la rancia ejecutoria de hidalguía
de sus limpios romances castellanos.

DOÑA AURORA
Una mañana del florido Mayo,
-el corazón sediento de aventura-
esquivando del sol el duro rayo
del bosque me interné por la espesura.
Entre el verde ramaje de las frondas,
la brisa, dulcemente, suspiraba
y un arroyico de espumosas ondas
su collar de cristales desataba.
Y en el seno del bosque regalado,
a mi afán mostraste, destrenzado,
el nudoso cabello: fuerte y sana
como la diosa de la Primavera
o como aquella montaraz vaquera
del insigne Marqués de Santillana.

LA GRAN MENDIGA
A la puerta del templo, con la mano extendida
pidiendo una limosna para su desventura,
la vieja Madre España, llorosa y dolorida,
lentamente se muere de frío y amargura.
Encubre su miseria, dolorosa y cruenta,
en un andrajo –resto de ya lejanas glorias-
la mirada vidriosa, la tez amarillenta
como los pergaminos de sus ejecutorias.
Tiró por la ventana su última pelucona.
Fuese desmoronando su patricia casona.
El árbol de su espíritu, sin savia está y sin brote.
Ya solo ¡pobre Madre! de su vejez sagrada
sostiene la ruïna, cual patriarcal cayada,
la centenaria lanza del Señor Don Quijote.

De Polvo de Siglos. (1912)

24/2/13

No dejes para mañana... (o la música por los suelos)



Cerca de mi casa hay una acera que debieron pavimentar mal y muchas losetas con el paso del tiempo quedaron sueltas, de forma que al pisarlas hacían clin-clón con una música que llegaba a resultar melodiosa según las losetas que pisara. Cada vez que pasaba me decía que debería llevarme la cámara y grabar un vídeo de esa acera y su música, pero tenía que ser un día en que hubiera poca gente para que solo yo la pisara, un domingo quizá, y se iban pasando los domingos unas veces por olvido y otras por no venirme bien ir por esa calle.

Hoy, domingo, he pasado por allí distraída y, de pronto, algo me ha hecho salir de mis pensamientos: ¡No había música! Han arreglado las losetas, las han pegado bien y se acabó el sonido. O sea, que lo de que no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy es una verdad como un templo.  

19/2/13

Todo es gris


Hay veces que la vida no es mala, sino solo gris. Se apagaron los colores que a la vida le daban vida. El rojo de la pasión, el azul de los días gloriosos, el negro de las noches compartidas, el verde de la espera, hasta el morado del dolor se nos ha hecho tan habitual que hemos dejado de verlo. Solo el gris….


13/2/13

Cualquier tiempo pasado....


.... no fue mejor



Hace muchos años, allá por los 60 del pasado siglo, volvía un otoño de Madrid con mis padres en un TAF o TER, no recuerdo que tren in-comunicaba a Granada por aquella época. Y volvía con un catarro de campeonato, con fiebre y tosiendo sin cesar. Muy cerca, en los asientos vecinos, viajaba también un señor muy importante de Granada, un banquero dueño de un banco ya desaparecido, que estuvo todo el viaje fumando puros y llenando de humo el vagón. Si alguien conoció aquellos trenes, recordará que tenían los asientos de cuatro en cuatro enfrentados, o sea dos frente a dos, y este señor había comprado los cuatro asientos para no tener a nadie al lado ni enfrente, con lo que por lo visto pensaba que era suyo todo el tren y allí estaba el buen señor con un puro tras otro y el aire del vagón irrespirable. Pero lo curioso -visto a esta distancia- es que nadie, ni el revisor ni ningún pasajero osó decirle nada y ni siquiera mi padre, preocupado por como iba yo, se atrevió a rogarle que dejara de fumar antes de que se colapsaran mis pulmones.
Y es que entonces, un señor tan importante era dueño y señor de la vida y hacienda de los que no éramos tan importantes. Mucho había llovido desde la Edad Media, pero las cosas no habían cambiado apenas en algunos aspectos.

