21/1/24

En la Constitución

 


       Hace unos años, escribí aquí de las tres periodistas que habían sustituido al recientemente fallecido Manuel Alcántara en la columna que cierra la última pagina del periódico IDEAL de Granada. Con el paso del tiempo, dos de esas chicas dejaron de escribir en ella, quedando solo Rosa Palo y entrando en escena dos hombres: Pío García y J.R. Alonso de la Torre. Pues bien, este último, cuando se empezó a hablar de la reforma de la Constitución para sustituir la palabra disminuidos por personas con discapacidad, publicó una columna, que guardé porque me había gustado su forma de decir que le daba igual que lo llamaran disminuido o discapacitado, que lo importante no es eso, sino cómo convivimos con la discapacidad o, mejor dicho, cómo los que nos rodean nos hacen convivir con ella. De eso, de los demás, depende cómo nos sentimos, no de que nos llamen de una forma o de otra.

      ¿Que por qué hablo en primera persona? Pues sencillamente porque a mi edad todos hemos visto disminuir nuestras facultades físicas y mentales, todos somos disminuidos o personas con discapacidad. Y lo somos sin carnet, sin ninguna contraprestación, ninguna ventaja. Sin que ni siquiera se nos incluya en esa denominación que ahora cambia.

Pero vayamos al artículo. 

 

Disminuidos

Ideal

28 Dec 2023

J. R. ALONSO DE LA TORRE

      Soy disminuido desde que cumplí 20 días. Bueno, además de disminuido, he sido también minusválido, inválido, impedido, anormal… Incluso me han llegado a calificar, sin acritud y con caridad, como subnormal. Cuando nací, mi brazo derecho estaba un poco amoratado. El ginecólogo recomendó friegas de alcohol hasta que un médico perspicaz diagnosticó gangrena, me llevaron a Madrid con urgencia, me amputaron el brazo derecho casi a la altura del hombro y así pasé a ser constitucionalmente disminuido.

      Mi vida está jalonada de anécdotas tan divertidas como cuando en Normandía, en Pegasus Bridge, un grupo de jóvenes norteamericanos se cuadró ante mí creyendo que era un superviviente del desembarco. Yo respondí al saludo y no les aclaré el entuerto porque me molaba pasar de minusválido a héroe de Normandía en un plis plas. Como toda la vida he tenido un solo brazo y, salvo atarme los zapatos, lo hago todo con él, incluso pelar patatas o el nudo de la corbata, me parece que yo soy normal y que al resto del mundo le sobra un brazo.

      Cuando empezaron a publicarse normas de estilo periodístico sobre el tema, me buscaban las asociaciones de discapacitados y me pedían que las divulgara en los periódicos. Yo lo hacía con mucha solidaridad, pero con poca convicción. En realidad, me da lo mismo cómo me llamen: entre disminuido y discapacitado no sé con qué término quedarme. He asistido a diversas jornadas sobre inclusión y arte dramático y los especialistas me han convencido de que debemos llamarnos diversos o diversos funcionales. Qué quieren que les diga. En verdad, creo que lo que debo hacer es sacudirme la pereza y aprender a atarme los zapatos, que ya va siendo hora.

 

10/1/24

El pandoro



      Esta Navidad, un amigo me ha regalado un pandoro, eso parecido al panettone... pero que no es panettone, según leo en Internet. Ahí leo también lo complicado de su elaboración y, en la letra pequeña del envase, los ingredientes, selectos y caros. Días después, cuando el donante del pandoro me pregunta si me ha gustado, le contesto la verdad, como siempre, y le digo que está bueno, pero no mejor que una simple magdalena de aceite de oliva bien hecha, que se hace en 20 minutos y es mucho más barata. 

      Por el tono de su respuesta, deduzco que se ha puesto las manos en la cabeza y cruzo los dedos para que no pase por ella lo de la miel y el asno.

 

1/1/24

Año Nuevo

 

 

Paz en el mundo y un buen año para todos


25/12/23

Navidad


      En este mundo hoy convulso por las guerras y el odio, en una Palestina ahora ensangrentada, nació Aquel cuya llegada celebramos hoy. Recibámoslo con un canto de amor, con la canción de León Gieco Solo le pido a Dios, cantada por primera vez en español, árabe y hebreo. Tres idiomas, un mismo corazón. Y una misma petición por la paz en Oriente Medio y en todo el mundo.


 

Paz y bien para todos en esta Navidad y siempre. 