7/2/13

La última batallita con mi operadora



En octubre, y más por comodidad que por otros motivos, fusiono en un solo paquete los servicios de teléfono fijo, ADSL y móvil que tengo contratados con mi operadora de toda la vida. Bueno, no, el móvil lo tenía con otra operadora que me ofreció el oro y el moro para que no me fuera, pero yo, sin la menor piedad, abandoné lo rojo para irme hacia el azul, alegando que quería tenerlo todo junto para evitar duplicidades y para mayor claridad.
Pero sí, sí, claridad. En la factura de noviembre aun no se refleja el cambio, pero en diciembre me llega una factura mitad y mitad, parte de un “plan”, parte de otro, y ante tal galimatías y aunque veo cosas raras en ella, opto por esperar al mes siguiente, enero. Que llega como todo lo irremediable, se me despeja la niebla y veo claramente lo que entreví el mes anterior: que me estaban cobrando unos servicios que no sabía que tenía, pues al parecer estaban englobados bajo el concepto Línea Individual. Estos servicios son tan inútiles como la llamada a tres y el desvío de llamadas, tan obvios como la identificación de llamada y tan misteriosos como el Mantenimiento Integral, que a saber lo que significa realmente. Pero entre todos, me suponen un buen aumento en la cantidad que cuando contraté la fusión me juraron por todos sus difuntos que iba a ser lo único que pagaría. Ni un céntimo más dijeron las chicas de la tienda azul donde, en premio por mi fidelidad, me entregaron un móvil último modelo del 2005.
Y allí voy con mi queja, a la tienda donde firmé el contrato, pero resulta que ya no están esas chicas, que hay otra que no entiende de barcos y me remite al teléfono de atención al cliente, a donde llamo en día de fiesta y a horas tempranas, para evitarme la larga sesión de musiquilla y advertencia de que no me retire, de que en breve me atenderán como está mandao. Con mucha suerte me contesta un operador de los que se le entiende lo que dice (que ya es raro) y yo, inocente, le cuento mis cuitas, le digo qué de donde salen esos servicios, me dice que yo los tenía contratados, le digo que me muestre el contrato, me dice que si los llevaba pagando tantos años sería porque los tenía contratados, le digo que yo no sabía que los tenía porque ellos se habían guardado muy bien de mostrarlos y solo ahora han aflorado como por arte de magia. Total, que tras una larga e inútil discusión, concluyo en que lo único que cabe es darme de baja en esos servicios, todos menos la identificación de llamada, que es necesaria y que yo juraría que antes era gratuita. Tras muchos tecleos me da de baja, me despido y no contesto cuando me llaman para la encuesta de satisfacción. Oiga, señor mío, ¿me dice usted a mí de que tengo que estar satisfecha?
Pero pasa otro mes, estamos en febrero, llega la factura… y otra vez los dichosos servicios aumentando lo que ya de por sí está bien alto. Vuelvo a llamar y tengo de nuevo la suerte de que me responda una chica que habla mi idioma, con la que esta vez solo discuto que no me dieran de baja en esos servicios cuando lo pedí. Acepta mi reclamación, me da un número de la “incidencia”, luego otro de la reclamación de lo cobrado indebidamente, terminamos tan amigas, pero queda en el aire la sospecha de si en mi reclamación del mes pasado hablé con un empleado de la operadora o con un señor que pasaba por allí. 
     