 

16/12/23

De nuevo, Natalia

 

      Nunca he seguido los premios Grammy, ni siquiera los Latinos, a pesar de estar en nuestra lengua y de que muchas veces los han conseguido artistas españoles. Por eso, este año me llevé la sorpresa de que la gala de entrega de los premios se había venido a Andalucía. O sea, a Sevilla, a su Palacio de Exposiciones y Congresos. Y también me enteré de que varios de esos premios han sido para una mexicana de la que hablamos en este blog hace un par de años: Natalia Lafourcade. Concretamente, el premio a la mejor grabación del año, al mejor álbum de cantautor y a la mejor canción de cantautor. Todo ello por el álbum titulado De todas las flores, un álbum muy intimista, escrito, al parecer, en un momento malo de su vida y con varias canciones notables, de las que tengo que destacar la que da nombre al álbum, que es una canción del tipo que me ha gustado siempre: triste, melancólica, pero con ritmo. Es decir, bossa nova. En la línea de João y Astrud Gilberto, la inolvidable Chica de Ipanema.

      En YouTube está el álbum completo, pero me voy a limitar a mostraros aquí De todas las flores.


2/12/23

Niños

      Ayer empezó diciembre y yo rompí a llorar viendo el telediario. No se si es que, con el mes, entro en “modo sensible” o que las imágenes de niños heridos en Gaza me sobrepasaron, pero el llanto se me vino a los ojos a oleadas, como un río. Y tuve que salir de la habitación huyendo de esas imágenes, que me herían hasta lo más hondo.

      ¿Es que nadie va a parar esto? ¿Es que a nadie le importa? ¿Es que todos vamos preparar nuestra Navidad ignorando lo que allí ocurre? Gaza, Ucrania... Sufrimiento, dolor, muerte... ¿Y nosotros llenando el congelador de marisco?

      Hoy, 2 de diciembre, he tenido todo el día en la memoria un poema que ya publiqué hace tiempo, pero que no me resisto a mostrar de nuevo.


20/11/23

Todo hecho

 



      Cuando una anciana se va voluntariamente a una residencia, el argumento principal es: Te lo dan todo hecho. Y eso no es malo, porque llega un momento en que se van acumulando cosas que no puedes hacer. Quisieras seguir haciéndolas, pero no puedes y tienes que delegar inevitablemente. Como digo, eso no es malo, es soportable hasta para las personas a las que nos ha costado siempre depender de otras, pero sí hay algo que destruye a esa anciana en poco tiempo: el hecho de que, al no hacer las cosas, tampoco tiene que pensarlas. No sólo se lo dan todo hecho, sino también pensado. Ya no solo no hay que hacer la comida ni la compra, sino que no hay que pensar en lo que vas a comer o lo que tienes que comprar para ello. Es más, tampoco tienes que recordar el horario de los medicamentos que tomas ni la dosis, pues una chica llega a tu habitación con la pastilla en un vasito. Ni tienes que preocuparte por las recetas, los talonarios de MUFACE o que alguna receta te la tienen que autorizar. Ni siquiera tienes que saber cuando te toca una revisión médica, porque alguien se encarga de que no se te pase. No tienes tampoco que mirar las cortinas por si hay que lavarlas ni estar pendiente de si cobraron el IBI o hay que hacer la declaración de la Renta. Todo hecho. Que descanso. ¿Verdad? Pero poco tiempo después, un día tienen que avisarte de que es la hora de comer y al día siguiente te tienen que llevar al comedor porque ya no lo encuentras. Se paró la máquina de no usarla. Punto final. Ya no queda más que sentarte a esperar la muerte. Con la ventaja de que no sabes para qué estás sentada. 

 

12/11/23

Otra despedida

 


      De nuevo tengo que escribir aquí una despedida, en esta ocasión a un gran teólogo y un gran hombre: José María Castillo. Nos conocimos hace más de 50 años, cuando él regresó a Granada después de una larga etapa de formación, de haber participado en el Concilio como perito del cardenal Tarancón y haberse destapado como teólogo en la Asamblea Conjunta de Obispos y Sacerdotes de 1971, aquella Asamblea en la que se formuló un esperanzador cambio en la Iglesia, que luego frustraron entre unos y otros.

      Curiosamente, nuestra amistad partió de un desencuentro (más bien un encontronazo) con el que pude apreciar su grandeza cuando reconoció que, en el asunto por el que chocamos, dos mujeres, una amiga y yo, teníamos razón y él estaba equivocado. Con la aureola que venía, con el sobrenombre de “El profeta” que pronto se le adjudicó, un comportamiento así tiene su mérito.