1/2/13

Alberto Álvarez de Cienfuegos


Hace años, en una conferencia impartida por el poeta Luis García Montero en la que había hablado de la poesía en Granada, al llegar al coloquio final le pregunté si ciertos poetas granadinos que casi podríamos situar en la Generación del 98, a caballo entre el siglo XIX y el XX, habían sido tan malos como para merecer el olvido y el desconocimiento actual.  Ante esto, García Montero tuvo una respuesta que me gustó, sobre todo viniendo de un Premio Nacional de Poesía. Dijo aproximadamente: Los poetas del siglo XX hemos tenido la desgracia de coincidir en el tiempo con García Lorca y, ante él, los demás pasaremos a la historia de la poesía solo como una nota a pie de página.
Pues bien, yo quisiera traer aquí algo más que una nota sobre esos poetas casi olvidados, cuyos nombres quizá vemos en el rótulo de una calle, pero que si preguntáramos a los vecinos no muchos sabrían quien era el poeta que le dio nombre. Me voy a centrar concretamente en dos: Alberto Álvarez de Cienfuegos  y Manuel de Góngora y Ayustante. Y de ellos, hoy solo el primero, dejando a Góngora para otra ocasión. 
Alberto Álvarez de Cienfuegos (1885-1957) nace accidentalmente en la provincia de Jaén, ya que pertenece a una conocida familia granadina que se encontraba allí desplazada a causa de una epidemia de peste en Granada durante el verano de 1885.  Estudia en el colegio granadino de los Padres Escolapios y posteriormente en la Facultad de Derecho aunque  no llegó a ejercer su licenciatura porque a partir de ahí su vocación por las letras se impuso, iniciando sus publicaciones tanto en revistas y periódicos locales como La Alhambra, Reflejos, El Defensor de Granada o El Noticiero Granadino, como en otras nacionales, La Esfera y Blanco y Negro entre ellas. 
Publica su primer libro en 1910, un poemario llamado Andantes, al que le siguen Generalife (1916), Los dos alcázares. Alhambra y Generalife (1916), Lirismo andaluz (1925) y  La Vega, la Ciudad y la Sierra (1930)
Además de la poesía se dedicó también al teatro poético, estrenando los dramas en verso Ayer, frente al mar… Una mujer y un cantar y Esperándola del cielo, que se estrenó en Granada en 1920 y está inspirada en la leyenda de la Casa de Castril. Escribió también libretos de zarzuela como La reina del Barrio Chino (1924), La venganza del amor (1927),  La corte del Rey Tati (1936) y por último, poco antes del Alzamiento estrena en Madrid el poema dramático Martinete.
Pasa la guerra en Madrid debido a sus ideas progresistas y republicanas y al terminar vuelve a Granada, pero ya con poca actividad literaria, a excepción de su trabajo como director de producción en tres películas: Obsesión, La manigua sin Dios y Tres huchas para Oriente. En los últimos años de su vida se traslada a Puertollano (Ciudad Real), a casa de su hija, donde fallece en 1957
Nota: Para esta reseña biográfica me he basado en el texto de la profesora Amelina Correa escrito para la Academia de las Buenas Letras de Granada.

Estos poetas solían escribir poemas muy largos, por lo que voy a copiar aquí una muestra de los que he encontrado más cortos, que no son los que más me gustan pero sí los que se acomodan mejor a este espacio y confío en que con ellos podáis tener idea de cómo es su poesía.



LA TORRE DE LA VELA
Fue fortaleza inexpugnable un día
y luego mirador de tal belleza,
que, siendo sin rival la fortaleza,
rival tampoco el mirador tenía.
Entonces era torre que se erguía
retando al invasor con su firmeza.
Es hoy balcón de la naturaleza
y el lago inmenso del paisaje espía.
Los árboles del bosque la aprisionan.
Los oros del crepúsculo coronan
su espadaña, tiñéndola de grana.
Y cuando queda la ciudad dormida,   
la arrulla entre las frondas escondida
la metálica voz de su campana.
(De La Vega, la Ciudad y la Sierra)

A UNA MUERTA
Ante el sepulcro en que tu cuerpo yace,
mi planta temerosa se detiene,
mientras mi mano trémula deshace
líricas flores que a ofrendarte viene.
El tesoro sin fin de tu cariño,
sobre mí derramaste sin medida.
Para ti he sido, siempre, incauto niño
cuyos pasos guiabas por la vida.
Más bienes de tu amor he recibido,
que lágrimas mis ojos han vertido
llorando la amargura de perderte…
¡Y eras tan buena, me quisiste tanto,
que pienso que en las puertas de la muerte
solo te hizo llorar mi propio llanto
!
(De Generalife)

NOCTURNO INTERIOR
(Fragmento)

Sendero de plata,
camino de ensueño
que marcas un surco
de paz en el huerto,
junto a tus rosales
y a tus jazmineros
trocose su llanto 
dulzura de besos.
Nos diste reposo, 
nos diste silencio,
y por tus arenas
de luna y de incienso,
vagamos perdidos
en alas de un vértigo. 
Tú fuiste testigo
de aquel amor nuestro,
de aquella ventura,
de aquel sentimiento
bendito, que era
más dulce y más tierno
que el fruto que pican
los pájaros nuevos.
¿Te acuerdas camino,
camino de ensueño
que marcas un surco
de paz en el huerto? 
(De La Vega, la Ciudad y la Sierra)

25/1/13

Me niego




Me niego a creer que TODOS los políticos son corruptos.

Me niego a creer que TODOS los gobiernos son corruptos.

Me niego a creer que TODAS las instituciones son corruptas.

Me niego a aceptar que aquella democracia, por la que tanto luchamos y por la que dieron la vida o la libertad tantas personas, sea una fruta podrida dispuesta a caer.