      Seguimos en contacto y pasaron los años, lo menos diez después, la Facultad de Teología se abrió a los seglares, me matriculé y asistí a sus clases. ¡Lo que discutíamos al salir del aula!... Su visión de como debía ser la Iglesia era ideal, pero chocaba de frente con lo que en realidad era y yo intentaba que comprendiera que se necesitaba tiempo para conseguir ese cambio. Desgraciadamente, ni de prisa ni despacio se consiguió. Es más, fuimos para atrás y la jerarquía le retiró la venia docendi, lo apartó de su cátedra, a lo que siguieron una serie de añadidos que rozaban las torturas de la Inquisición. Pero él siguió investigando, hablando y escribiendo un libro tras otro. Y enseñando, pues de nuestra Facultad pasó a enseñar en la UCA, la Universidad de San Salvador, sustituyendo a los profesores que habían asesinado.

      Pero no quiero alargarme más, pues Religión Digital, la revista-refugio del sector progresista de la Iglesia española, ha publicado un especial dedicado a él, en el que varios redactores y colaboradores completan la semblanza de quien ha sido uno de los mayores teólogos y un hombre singular.

      Yo solo puedo añadir que he pasado el día recordando su mirada, aquellos ojos azules suyos, serenos e inocentes como los de un niño.

      Descansa en paz, amigo Pepe, y que el Padre de todos te acoja amorosamente.

5/11/23

Ardiendo

 


      Estos días atrás, mientras las Redes “ardían” por la pederastia en la Iglesia Católica, yo ardía también sabiendo que en ese momento, justo en ese momento, una mujer de la Iglesia, con sus setenta y muchos años a cuestas, estaba recibiendo y acomodando en su casa de Pico Águila a cuarenta inmigrantes africanos cansados, asustados y agradecidos por tener un techo que los cobije y un plato de comida en la mesa. Tenían que ser sesenta, pero no caben, ni siquiera cuarenta van a estar cómodos en un albergue para niños...pero es lo que hay. Es lo que esa mujer de la Iglesia y la Asociación que tiene detrás han podido ofrecer: el albergue de una Asociación nacida en una parroquia de la Zona Norte.

      En Víznar, también de Granada, las monjas Hermanas de la Caridad están atendiendo a más de 100 en un centro de la Junta de Andalucía. Por supuesto que, en ambos casos, los gastos y el personal van a costa del Ministerio correspondiente, pero lo que me pregunto es qué aportan tantos y tantas que gritan en las Redes en contra de una "Iglesia pederasta", que SÓLO pervierte niños.

 

25/10/23

Que cincuenta años no es nada



Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa. Jan van Eyck. 1434.


      Yo tenía 36 años cuando compramos este piso. Estaban empezando a construir el edificio y, cada cierto tiempo, venía con mi padre a ver como iba la obra, que por algo él entendía de esas cosas. Un par de años después, cuando casi terminaban, mi padre pasó por una mala época y yo venía sola, precisamente en el momento en que había que decidir ciertos detalles e instalaciones, por lo que hablaba con el encargado -esto va así, lo otro de tal forma- y él siempre me decía: Cuando venga su padre... Y aplazaba la conversación. Mientras, los otros pisos avanzaban en esas terminaciones y el nuestro seguía pendiente. Hasta que un día me cansé de la respuesta y le dije muy en mi papel: Le advierto que este piso está a mi nombre, puede usted comprobarlo en la oficina de la constructora. Asintió, pero siguió diciendo: A ver si viene su padre... Y terminé trayendo un plano hecho por mi padre, en el que detallaba donde iban los enchufes, donde los radiadores, para que lado giraban las puertas, etc. Exactamente lo mismo que yo le venía diciendo al encargado y no me hacía caso.

      Hoy, casi 50 años después, le he abierto la puerta al fontanero del seguro de la Comunidad, que venía a comprobar si había recalo en un cuarto de baño. Nada más explicarme la razón de su visita, me dice: ¿No está su marido? Me quedo desconcertada porque no entiendo a que viene esa pregunta, le contesto torpemente: No hay marido... y le señalo el camino hacia el cuarto de baño. Cuando se va y cierro la puerta tras él, aun sigue mi desconcierto.

      Ha pasado medio siglo y estamos en las mismas.

 

16/10/23

De recuerdo

 



      Según parece, los señores y señoras importantes que acudieron a la III Cumbre de la Comunidad Política Europea se llevaron un buen recuerdo de nuestra ciudad y en su memoria estará la belleza de la Alhambra, el paisaje... y las exquisiteces que les dimos en cenas y almuerzos, que no solo de belleza vive el hombre. Pero es que, además, también se llevaron recuerdos físicos, como el pañuelo que una guía de la Alhambra lucía en su cuello y regaló a doña Úrsula von der Leyen, que le había echado el ojo nada más asomar por allí.

      Hubo otros regalitos más por parte de La Moncloa, como una botella de AOVE muy especial (que al precio que está el normal, a saber lo que costará ese) un abanico artesanal y un libro que es una joya. El libro La Alhambra, obra de Manuel Mateo Pérez, no es la  publicación habitual sobre el monumento de la Sabika, sino que se trata de un libro-cuaderno que introduce al lector en la historia del conjunto monumental desde un punto de vista académico, así como de personalidades tan relevantes como Ibn al Jatib o su discípulo Ibn Zamrak. Cuenta además con bellas ilustraciones de la artista Aixa Portero. Toda una joya singular sobre la Alhambra, que cuida hasta el más mínimo detalle. 

      Destaca su presentación, pues la obra está encuadernada con telas de algodón orgánico teñidas con tintes naturales y papel arte fabricado en Verona, en una de las papeleras más prestigiosas del mundo. La Alhambra, título perteneciente a la editorial Tinta Blanca, fue galardonado con el Premio a los Libros Mejor Editados en España en 2022 por el Ministerio de Cultura y Deporte.

      Pero como si todo esto fuera poco, después nos hemos enterado por el mitin que dio Sánchez en Granada al día siguiente, que también recibieron otro libro ideado por Luis García Montero. Se trata de la traducción del poema de García Lorca Grito hacia Roma, que ha hecho el Instituto Cervantes a cada una de las 24 lenguas oficiales de los países de la Unión Europea, más las lenguas cooficiales de España. Este poema lo escribió el poeta durante su estancia en Nueva York y, como dice Pedro Sánchez en una de las introducciones al libro, García Lorca vivió la crisis de Wall Street de 1929 y sintió la cercanía de una nueva guerra mundial que se preparaba por culpa de los fanatismos y las invitaciones al odio. Por ello, en este poema, Lorca se dirige a Roma, concretamente al Vaticano, al hombre vestido de blanco, para que proteja a las que serán víctimas de lo que está por llegar.  

      El poema es muy largo para copiarlo aquí, pero vale la pena leerlo y os dejo el enlace por si os interesa.

 

5/10/23

Granada decide el futuro de Europa

 


      Este rotundo titular encabeza hoy la portada de IDEAL, pero es que, en el interior, aparecen varios titulares igual de rotundos. Veamos.

      El aeropuerto, “tomado” por las fuerzas de seguridad, quedó cerrado al tránsito comercial anoche.

      Los primeros mandatarios aterrizan en Chauchina. (El aeropuerto con el nombre más largo del mundo: Federico Garcia Lorca Granada Jaén)

      Silencio inusual en la Alhambra. Clausurada. (En rojo) Tiendas y restaurantes del entorno cierran y los turistas abandonan los hoteles para dejar paso a los jefes de todas las delegaciones.

      Lleno absoluto en los hoteles de Granada sin los turistas de siempre. Algunos establecimientos prevén pérdidas debido a la baja afluencia de extranjeros.

      Los inhibidores de frecuencias pueden provocar fallos en las comunicaciones.

      Las medidas de seguridad y el difícil acceso hacen que perdamos clientes. Alguna gente es reacia a venir a desayunar con un cordón policial y de seguridad como el que hay estos días en Granada.

      De Armilla a la Alhambra: todos los cortes de tráfico por la cumbre.  (Planos)

      Las limitaciones para la movilidad de los vehículos particulares y aparcamiento en las distintas zonas de la ciudad comenzaron ayer. 

      Servicios de lujo con coches VTC de 120.000 euros para la cumbre de Granada. Más de 50 conductores llegan hoy de otras ciudades andaluzas, mientras el sector del taxi se muestra pesimista ante las calles cortadas y las paradas suprimidas. 

      En resumen: Pros y contras de una cumbre europea en una ciudad pequeña. Pero es que esto no es ninguna novedad, pues hace muchos años, nada menos que 497, ya hubo otra cumbre europea en nuestra ciudad convocada y presidida por el emperador Carlos V, como bien nos explica el historiador y catedrático de la UGR, Francisco Sánchez Montes, en este artículo de José Antonio Muñoz, que hoy publica también IDEAL.